Tremendo chasco! Uno que creía que esta revolución era seria y sin RETORNO … Ludibrio!

José Sant Roz

  • El chasco se lo llevaron principalmente todos los pueblos de América Latina, se lo llevaron Irán, Cuba, Rusia y China… Se acuerdan de aquel General en Jefe, plagado de galones y charreteras y con aquel porte bolivariano decidido a morir por la patria como fortificando todos los frentes y con sus discursos de NO PASARÁN. ¡Tucídides! ¡Pues bien ese portento de general No existía! Cuentos y pamplinas.
  • Recuerdan aquellos desfiles de tanques, aquel tronar de poderosos aviones, aquellos desafiantes misiles a apuntando a los cielos rojos de la revolución. Aquel trotar con armas al pecho, aquel flamear de banderas. Nada de eso existía. Pamplinas.
  • Y aquel pueblo que aplaudía eufórico a Chávez cuando hablaba de YANQUIS DE MIERDA, ¿Existía? ¿Era de verdad aquel pueblo que decía apoyar a Chávez cuando habló del MALDITO ESTADO DE ISRAEL? ¿Ese mismo pueblo que también gritaba junto a Diosdado: SI LOS YANQUIS ENTRAN NO SALEN? Y ahora andan amarteladitos, el uno al lado del otro. ¿Y realmente existía aquellas muchedumbres que gritaban PATRIA SOCIALISMO O MUERTE? ¿Y qué decir de aquellos ministros, gobernadores y diputados alzando el puño de la resistencia y de la victoria que andan ahora tan apocados y silentes? ¿Era todo aquello tan falso? ¿Pura fachada y nada de fondo?
  • Hoy uno se palpa y comienza a reconocer que ni aquello ni lo existieron. Uno abre los ojos y no ve sino su desolada sombra, nada existe de lo que creía. Trata de recordar si de aquello que vio y conoció todavía queda algo, y en seguida le sobresalta con una mueca, con una mezcla de risa cadavérica plagada de arrecheras. Descubre que aquellos tigres sí eran de papel. Descubre que no eran más que hordas de farsantes y batallones de guiñapos, de trapo o plastilina.
  • Hoy mucho menos es posible pensar, idear una salida, plantar un nuevo programa. Para qué. Pues con una evidencia que aturde está esa mentira de un cuarto de siglo que se perdió. Entre cuántas falsedades nos debatimos ahora. Y menos mal que Chávez no pudo verlo porque si no se habría muerto de mil infartos y de penas.
  • Todo fue tan falso…, y si entonces alguien lo hubiera visto a tiempo lo habrían catalogado de escuálido y de traidor. Lo habrían llamado loco o imbécil. Si alguien habría entonces alertado a Chávez y a Maduro de la gente canalla y blandengue que le rodeaba…
  • Una vez vi todo eso tal cual era y es y escribí aquel libro “Del Forro de la Boina” y entonces me catalogaron de antichavista, de maldito tarumba y de desgraciado pro-imperialista y por eso muchos canallas me odiaron a muerte. Y ahí está ese testimonio en el que profeticé que esta era una revolución de farsantes, ladrones y traidores en ciernes rodeando a Chávez. Tal cual como lo advirtió en su momento el almirante Müller Rojas diciendo que Chávez vivía rodeado de alacranes. Yo así lo había visto entonces todo clarito, pero luego me convencí de que no era el momento de atacar, y me callé… y luego fue haciéndose cierto todo cuanto veía y pensaba. Hasta que hoy hemos llegado a esto.
  • Latinoamérica esperaba algo distinto. Todas las delegaciones revolucionarias del mundo que alguna vez nos visitaron no creen no pueden creer lo que estamos viendo. Tú también Delcy, tú también Jorge, tú también Diosdado. ¡Qué país es este! ¡Qué revolución fue esa que defendimos con tanto amor! En qué momento y por qué se torció todo esto. En qué o en quién se puede confiar o creer a partir del 3 de enero. Qué ha sido, Señor, con todo aquel porte luchadores de tantos aires de decisión y luchar… ¡De resistir hasta morir! Qué pasó con todas aquellas paradas militares, aquellas exhibiciones de poder, de coraje y de valores bolivarianos. Tantos himnos, tantos cantos de Alí Primera, Dios mío y ahora tanto silencio y recogimiento, arriando banderas y entregando nuestras armas.

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