Juan C. Villegas
A raíz de un tuit (ahora X) de Fernando Esteche (@estechefernando), el cual se reproduce al final de este texto, rápidamente he caído en cuenta de que yo también he sido engañado por Trump, cuando fanfarronamente dijo que «Me complace anunciar que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a los Estados Unidos». Y sí, me lo creí. No porque Delcy Rodríguez, la nueva Presidenta encargada de la República, lo haya dicho o lo haya acordado; sino porque imaginaba que ahora si iríamos a una confrontación bélica directa, debido a que era absolutamente inadmisible para el Gobierno Bolivariano cumplir ese chantaje imperial.
Pero Trump ha demostrado ser un astuto estafador serial, mezclando verdades brutales con delirantes mentiras. El asunto es que, ciertamente, le estaremos entregando esos millones barriles a Estados Unidos (millones más, millones menos, eso no importa) !porque lo estamos haciendo desde hace años! Esto es, lo que Trump llama una “orden” a Venezuela, es lo que Venezuela le ha estado vendiendo regularmente a Estados Unidos a través de Chevrón ¿Observaron ya el enorme acto de prestidigitación que Trump está tratando de hacer?: Presentará esos millones de barriles de petróleo, que han estado recibiendo regularmente desde hace años *, como un “logro” extorsivo, como la capitulación del Gobierno Bolivariano, como prueba de la “derrota” del chavismo, luego del secuestro del Presidente Maduro y su esposa el 3 de enero pasado. Es como aquel juego infantil donde fastidiábamos al otro “ordenándoles” hacer algo, cualquier cosa, y si lo hacía el otro niño le decíamos “¡Así se hace esclavo, haz obedecido!”; y si no lo hacía, también le decíamos “¡Así mismo esclavo, haga eso, obedezca!”, como una versión retorcida del “Cuento del gallo pelón”.
De hecho, esa es una prueba fehaciente de que no EEUU controla ni un metro cuadrado del territorio venezolano, pero tratará de venderle al mundo que ahora él es el dueño de nuestro país, construyendo una falsa narrativa producto de la invasión armada al territorio de Venezuela, «nombrando» a supuestos virreyes que se establecerían en Venezuela, que ellos benevolamente dejarían «continuar» el gobierno de Delcy Rodríguez, a fin de que los «nativos» sientan que están gobernados por sus representantes electos, y garantizando la «gobernabilidad»; mientras los nuevos amos saquean las riquezas del país ¡Y hay algunos «izquierdistas» en el mundo que se creen semejante patraña!
Todos los días se aprende algo nuevo, ya abrí bien mis ojos, ¡y ya sé el truco!
* (Por cierto, esa fantasía de que estamos dándoselo gratis a EEUU por una supuesta “deuda” que tenemos con esas compañías, es solo el fruto de las mentes ingenuas de algunos pseudo analistas)
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Fernando Esteche @estechefernando
Chevron, los 11 buques y el humo mediático
Los 11 buques de Chevron que cargan petróleo en Venezuela NO son una novedad, ni consecuencia de los hechos del 3 de enero. Es una operatoria ordinaria, que se realiza de forma regular desde hace meses y años, bajo licencias del Tesoro de EE.UU como excepción de las sanciones.
Chevron exporta petróleo venezolano todos los meses. No hay “nuevo acuerdo”, no hay “botín”, no hay “apertura”. Lo que ocurre ahora es otra cosa:
Trump sobreactúa esos embarques —que ya existían— para construir un relato de control, castigo y apropiación, en clave de guerra psicológica y disciplinamiento regional. El petróleo no “aparece” ahora. Es el mismo crudo que Chevron venía sacando antes del 3 de enero, bajo reglas fijadas por Washington. No hay ingresos extraordinarios, no hay cambio estructural en la operatoria. Trump no va a “buscar” un petróleo nuevo. Pretende reapropiarse discursivamente de un flujo que ya existía, para presentarlo como resultado de su política de fuerza.

















