«Posible Horizonte: Socialismo»: Jóvenes Latinoamericanos Concluyen en Venezuela Brigada con Carta Abierta

Por Leonardo Fernandes, Brasil de Fato

Brigada Juvenil Fidel Castro, integrada por 30 jóvenes de 9 países latinoamericanos /Crédito: Leonardo Fernandes/Brasil de Fato

Firmado por 32 organizaciones, el documento refuerza el feminismo popular, la soberanía de los pueblos y la lucha antiimperialista.

La Brigada Juvenil Internacionalista Fidel Castro publicó su declaración final tras una visita de 11 días a Venezuela. La iniciativa, organizada por Alba Movimentos, reunió a 30 activistas de organizaciones populares de nueve países latinoamericanos, incluyendo el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil.

El manifiesto publicado por el grupo juvenil ofrece un profundo análisis de la situación geopolítica en la región y llama a la juventud latinoamericana a resistir. “Ser la juventud del centenario de Fidel y del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá nos trae una responsabilidad y una tarea histórica. Reivindicar nuestra historia, la historia de la resistencia en nuestra región, de nuestras organizaciones y nuestros líderes, nos da fuerza y, sobre todo, un horizonte posible: el socialismo”, afirma el comunicado.

“Durante estos 11 días en Caracas, estudiamos, recorrimos las calles, hablamos con la gente y buscamos comprender la realidad desde el punto de vista más natural y concreto. Estudiamos el feminismo popular y comunitario, la historia de la Revolución y su relevancia actual, aprendimos sobre la historia del Movimiento Alba y cómo esta historia se relaciona con la historia de la lucha y la resistencia en toda América Latina y el Caribe. Aprendimos sobre las comunas, la economía, la historia y los procesos organizativos dentro de la revolución y de quienes la construyen día a día”, relata. La carta advierte sobre el auge de gobiernos de extrema derecha en países como Chile, Argentina, Colombia, Ecuador y El Salvador. En este contexto de conflicto, los jóvenes enfatizan la importancia de mantener posturas progresistas, como las presidencias de Lula en Brasil y Claudia Sheinbaum en México, para equilibrar la dinámica de poder en el continente.

Los activistas denuncian lo que describen como una ofensiva imperialista en la región, señalando el saqueo de recursos naturales y la imposición de la Doctrina Monroe. “El declive del imperio no está exento de consecuencias. La intensificación de la violencia a través de la creciente militarización en nuestros países, una violencia que busca atacar a personas negras, mujeres y jóvenes. El saqueo de nuestros recursos naturales continúa, y es uno de los principales impulsores del rápido ascenso de gobiernos de extrema derecha”, afirma el texto.

La declaración repudia enérgicamente la agresión militar ocurrida en Venezuela el 3 de enero de 2026, que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores. “En Venezuela, uno de los mayores países productores de petróleo del mundo, pasaron años intentando derrocar la Revolución Bolivariana mediante golpes de Estado, bloqueos, intentos de generar crisis políticas y cuestionamientos electorales. Fracasaron en su intento, así que decidieron que era hora de atacar”, afirman los jóvenes en el documento publicado. “No solo están secuestrando a estas dos personas, sino a todo un país y a nuestro continente”, añaden.

El bloqueo económico contra Cuba, que dura más de 60 años, también es calificado de criminal por los jóvenes. “El valiente pueblo cubano, que siempre ha vivido conociendo las dificultades impuestas por el imperialismo, ahora se enfrenta a una situación cada vez más difícil y limitante, en el peor momento del bloqueo y la escasez de materias primas y productos en la isla. Buscan desintegrar Cuba silenciosamente y desde dentro, amenazando a Raúl Castro, el líder histórico de la Revolución Cubana, y con el objetivo de sembrar el pánico entre la población”, advierte la carta abierta.

Al final del documento, la brigada asumió varios compromisos políticos. Entre las principales resoluciones se encuentran el fortalecimiento de los lazos con la Revolución Bolivariana, la difusión de la verdad sobre Venezuela para combatir el bloqueo mediático y la solidaridad permanente con las luchas de los pueblos de Haití y Palestina.

