Por Eduardo Orta Hernández
Las ciudades y los municipios deben tener especial atención por las fuentes de agua, la conservación de los pulmones del pueblo, esto es de todas las áreas verdes existentes, conservarlas y ampliarlas, extender las actuales fronteras vegetales, ornamentales y arbóreas.
Es un privilegio de los pueblos contar con un cerro, montaña, un relieve alboreado, cuencas hidrográficas, ríos, afluentes, caños y lagunas. En fin áreas verdes naturales, llenas de sonidos de aves, de fauna multicolor, donde vivan toda especie autóctona y compartan el hábitat con los seres humanos, quienes disfrutarán eternamente y durante la presente y venideras generaciones de esos espacios, bien cuidados y preservando su ecosistema. Sin que la intervención humana los deteriore o degrade.
En el Municipio Sucre del Estado Aragua, existe el grato privilegio que en su territorio está ubicado el cerro, relieve de cerca de 800 metros de altura, como parte de las estribaciones de la cordillera de la costa montaña, en el municipio se extiende desde Cagua hasta Bella Vista.
Maravilloso sería, no sólo para la población de Sucre, sino la del Estado Aragua y otros lugares, que el cerro mal llamado “El Empalao” fuese declarado PARQUE MUNICIPAL, y proponemos que sea así y se denomine PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO, para con dicho topónimo, honrar la memoria de nuestros primeros ancestros, nuestros primeros pobladores.
EL PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO un espacio bien cuidado, que brinde un encuentro de amor y respeto por la naturaleza, educan en el buen vivir, en el aprecio, la estima y celoso cuido del ámbito natural, destinado para el esparcimiento, la recreación y el turismo interno, lleno de riqueza espiritual, sería un encuentro con Dios o los Dioses, motivo de adoración ancestral, convertidos en deidades y fuente de estímulo para la vida, para lo eterno, para garantizar la permanencia del ser humano, de su fauna, de su vegetación, en una palabra, para la existencia.
EL PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO sería la mejor herramienta pedagógica, desde tiempos inmemoriales, para la educación ambiental de la presente y futura generación. Imaginemos ese parque municipal con una permanente acción de arborización, de siembra de bosques, con sus guardaparques, con un gimnasio cubierto y el otro al aire libre para prácticas deportivas controlada y bajos normas, con rutas y senderos, conservado sus bosques, su original vegetación, sus fuentes de aguas y manantiales (que aún existen) y las fauna, con sitios para la hidratación, con iluminación, baños, con un mirador y un sistema de transporte de cabina suspendida (teleférico), que salve la diferencia de altitud para beneficio particularmente de las personas de la tercera edad, con preestablecidas rutas escolares para la educación ecológica, con un diseño para el impulso al turismo local, incluyendo una biblioteca especializada en temas: ambientales, climáticos, ecológico, de uso y preservación de los suelos, de las aguas, así como el estudio histórico de nuestros ancestros, de su modo de vida, de su cultura y luchas, entre otros, con programas de asistencia y lecturas a disposición de las instituciones escolares, del cronista municipal, comunal y parroquial.
Sobre la existencia de Parques Municipales, hay ejemplos exitosos, como el Parque Municipal Casupo decretado por el Alcalde, en Carabobo en 1.998, el Parque Municipal Negra Hipólita en Valencia, entre otros Parques Municipales, así como también Parques Nacionales. Excelentes ejemplos existen en Europa y países Centro, Suramericano y del Caribe de la existencia de parques municipales.
Lo cierto, es que la idea de la creación del PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO, propuesta hecha formalmente por la población de Cagua, municipio Sucre del Estado Aragua (en octubre de 2022), por ante la Alcaldía, la Cámara Municipal, Consejo Legislativo, Gobernación, y otros entes nacionales, con respaldo por más de 800 firmantes, grupos culturales, movimientos, sociales, poetas, escritores, asociaciones civiles, periodistas, educadores, historiadores, debe estar fuera del debate partidista, por ser un proyecto de Estado, de Nación, de la Región, aunque el protagonista central, como sujeto creador sea, como es lo deseable, el Municipio, el Concejo Municipal o la Alcaldía a través de una ordenanza o decreto, sin que por ello quede excluida cualquier otro poder o institución.
La declaratoria del PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO, debe prever un programa destinado a la restauración y conservación del cerro y su biodiversidad, (flora, fauna, sus aguas) la variedad de sus paisajes, preservando ese patrimonio natural colectivo para las futuras generaciones, con ello se evita por siempre y para siempre, en ese espacio del hermoso cerro, la invasión de ranchos producto de la presión poblacional, así como, imposibilita se concrete las ansias y voracidad de los capitalista terrofagos, constructores de exclusivas viviendas o apartamentos, sobre los espacios o áreas del cerro. Es la única garantía para la conservación y preservación de ese espacio natural, único pulmón verde de Cagua.
Una vez declarado PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO, debe contar con una adecuada infraestructura a corto, mediano y largo plazo, que prevea casa o habitación, albergue para guardabosques, hacer las terrazas que sean necesarias para corregir pronunciadas pendientes, ampliando los cortafuegos, abriendo zanjas para la absorción de aguas hasta el subsuelo para minimizar la acción erosiva, creando un sistema de tuberías, hidrantes y tomas que aproveche el agua de las quebradas y de las lluvias para la extinción de incendios forestales, una red de puestos de guardaparque a todo lo largo del cerro Cagua- Bella Vista, estratégicamente ubicados.
PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO un espacio para el disfrute de todos los ciudadanos, personas de todas las edades, de la generación presente y futura, una manera de entrar en contacto con la naturaleza, de educarse en su ambiente, dentro de su espacio, para comprenderlo, caminar, adorar sus veredas, sus sombras, su paisaje, cantarles a su flora, a sus árboles, pintarlo en mil colores de acuarelas, atrapar en las manos los arcoiris de su alma, enamorarse, volver lírica la escritura, romántica la existencia, vivir en un eterno beso poético, rindiendo tributos a la Pachamama, razón de nuestro ser, de nuestro existir.
Toda política sería, sincera, extra partidista, no inmediatista, ni caza votos, que pretenda impulsar una verdadera y auténtica arborización municipal, no puede dejar al margen este aspecto sobre la posibilidad de decretar el cerro de Cagua parque municipal, necesariamente tiene que prever, contemplar y ejecutar, dentro de sus planes y proyectos, la necesaria arborización del cerro de Cagua, su cuido y mantenimiento y que mejor manera que declararlo Parque Municipal, ello vendría a aumentar la existencia de estos espacios y se obtendría el apoyo institucional regional y nacional.
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