Por Ramón Pedregal Casanova
El combate duró mucho más de lo que dicen que tenían previsto, se alargó por horas, la fuerza tan especial de los Delta es vendida como si los públicos estuviesen tan deslumbrados que le quitasen de las manos la propaganda. Si era una operación “sorpresa” fue un completo fracaso y tuvieron que echar mano de los bombarderos contra la casa del Presidente. La “sorpresa” fue para la fuerza imperial, toda su imagen con trompetas y tambores la riegan para que invada las mentes que se creen los plásticos de Hollywood, y como Hollywood no proyecta realidad el producto es irreal. Trump es un show, su oficio es el engaño, fíjense en aquel engaño que hizo creer al ejército de su país: le llamaron para ir al ejército, cinco veces, y se escabulló con mentiras de pies planos, incapacidad respiratoria y otras tantas deficiencias falsas, y como vendedor inmobiliario fue condenado por estafador que presentaba quiebras para no pagar deudas e impuestos, pero tenía las artimañas familiares aprendidas y obtenía pagos del gobierno para cubrir sus estafas.
Trump acumula la enseñanza obtenida en esa escuela de vida de bajos fondos. En el frontispicio de su palacio y de sus hoteles se lee aquel lema de Pompeo, “Engañar, Robar y Matar”. Y aquí es donde hay que comprobar la carrera de sus sabuesos que han salido corriendo tras choca con la fortaleza de la conciencia humana que lucha por un mundo de justicia e igualdad, así queda grabado en la Historia. Ninguno de los que se arropan en el culo de Trump quiere realidad, la realidad les vence, quieren show Trump. Sus meritorios no tienen fuerza honesta para decir qué pasó, airean un secuestro de Jefes de Estado, hecho criminal, anti ley, incluida la de EEUU, defendiendo los alardes de su vocero, que se jacta de tener su culo como principal representación.
El “culo naranja” y sus “cuarenta ladrones” son el ejemplo imperialista: formación antisocial, política antihumana, y raigambre de criminal. El “culo naranja” debe sentir desconfianza, siendo tan chulo de alcantarilla burguesa como es, aun no ha podido mostrar de modo transparente el balance del choque ni siquiera a su Congreso. Esos piratas que todo lo graban, no han mostrado ni una sola imagen de lo que hicieron, ¿se les cayó la película?
Que el “primer ejército del mundo” salga corriendo cargando sus heridos y muertos, los lleve a escondidas de un avión a otro hasta una isla, y de la isla a territorio yanqui y a toda prisa se metan es hospitales y se cierre el paso a quien pudiese informar, nos dice, nos grita, que la incógnita se puede desenredar.
Asesinaron a más de 100 ciudadanos venezolanos. Asesinaron a 32 internacionalistas cubanos. Asesinaron el Derecho Internacional. El imperialismo sionazi paga a muchos colaboradores, pero la inteligencia humana de conciencia social es muy superior y puede deducir. Aquí entra de lleno el efecto que causó la respuesta de los internacionalistas cubanos en los Delta Force.
