Los jóvenes también se comprometieron a promover el feminismo popular y la formación continua de la juventud dentro de sus organizaciones de origen. “Seguiremos llevando adelante el legado de Chávez y Fidel. Y desde el abrazo que nos unió, seguiremos llevando adelante la solidaridad como acción concreta. Seguiremos llevando adelante nuestra responsabilidad y solidaridad con los pueblos del mundo y la construcción del socialismo, hasta que todo nuestro continente sea rojo. Aquí, nadie se ha rendido, y Chávez sigue vivo en las calles, los muros y los corazones”, concluye el texto.

Lea la declaración completa: Declaración de la Brigada Juvenil Internacionalista Fidel Castro

Somos hijos de Guevara Hijos de Chávez y Fidel Luchando por la patria liberada Unidos, luchando hasta la victoria Porque Chávez no se fue Aquí nadie se rindió Gran patria para la liberación Aquí está la juventud Luchando contra el capital Liberaremos a Maduro y a Cilia (Brigada Juvenil Internacionalista Fidel Castro, Movimientos ALBA)

Somos la Brigada Juvenil Internacionalista Fidel Castro, Movimientos ALBA, que reúne a 30 jóvenes de 10 países diferentes, quienes pasamos 11 días en un proceso de estudio, capacitación y solidaridad en Caracas, en la Escuela Nacional Robinsoniana. Somos jóvenes de Panamá, Brasil, México, Honduras, El Salvador, Chile, Colombia, Guatemala, Argentina y Venezuela.

Formamos parte de 32 organizaciones distintas: movimientos urbanos, movimientos campesinos, sindicatos, movimientos juveniles y estudiantiles, movimientos de mujeres y partidos políticos. Y, con gran orgullo, nombramos nuestra brigada en honor al comandante de la Revolución Cubana, Fidel Castro. Hace más de 20 años, un abrazo entre Fidel Castro y Hugo Chávez marcó el inicio de una historia de unidad entre los pueblos de América Latina y el Caribe.

Hoy, al conmemorar el centenario de Fidel Castro, y ante una situación cada vez más agresiva y voraz hacia nuestros países, es necesario mantener viva la historia para considerar la unidad contra los enemigos comunes de nuestro continente: el imperialismo y sus métodos.

Ser jóvenes en el año del centenario de Fidel y del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá nos impone una responsabilidad y una tarea histórica. Reivindicar nuestra historia, la historia de resistencia de nuestra región, de nuestras organizaciones y de nuestros líderes, nos da fuerza y, sobre todo, un horizonte posible: el socialismo.

En nuestra región continental, estamos presenciando el auge de gobiernos de extrema derecha, como Kast en Chile, Milei en Argentina, Espriella en Colombia, Rodrigo Paz en Bolivia, Fujimori en Perú, Daniel Noboa en Ecuador y Bukele en El Salvador. En Brasil, Jair Bolsonaro, a pesar de estar encarcelado, continúa movilizando a sus bases, lo que convierte las elecciones de los próximos meses en decisivas para nuestro continente.

Mantener a Lula en el gobierno y en el poder, junto con Claudia Sheinbaum en México, es fundamental para nuestras luchas y el equilibrio de poder.

El declive del imperio no ha estado exento de consecuencias. La intensificación de la violencia mediante la creciente militarización en nuestros países, una violencia que ataca a personas negras, mujeres y jóvenes, continúa. El saqueo de nuestros recursos naturales sigue siendo uno de los principales motores del ascenso acelerado de gobiernos de extrema derecha. La competencia tecnológica que vivimos actualmente, junto con la crisis energética derivada de guerras y conflictos en otras regiones, convierte a nuestro continente en un objetivo para el imperio. Por ello, buscan recuperar su historia y reorganizar sus planes, como en el caso de la Doctrina Monroe.

Los proyectos de colonización continúan, especialmente en la región del Caribe, como en el caso de Puerto Rico, además de perpetuar la crisis en Haití, resultado de años de explotación, robo e injerencia militar. En Venezuela, uno de los mayores países productores de petróleo del mundo, durante años intentaron derrocar la Revolución Bolivariana mediante golpes de Estado, bloqueos, intentos de generar crisis políticas y cuestionando las elecciones. Al no lograrlo, decidieron atacar.

Así, el 3 de enero de 2026, entraron al país utilizando sus mejores y más modernas armas, asesinando a combatientes venezolanos y a 32 cubanos, sembrando el pánico y el dolor entre la población, y secuestrando al presidente constitucional de la República Bolivariana, Nicolás Maduro, y a la primera guerrillera, primera dama y diputada de la Asamblea Nacional, Cilia Flores.

