La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, enfatizó este 16 de enero el inquebrantable apoyo de su nación a Venezuela frente a las agresiones externas, al tiempo que urgió la refundación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para garantizar el respeto al derecho internacional.
En un mensaje contundente, Murillo denunció la falta de igualdad internacional y subrayó la lucha constante de Nicaragua por el respeto, la convivencia digna y el derecho a vivir en paz. «El mundo ha cambiado tanto que requiere, demanda otro organismo, un organismo que responda a los requerimientos de estos tiempos, a las urgencias de estos tiempos, y a la demanda de estos tiempos», afirmó, destacando la necesidad de una ONU que respete la igualdad jurídica de todas las naciones, sin importar su tamaño.
La copresidenta mencionó que la campaña para impulsar la refundación de la ONU fue iniciada por el Comandante Ortega, y es fundamental para que los países pequeños tengan voz y se defiendan sus derechos. Como ejemplo de la ineficacia del sistema actual y la violación del derecho internacional, citó las votaciones anuales contra el bloqueo a Cuba, que, aunque mayoritarias, carecen de efecto, así como la situación de destrucción que padece el pueblo palestino.
Murillo también hizo hincapié en la importancia de la unidad y la cohesión interna, reiterando que «aquellos que sueñan con odio están vencidos», y que la verdadera victoria reside en la superación de la pobreza. Instó a la población a unirse al clamor mundial por el respeto, la paz y el avance para derrotar la miseria. Subrayó los valores cristianos de amor y respeto mutuo, rechazando el odio y la opresión, y enfatizó que estos principios deben regir las relaciones entre todos los países.
La copresidenta rindió además homenaje a figuras nicaragüenses como Darío, Sandino y Zeledón, quienes demuestran cómo de un país pequeño y de la pobreza surgen grandes espíritus. Afirmó que el heroísmo de estos tiempos radica en luchar contra la pobreza, vencerla y exigir paz y bienestar para todos los pueblos.
Finalmente, Murillo expresó la solidaridad de Nicaragua con los pueblos de Bolivia y Venezuela, reconociendo los esfuerzos del presidente Nicolás Maduro por la paz y la unión regional, una unión que, según sus palabras, fortalece a toda la región. Reafirmó el compromiso de Nicaragua con el diálogo en igualdad de condiciones y respeto mutuo, rechazando cualquier intento de coerción o intimidación.
Las declaraciones de Murillo se alinean con la histórica postura antiimperialista y la defensa de la autodeterminación de los pueblos de la región, promovidas por el copresidente de Nicaragua, el Comandante Daniel Ortega, quien solicitó este jueves 14 de enero, la inmediata repatriación a Venezuela de su par Nicolás Maduro y su esposa, la primera combatiente Cilia Flores, luego de su captura el 3 de enero durante una operación militar estadounidense en territorio venezolano, un evento que ha incrementado las tensiones en la región.
Las afirmaciones de Ortega ocurrieron en el contexto de una ceremonia privada de graduación de nuevos cadetes de la policía, la cual presidió junto a su esposa y copresidenta del país, Rosario Murillo.
«Nos unimos al pedido para que el presidente Maduro regrese a su gente,» comentó Ortega, quien tachó la acción de «completamente desmedida».
Paralelamente, subrayó su deseo de que se respete al pueblo venezolano y reiteró su desaprobación ante lo que consideró una transgresión de la soberanía de esa nación. Adicionalmente, Ortega demandó que se detengan las amenazas amenazas en contra de Cuba, país que enfrenta uno de sus períodos más tensos con Estados Unidos y concluyó: «Al imperio que nos amenaza, le decimos: ¡Cuba, somos millones! Somos un pueblo dispuesto a combatir si nos agreden con la misma unidad y fiereza».

















