Sheinbaum reafirmó que el envío de petróleo a Cuba es una decisión soberana de México frente al bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó este martes que el suministro de petróleo a Cuba constituye una decisión soberana del Estado, orientada a mitigar los efectos del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.
Sheinbaum explicó que los tiempos y formas de los envíos corresponden a Petróleos Mexicanos (Pemex), en función de contratos establecidos, o bien a decisiones de carácter humanitario del Gobierno bajo circunstancias específicas.
Durante su comparecencia ante la prensa, Sheinbaum enfatizó que la postura de solidaridad hacia el pueblo cubano no es reciente, sino que se ha mantenido durante años ante los problemas de desabasto que enfrenta la nación caribeña por el bloqueo estadounidense.
“México siempre ha sido solidario y seguirá siéndolo”, afirmó la mandataria, al reiterar que estas acciones forman parte de la política exterior del país y se enmarcan en el ejercicio de su soberanía nacional.
Respecto a un informe de la agencia Bloomberg que señalaba la cancelación de un embarque previsto para mediados de enero en el buque Swift Galaxy, Sheinbaum respondió que los contratos con Cuba han tenido periodos de envío y otros de suspensión.
En días recientes, el medio estadounidense Politico también reportó que la administración del presidente Donald Trump estaría considerando nuevas medidas para impulsar un cambio de régimen en Cuba, entre ellas un bloqueo total de las importaciones de petróleo.
Persecución de EE. UU. obstaculiza suministro de crudo a Cuba
De acuerdo con los datos más recientes, el cerco impuesto por Estados Unidos provocó pérdidas estimadas en siete mil 556,1 millones de dólares entre marzo de 2024 y febrero de 2025, lo que representa un incremento del 49 por ciento respecto al período anterior.
En el sector de energía y minas, los daños ascendieron a 496 millones de dólares, afectando la capacidad de Cuba para reparar termoeléctricas, adquirir tecnologías y garantizar el suministro de combustible necesario para estabilizar el sistema eléctrico.
La persecución a las operaciones de traslado de combustible a Cuba —que involucra navieras, aseguradoras, bancos y gobiernos— reduce la cartera de proveedores extranjeros; y los que se mantienen incrementan los precios considerablemente, en función del Riesgo País.
Estas restricciones inciden directamente en la prolongada inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), con constantes roturas en la base térmica y dificultades para sostener la generación distribuida, lo que ha agravado los apagones y la escasez energética en la isla.
Fuente: Al Mayadeen

