No solo secuestran a estas dos personas, sino a todo un país y a nuestro continente. En Cuba, tras 60 años de un bloqueo económico y energético criminal, el valiente pueblo cubano, que siempre ha vivido conociendo las dificultades impuestas por el imperialismo, atraviesa ahora una situación cada vez más difícil y restrictiva, en el peor momento del bloqueo y la escasez de materias primas y productos en la isla.

Buscan desestabilizar a Cuba silenciosamente y desde dentro, amenazando a Raúl Castro, el líder histórico de la Revolución Cubana, y sembrando el pánico entre la población. La región latinoamericana y caribeña, además de ser rica en recursos naturales que hacen brillar los ojos del imperio, es también una región de luchas históricas, revoluciones y un pueblo que resiste hasta el final. En otras palabras, un pueblo que amenaza la hegemonía actual.

Esta historia de lucha, que los imperialistas intentan borrar, forma parte de su proyecto político de dominación de nuestra región, pero subestiman el poder de resistencia de un pueblo que sabe por qué lucha y que también sabe en qué proyecto político cree.

Nuestras vidas siguen marcadas por el neoliberalismo en todo el continente, donde las formas de vida individualistas se consideran soluciones a problemas colectivos. Donde la tendencia es el individualismo y la depredación, el mantenimiento del control, tener revoluciones como vecinas es una amenaza sin precedentes para los caníbales.

Es en este contexto de violencia, agresión constante y búsqueda de la desestabilización que conocemos la Revolución Bolivariana. Durante nuestros 11 días en Caracas, estudiamos, caminamos por las calles, hablamos con la gente y buscamos comprender la realidad desde la perspectiva más natural y concreta. Estudiamos el feminismo popular y comunitario, la historia de la Revolución y su relevancia actual, aprendimos sobre la historia de los Movimientos ALBA y cómo esta historia se relaciona con la historia de la lucha y la resistencia en toda América Latina y el Caribe. Aprendimos sobre las comunas, la economía, la historia y los procesos organizativos dentro de la revolución y de quienes la construyen día a día. Fuimos recibidos por la diputada Tania Díaz, el PSUV, el Instituto Simón Bolívar, el Ministro de Juventud y el ala juvenil del partido.

Escuchamos a los representantes institucionales, comprendimos los proyectos políticos actuales, la atención y el apoyo brindados a la población, y especialmente a la juventud de este país. Visitamos el cementerio y rendimos homenaje a los combatientes caídos el 3 de enero. Hablamos con las personas afectadas, escuchamos sus historias y sentimos su dolor. Plantamos árboles con el Partido Verde como símbolo de renacimiento, cultivo y renovación.

Recorrimos las comunas de El Panal, 5 de Marzo y el Circuito Comunal Ezequiel Zamorra. Escuchamos y nos conmovieron las historias que el pueblo venezolano contó sobre el Comandante Chávez y el Presidente Maduro. Historias de construcciones colectivas, de progreso a lo largo de los años mediante el fortalecimiento del poder popular, y también historias relacionadas con el intento de asesinato del 3 de enero. Escuchamos al pueblo pedir el regreso de su presidente y primera dama.

Viajamos a La Guaira, el estado más afectado por los terremotos del 24 de junio de 2026. Caminamos entre los escombros, vimos imágenes que nos marcarán para siempre; tal era el dolor. Pero también vimos un nivel de solidaridad, acción y trabajo en equipo sin precedentes, tanto por parte de la población como del gobierno.

Comprendimos el poder de arraigar un proyecto político que transforma las relaciones humanas. Pasamos tres días en campamentos temporales de transición en el Distrito Capital: el Campamento de Transición Luis Hurtado Higuera, en El Junquito; el Campamento de Transición Narciso Gonell, en Cátia La Mar; y el Campamento Temporal para Adultos y Mujeres Mayores y Puesto Integral de Atención Social, en el estado de La Guaira. Trabajamos y ayudamos a la gente, trabajamos en las cocinas, conversamos con ellos, jugamos con los niños.

