Trump, entre la ambición y el poder se le perdió la poca felicidad y ahora las “cachetadas” en la ONU

trump cerdo

Mi palabra

“En el desprecio de la ambición

se encuentra uno de los principios esenciales

de la felicidad sobre la tierra”

François-Marie Arouet (Voltaire)

 

Por: Narciso Torrealba

En cualquier navegador con sus respectivas aplicaciones en los móviles, a cada momento aparecen conceptos, pensamientos y explicaciones de grandes personalidades ya fallecidas y de algunos estudiosos sobre la salud mental y son tan diversos, que es difícil conseguir alguna coincidencia entre uno y otro sobre la felicidad. Hace pocos años en una reunión de despedida de año, una profesional de la medicina, dio su punto de vista sobre ese estado de ánimo en las personas y me pareció algo acertada, cuando dijo: “La felicidad la carga yo y a veces se me escapa, pero siempre trato de mantenerla” Al preguntarle ¿Cómo hace? Se echo a reír.

En estos momentos, cuando el señor bestia (Trump) quiere manejar el mundo como le da la gana, el cual a simple vista es fanfarronería, ya que, está muy lejos de la realidad, porque, todo obedece y gira en torno a la defensa de intereses económicos, que han dado en llamar el capitalismo salvaje, el cual tiene su máxima expresión en los Estados Unidos y las grandes ciudades, que por las noches se convierten en un mundo tan iluminado, que es difícil buscarle explicación al consumo de electricidad, pero eso era parte de los mecanismos del “sueño americano” para embelesar, pero el grave problema lo tienen en el consumo de petróleo, el cual anda rondando los 20,6 millones de barriles de petróleo por día y ese carburante tan vital para la economía estadounidense, como el aire que respiramos, parece una exageración, pero los números no mienten ni esperan.

Esa cantidad de hidrocarburo o excremento del diablo, como lo llamó en una oportunidad un estudioso de la materia, es lo que mantiene en un estado de locura a Trump, y a todos los manejadores de esa porción de la tierra, el cual es el aposento principal del imperialismo y donde se realizan todos los negocios, con su respectiva inclusión de ese recurso, y cuando empieza a fallar en las reservas tienen que recurrir a cuanto movimiento sea posible y entre ellas están las invasiones para el saqueo descarado, el cual no le permite a ningún mandatario de la Casa Blanca, manejar otro tema, que no sea buscar ese recurso a como dé lugar por lo vital, ya que, prácticamente mueve al mundo, porque de lo contrario se disparan las alarmas, como está sucediendo en estos momentos.

Por supuesto, que Trump, a pesar de su fabulosa riqueza en dólares, no puede tener un momento de felicidad, ni que se la pinten en todos los sitios por donde pasa, y menos a la edad de 80 años, cuando pesa más la soledad que cualquier otra cosa y es precisamente lo que está viviendo en estos momentos, ya que, se mantiene apartado de la pareja, los hijos y nietos, porque lo cargan prácticamente a empujones escondiéndolo, cuando no se está durmiendo y su escandalosa fortuna solamente sirve, como una referencia de hombre adinerado, pero despreciado por una inmensa mayoría de sus coterráneos, como devolviéndole el favor, al que trata a los migrantes, como unos vagabundos y delincuentes, pero a pesar de esas bruscas e irracionales acciones se mantiene y la principal razón: su fiel comportamiento como representante en este momento del imperialismo, así ande dando cachazos, pero no hay otro de sus mismas características, ya que, para él, las leyes y la diplomacia no existen.

El mandatario, está metido en un verdadero enredo, y más cuando se le acercan las elecciones y las encuestas tienen tambaleando el andamiaje que lo llevó al poder, por la situación creado en todo Estados Unidos, espantando a un número importante de estadounidenses. Por donde se mueve se consigue verdaderos atolladeros y la consigna todo o nada, ya no asusta a nadie. El fracaso en Irán, con una guerra que pensaban solucionarla, como si estaban jugando cartas, se les convirtió en una lección recordándoles a Vietnam. A Trump, le van a “dar cachetadas” en las dos mejillas y el escenario es precisamente en la asamblea general de la 81.ª ONU, ya que, la presencia del presidente de Irán en esa reunión, en un acto de valentía y dignidad por la soberanía de su patria, es de por si una humillación para Trump y sus alabarderos.

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