Trump, cumplió el deseo de María Corina, ahora quiere recibimiento de heroína

Mi palabra

“Antes de desear ardientemente una cosa,

debemos asegurarnos de la felicidad

que nos dará cuando la tengamos”

La Rochefoucauld

 

“No es rico el que más tiene sino el que menos ambiciona”

Séneca

 

Por: Narciso Torrealba

Los gobiernos de los Estados Unidos, son como los buenos pescadores, nunca le falta el cebo o la carnada para atraer a los peces. En cualquier país se encuentran o buscan colaboradores para que le faciliten sus incursiones, poniendo por delante el dólar para cautivarlos y después se va formando una cadena, porque prometen, hasta el mismo paraíso terrenal en medio del infierno que van creando, y hasta hace poco, utilizaban la fugaz ilusión del sueño americano, el cual pasó a la colección de mentiras y engaños de cuanto gobierno se instala en la Casa Blanca, impulsados por el gran capital, la verdadera razón de ser del imperialismo.

Guaidó, no apareció por un simple capricho de él, y cuando se dieron cuenta, que con ese payasito mal programado no iban a desbaratar el proyecto bolivariano, empezaron aupar a María Corina, quien, hacia rato andaba en esos movimientos antipatria por sus raíces totalmente burguesa de la elite del país. Pero, parece que le pusieron un freno y le dijeron ¡El cilantro es bueno, pero no tanto! porque andaba vociferando y pidiendo la invasión sin disimular nada, como una perfecta descontrolada, semejante al personal principal de la leyenda la Sayona y de ahí viene el apodo, el cual ha servido para identificarla en sus andanzas proyanqui sin ocultar absolutamente nada.

Ahora, se encuentra preparando un nuevo show mediático para medir el grado de aceptación, en caso de arriesgarse a venir, como si fuera una miss Universo, recién electa, ya que, la situación del país, no es color de rosa y ella por supuesto, lo único que puede traer son “esperanzas” y, ya, muchos conocen esa ilusión y “solución” al estar sintiendo el amargo sabor de la prueba dada por Trump, el 3 de enero, con un saldo de muertos, heridos y el secuestro de la pareja presidencial. Los pocos movimientos en grandes ciudades para pedir, que dejen entrar a María Corina, como si el gobierno venezolano, lo está impidiendo, son muy escuálidas, como el que llega a una iglesia y la misa ha terminado.

En Caracas, donde el hervidero de motos, ya rebasa el límite de la paciencia y tranquilidad en calles y avenidas, pudimos ver un video de una caravana y a simple vista se podían contar y no llegaba el número al de un entierro de pobre. Ella sabe perfectamente lo que pasa, porque su llegada al principio pude levantar cierto entusiasmo, pero después tiene que encuevarse, porque son tantos los problemas, para andar con una alharaca y más ahora, cuando la entrega del país a las manos de Trump, se puede percibir a simple vista, pero todo vendepatria se hace el desentendido, cuando los desprecian, como está haciendo en este momento el mandatario estadounidense, ya que, se ríe y se burla, como cualquier bandolero del pasado oeste de los Estados Unidos, por las fechorías cometidas contra el pueblo venezolano, y a ella ni que le mande currículos con la marca Made in USA, la llama para el reparto de la torta.

Si, algo se merece está vendepatria, es un rechazo total del pueblo venezolano; ya que, todavía no hemos visto una acción y decisión a favor del sufrido y golpeado pueblo por las embestidas de la naturaleza del 24 de junio con los dos terremotos seguidos, que dejaron casi toda la Guaira destruida, y ahora, como buena oportunista se encuentra desesperada pidiendo elecciones, sabiendo que hay una fecha y cronograma establecido, aparte que la necesidad más urgente por solucionar es el problema de la vivienda a miles de damnificados, el cual se encuentran viviendo en condiciones no deseables. Todo esto nos deja la verdad muy clara y quien no la quiera entender, sencillamente está pensando, que el imperialismo –Trump– se va a dedicar en solucionarle los problemas a los venezolanos, olvidándose del petróleo, su verdadero propósito a donde llega hablando de libertad y democracia.

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