“Los cantores tenemos responsabilidad con el arte y el pueblo.
Por eso no podemos hacer una canción neutral.
Nuestra canción tiene necesariamente que ser política
porque si no sería una simple comedia.”
Alí Primera
Por: Mervin Rodríguez
Conocimos a Alí Primera por allá en el año 1973, cuando éste se presentaba por segundo día consecutivo en el auditorio de la Biblioteca Pública Pío Tamayo. Éramos adolescentes y fuimos a conocer a aquel cantante que “cantaba sin pelos en la lengua y decía groserías”, según nos había dicho un compañero de estudios.
Al llegar al sitio indicado había todo un mar de gente: estudiantes, trabajadores, dirigentes populares, etc. La entrada la estaban cobrando en diez bolívares. Mucho dinero para la época. Realmente no teníamos conocimiento de quién organizaba aquella presentación. Lo cierto es que vimos llegar un carro Fiat amarillo y techo negro. De él descendió Alí Primera junto con el profesor Julio Valero Roa, excombatiente guerrillero. Alí subió al segundo piso de la referida institución, llevando en cada mano los estuches con la guitarra y con el cuatro. Como pudo se abrió paso entre la multitud que colmábamos todo el segundo piso de la Biblioteca Pública Pio Tamayo. Se paró frente a las puertas del auditorio, colocó en el piso los estuches y procedió a abrir éste. Un torrente humano se acomodó como mejor pudo en aquel recinto. Casi fuimos a dar con nuestros mentones al escenario.
Año 1973, año electoral. La derecha con sus partidos Acción Democrática y Copei y sus candidatos Carlos Andrés Pérez y Lorenzo Fernández respectivamente. El candidato de los partidos de izquierda era José Vicente Rangel. Sectores de la izquierda surgida de la división del Movimiento de Izquierda Revolucionaria – MIR – se habían constituido en B.R – Bandera Roja – y O.R, Organización Revolucionaria. Para ese entonces Alí Primera contaba con 31 años y venía con una experiencia política y cultural importante que pudiéramos sintetizar con su presencia en la Universidad Central de Venezuela, su participación en el Festival de la Canción Protesta, la marcha auspiciada por el Partido Comunista de Venezuela denominada “Carga sobre Caracas” y su estadía en países que en aquel entonces formaban parte del denominado campo socialista.
Hay todo un contexto nacional e internacional que marcó indefectiblemente la creación musical y poética del Cantor del Pueblo Venezolano. Entre 1960, año en que Alí Primera llega a Caracas procedente del estado Falcón, y 1985, año de su desaparición física, tienen lugar en el país diversos hechos. Por ejemplo; predominan los gobiernos de la derecha cuyos presidentes representaban los intereses de los grupos oligarcas y burguesía parasitaria. Eran gobiernos arrodillados a los intereses del imperio norteamericano a quien habían hecho entrega de nuestros principales recursos naturales. El movimiento revolucionario alzado en armas sufre una derrota militar importante. A ello le sigue toda una política de persecución, desapariciones, tortura y cárcel. Políticas de pacificación que en no pocos casos resultaron ser tácticas de engaño, ablandamiento y traición. Acciones constantes de represión al movimiento popular bajo el eufemismo de “Ley de Vagos y Maleantes”.
A nivel internacional podemos citar los casos de la guerra fría, inicio y consolidación de la Revolución Cubana, la caída en combate de Ernesto Che Guevara, las pugnas entre la Unión Soviética y China, el Mayo Francés, el Movimiento Pacifista norteamericano, la disolución de los Beatles, el Festival de Woodstock, la Guerra de Vietnam, la Teología de la Liberación, el Plan Cóndor, la lucha guerrillera en Colombia y en algunos países de Centro América, el golpe de estado y asesinato de Salvador Allende, la Revolución Sandinista, entre otros hechos.
Musicalmente hablando en Latinoamérica, desde mediados de los años cincuenta y con más fuerza a lo largo de los años sesenta y setenta, se viene dando un movimiento que reivindica la canción tradicional pero con un contenido político y social. Algunos llegan a calificarla de Canción Protesta. Compositores y cantantes como Atahualpa Yupanqui, Horacio Guaraní, Facundo Cabral, Víctor Jara, Daniel Viglieti, Violeta Parra, Mercedes Sosa, Carlos Puebla, Piero, Inti Illimani, Quilapayun, la Nueva Trova Cubana, Chico Buarque, entre otros, son parte de ese movimiento.
