Qué vaina es esta: Los gringos se están robando nuestro oro, no lo pagan porque dicen que es oro ilegal. Increíble esta vaina…

Una más que polémica investigación de The New York Times develó que las refinerías de EEUU no están procesando oro venezolano por normas internacionales que lo prohíben, dado sus «vínculos» con el crimen organizado.
Minas de oro y plantas de procesamiento en El Callao, la localidad que está en el centro de la industria minera aurífera de Venezuela
Minas de oro y plantas de procesamiento en El Callao, la localidad que está en el centro de la industria minera aurífera de Venezuela, el 31 de julio de 2026.
El gobierno de Donald Trump está llevando oro de Venezuela a Estados Unidos, pero las refinerías no lo están procesando por dudas «sobre supuestas conexiones de las empresas venezolanas con prácticas corruptas», según publicó este lunes The New York Times (NYT).

La investigación realizada por el medio abarca desde las minas del sur de Venezuela hasta la Casa Blanca y las casas comerciales de Europa.

Las fuentes anónimas consultadas afirman, haciendo referencia al secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, por parte de Washington en enero, que Trump conectó a Estados Unidos con una industria que «todavía está plagada por la misma criminalidad que él decía estar combatiendo al arrestar a (Nicolás) Maduro«. Evidentemente, las mentiras propagadas por el imperialismo para justificar el grave hecho de encarcelar al presidente venezolano en una prisión neoyorquina, golpean al propio Trump en su afán de seguir saqueando el país caribeño que se ha decidido «administrar».

Mineros artesanales buscan oro en El Callao, Venezuela.
Mineros artesanales buscan oro con bateas en El Callao, Venezuela, el 29 de julio de 2026.
«Financieros estadounidenses están invirtiendo en una mina vinculada (sic) a miembros del crimen organizado como parte de un acuerdo negociado por la Administración Trump», desvela el amplio reportaje.

«Aviones transportaron oro fuera de Venezuela incluso antes de que las empresas visitaran las minas y parte de ese oro está vinculado a mineros que pagan sobornos a las pandillas«, añade NYT, sin especificar de qué pandillas está hablando quien escribiera este envenenado artículo.

Sin embargo, y pese a que hay partidas de oro venezolano que ya han llegado a Estados Unidos, los envíos, valorados en cientos de millones de dólares, permanecen intactos en almacenes, dice NYT.

Mineros de oro en Las Claritas, Venezuela.
Mineros de oro en Las Claritas, Venezuela., el 30 de julio de 2026.
El obstáculo para procesar el metal pasa por que, de acuerdo con las normas internacionales, las refinerías tendrían que garantizar que el oro no haya financiado a bandas criminales, la destrucción del medio ambiente ni la corrupción.

El propio Trump, durante su primer mandato, incluyó en marzo de 2019 el oro venezolano en una «lista negra» debido «a sus conexiones con la destrucción del medio ambiente y prácticas corruptas».

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Salón Oval de la Casa Blanca.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Salón Oval de la Casa Blanca.
No obstante, en marzo de este año, dos meses después del secuestro del presidente legítimo de Venezuela, funcionarios del gobierno de Estados Unidos negociaron con la empresa minera estatal Minerven un acuerdo multimillonario para vender en los mercados estadounidenses hasta una tonelada de oro, valorada actualmente en unos 165 millones de dólares.

Sean Pi, cofundador de Heeney Capital, durante una ceremonia de firma en Caracas, Venezuela
Sean Pi, cofundador de Heeney Capital, durante una ceremonia de firma en Caracas, Venezuela, el 1 de mayo de 2026. Pi fue uno de los ejecutivos que viajaron a Caracas la primavera pasada para negociar acuerdos.
El acuerdo de oro requeriría que Minerven suministrara entre 650 y 1.000 kilos de barras de oro Dore al comerciante de materias primas Trafigura, que será el encargado de transportar el oro a las refinerías estadounidenses, según informaron entonces medios estadounidenses.

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