Pudimos sentir y comprender la base material y la concreción de un proyecto gubernamental cuyo punto fuerte reside en el fortalecimiento de los territorios y de sus habitantes. A través de las ONG, comprendimos mejor el proceso de intento de gestión imperialista en los albergues y campamentos, y repudiamos tales actos. La soberanía popular sigue viva, incluso en medio de tanto dolor, y somos testigos de ello.

Llevamos medicinas en nuestro equipaje, recibimos suministros de antibióticos, corticosteroides, analgésicos, material médico, kits de higiene personal para mujeres, leche en polvo para niños, pañales para adultos y niños, y botiquines de emergencia, recolectados en nuestros países, y los llevamos a los albergues temporales. Mientras recurren a sus viejos métodos y estrategias, afirmamos que no permitiremos que la historia se repita. No es la historia de golpes de estado, saqueos, ataques y masacres; Es la historia de la degradación de nuestros países, del agotamiento de nuestra fuerza, nuestras vidas, nuestra economía y nuestra sociedad.

La única historia que permitiremos que se repita es la de las revoluciones, las luchas, la guerra de guerrillas, las brigadas de solidaridad y la historia de la unidad entre los pueblos. Ante todo esto, declaramos que:

– Fortalecemos los lazos de solidaridad entre nuestras organizaciones y la Revolución Bolivariana, así como con los partidos y organizaciones que conforman la sección venezolana de ALBA y con la juventud del país;

– Reafirmamos nuestro compromiso de comunicar la realidad del pueblo venezolano y combatir el discurso hegemónico que busca debilitar la Revolución Bolivariana.

– Reforzamos la unidad entre las Revoluciones cubana y venezolana, así como nuestra inquebrantable solidaridad con las Revoluciones y nuestros referentes socialistas;

– Reforzamos nuestras campañas permanentes de solidaridad con Haití y Palestina;

– Reforzamos la carta de la ALBA, aprobada en la IV Asamblea Continental de 2026 en Cuba, así como el debate político actualizado, los ejes de trabajo y las tareas asignadas a nuestras organizaciones y a la juventud de la ALBA;

– Reforzamos la construcción de nuevas relaciones políticas emancipadoras y un feminismo popular con enfoque en raza y clase;

– Reforzamos nuestro compromiso con la responsabilidad de las tareas que se nos han encomendado como brigadistas y la continuidad de este compromiso, reproduciendo el proceso formativo que vivimos aquí en las comunas y campamentos, y la responsabilidad de llevar el internacionalismo popular a nuestros países, organizaciones y territorios;

– Reforzamos nuestro compromiso con la renovación de cuadros en nuestras organizaciones y la formación constante de nuestra juventud;

Reforzamos la necesidad de una unidad continental antiimperialista, con el socialismo como meta común, como la única vía posible para resistir y combatir el imperialismo decadente. Seguiremos impulsando el legado de Chávez y Fidel. Y desde el abrazo que nos unió, continuaremos impulsando la solidaridad como acción concreta.

Seguiremos asumiendo nuestra responsabilidad y solidaridad con los pueblos del mundo y la construcción del socialismo, hasta que todo nuestro continente se tiña de rojo.

Aquí, nadie se ha rendido, y Chávez vive en las calles, en los muros y en nuestros corazones.

Organizaciones participantes en la Brigada Juvenil Alba Fidel Castro: Movimiento Estudiantil Liberación – Corriente Nuestra Patria, Movimiento Evita, OLP Resistir y Luchar, Sindicato Canillitas, NODAL, Nuestramérica Movimiento Popular, Movimiento Sin Tierra (MST), MODATIMA Wallmapu, Congreso de los Pueblos – Plataforma Estudiantil APELEAR, Fuerza Estudiantil Salvadoreña (FES) Revolucionaria – Lorenzo Zelaya, Casa Tecmilco, Instituto Nacional de Formación Morena Política, Suntracs.

Organizaciones del capítulo venezolano de Alba Movimentos: Movimientos de Pobladores y Pobladoras, Calistenia Cultural, La Minka, Movimiento Otro Beta, La Otra Escuela, Red de Trabajadores del Movimiento Somos Venezuela, Frente Francisco de Miranda, Frente Patriótico Alexis Vive, Cumbe Nacional Afrovenezolano, Escuela de Cuadros, Partido Verde y Faldas R, Movimiento Nacional de Amistad y Solidaridad Mutua Venezuela-Cuba.

25 de agosto de 2026, Caracas, Venezuela.

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