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La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó que su nación adoptará todas las medidas disponibles para proteger los buques que navegan bajo su bandera frente a cualquier violación de las normas del derecho internacional. Esta declaración surge tras la incautación del petrolero Marinera por parte de fuerzas estadounidenses en el Atlántico Norte, bajo el pretexto de aplicar sanciones unilaterales contra Venezuela.
El incidente del buque Marinera ocurrió cuando el Mando Europeo de Estados Unidos ejecutó la confiscación alegando supuestas violaciones a las medidas coercitivas impuestas por Washington. Desde el Ministerio de Transporte ruso calificaron la maniobra como un acto ilegal y exigieron el respeto a los derechos e intereses de los tripulantes.
Tras las intensas gestiones diplomáticas del Kremlin, Zajárova confirmó este 28 de enero que los marineros rusos que se encontraban a bordo fueron finalmente puestos en libertad, aunque la embarcación permanece bajo la arbitraria retención de las autoridades estadounidenses. Asimismo ratificó que su país no permitirá que la soberanía de sus navíos sea comprometida por políticas de persecución económica que desconocen el orden legal vigente.
El Gobierno ruso enfatizó que el uso de la fuerza contra embarcaciones civiles en aguas internacionales sienta un precedente peligroso para el comercio mundial y la estabilidad en los océanos.
#EEUU libera a tripulantes del petrolero ruso «Marinera»tras petición de #Rusia
El presidente Donald Trump ordenó la liberación de dos ciudadanos rusos que se encontraban a bordo del buque petrolero «Marinera», el cual había sido secuestrado en días pasados por fuerzas… pic.twitter.com/ktmX6DqN0n
— teleSUR TV (@teleSURtv) January 9, 2026
Rusia reafirma su postura de no ceder ante la presión de la Administración de Donald Trump y asegura que mantendrá un despliegue de vigilancia constante para evitar que se repitan actos de piratería moderna contra sus activos estratégicos en cualquier lugar del mundo. La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, informó que dos marineros rusos que se encontraban a bordo del petrolero Marinera fueron puestos en libertad y ya se dirigen a su país.
La liberación ocurrió tras una solicitud oficial realizada por Moscú a las autoridades estadounidenses, quienes mantenían retenidos a los ciudadanos tras el secuestro del navío el pasado 7 de enero. Zajárova confirmó el regreso de los trabajadores, quienes fueron víctimas de una acción militar en aguas internacionales del Atlántico Norte que vulneró sus derechos fundamentales.
La Casa Blanca justificó el asalto calificando al navío como parte de una flota fantasma venezolana dedicada al transporte de petróleo sancionado. Sin embargo, el Gobierno de Rusia desmintió estas acusaciones, explicando que el buque contaba con todos sus permisos legales desde el 24 de diciembre y transitaba rumbo a un puerto ruso, itinerario que fue informado debidamente a la administración estadounidense.
La detención del Marinera representa una flagrante violación al derecho internacional y a la libertad de navegación por parte de Estados Unidos en su intento de asfixiar el comercio soberano. Moscú reiteró que el barco se encontraba en aguas internacionales al momento del abordaje ilegal, lo que constituye un acto de piratería moderna contra activos rusos.
Con la liberación de los tripulantes, Rusia ratifica su capacidad de proteger a sus ciudadanos ante la hostilidad de Washington, mientras mantiene la exigencia del cese de agresiones contra su flota mercante y sus relaciones estratégicas con otras naciones.

