A nivel nacional se van a sumar a ese movimiento voces y compositores como Lilia Vera, Gloria Martin, Soledad Bravo, Otilio Galíndez, el Grupo Madera, Un Solo Pueblo, la Chiche Manaure, Carlos Ruiz, Jesús Gordo Páez, el grupo Ahora, Los Guaraguaos y, por supuesto, Alí Primera. Cabe señalar que para el período comprendido entre 1965-1985 la radio y televisión en Venezuela hacen promoción de artistas nacionales e internacionales que poco o nada tienen que ver con esa dinámica que viene experimentando el llamado nuevo canto latinoamericano. No obstante, se logran ver y oír figuras cuyas propuestas musicales y poéticas trasmiten un contenido poco conocido hasta ese entonces. Los casos de Gloria Martin y Joan Manuel Serrat, a nuestro modo de ver, pudieran ser un buen ejemplo.
Pero volviendo sobre Alí Primera. En su trabajo poético y musical destacan elementos que indican claramente su posición política, su compromiso con los sectores más vulnerables del pueblo venezolano y latinoamericano y su lucha contra las posiciones sectarias. Alí Primera reivindica y dignifica en su canto a cultores y cultoras como Zobeyda La Muñequera, Armando Reverón, Simón Díaz, Cesar Rengifo, Luis Mariano Rivera, Josefina de Molero, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Aquiles Nazoa; héroes patrios como Simón Bolívar, Ezequiel Zamora, Antonio José de Sucre, entre otros. Militantes revolucionarios como El Che Guevara, Alberto Lovera, Camilo Torres, Jorge Rodríguez, Salvador Allende, Martin Luther King, Tania Bunke entre otros. Elevó su canto solidario hacia los pueblos en su lucha por la soberanía y liberación como Cuba, Vietnam, Nicaragua, El Salvador y Haití. Su defensa del ambiente constituyó también motivo de su canto. Los casos de La Puerta y el Cerro Galicia así lo testimonian. En todas sus canciones está presente lo afirmativo y positivo del pueblo venezolano; no hay allí un ápice de frustración, amargura o derrotismo. Todo lo contrario, hay un llamado a la lucha, al combate permanente y al encuentro fraterno entre los seres humanos. Se opuso a que etiquetaran su canto como “canción protesta” llamándola Canción Necesaria. Apoyó la conformación y promoción de otras agrupaciones y cantores que se sumaban al torrente de la Canción Necesaria en diversas partes del país. Hizo uso de los diversos ritmos como danzas, golpes, cumbias, guarachas, bambucos, cuecas, canción, joropo, pasaje, tonadas, etc.
Hoy cuando la Revolución Bolivariana es amenazada por el imperio más poderoso del mundo, el canto de Alí Primera es cada vez más necesario, más urgente en su convocatoria por la unidad de la Patria y del Continente. Luego de su desaparición física – hace ya 34 años – otras circunstancias y otros hechos se han sumado en el plano internacional y nacional. Sin embargo, la lucha sigue siendo la misma. Y nos preguntábamos, quienes le vimos por primera vez en el auditorio de la Biblioteca Pública Pio Tamayo en el año 1973, ¿qué estaría cantando hoy Alí Primera si estuviera vivo? Y nos respondíamos con otra pregunta ¿estaría cantando a la resistencia del pueblo venezolano o habría decidido traicionar su canto y su lucha como ya lo han hecho algunos? Nos quedamos más bien en la consideración de lo que en su momento él dijera en su enfrentamiento a las posiciones sectarias y dogmáticas: “…me he convertido de un cantor para la izquierda en un cantor para el pueblo. Ya no soy el fanático de antes que veía un enemigo en toda persona que no fuera de la izquierda. Yo le decreté la muerte al sectarismo y esto me ha llevado a tener una visión más amplia de mi pueblo y su realidad y hoy creo que, en el combate por hacer la patria más digna, cabemos todos por encima de coincidencias o divergencias políticas.”
Esta expresión, consideramos, encierra una profunda enseñanza en la hora actual. La defensa de la Patria Bolivariana, su dignidad y soberanía, compete a todas y a todos. Somos venezolanos y venezolanas que más allá de las diferencias políticas, religiosas y culturales debemos tener presente que vivimos en un territorio con importantes recursos, con una población mayoritariamente joven, con un pasado histórico de libertadores que batallaron para hacer posible la independencia de pueblos hermanos. Somos un pueblo de paz y a la hora de defender este territorio la mezquindad, la miopía política y el egoísmo poco tributan.
La Canción Necesaria creemos que tiene en la hora actual un compromiso mayor. Saludamos a quienes así lo han entendido y persisten en su lucha porque ésta siga abriendo brechas.