Mi palabra
“Lo que trae la victoria
no es la potencia del ejército
ni la habilidad en el uso de las armas,
sino la fuerza del espíritu”
Johann Gottlieb Fichte
Por: Narciso Torrealba
Han pasado varias décadas de la derrota del ejército estadounidense en Vietnam y todavía andan escudriñando en el basurero de la imaginación y las mentiras, la manera de hacerle creer al mundo, que no fue una retirada en derrota y por el contrario han puesto a rodar en todo el mundo las tergiversaciones propias del imperialismo, que cuando no ganan, casi la empatan, sin importarles la cantidad de muertos de ambos bandos, como sucedió en una guerra desigual, pero al final se impuso la razón y el valor de los vietnamitas en defensa de la soberanía y la dignidad de su patria.
Ahora, el gobierno estadounidense se encuentra en un etapa muy parecida en su extensa cadena de atropellos y barbaridades en contra de los pueblos, ya que, en estos momentos de complicidad del gobierno de Trump, con Netanyahu, cuando atacaron con todo el arsenal de armas sofisticadas al heroico pueblo iraní, les han dado una respuesta con la valentía y la paciencia de los guerreros, que aprenden las lecciones, para estudiarlas, desarrollarlas y cargarlas en la mente, como un faro de luz , y en el momento preciso utilizarlas para defenderse de un monstruo, que no conoce si no la violencia. Ni el gobierno de los Estados Unidos y menos el de Israel, esperaban una reacción y acción, que al final les ha costado muy caro.
Por su parte los incitadores y alabarderos de oficio, empezando por la desquiciada de María Corina, quien en su vagar propio de un arrastrado viene apoyando a cuanta aberración política engendra y amamanta la derecha en el mundo lanzándole elogios por adelantado, para después darse la mano, cuando se presenta un proceso electoral, con lo más rancio del momento, la Fujimori en el Perú, y Abelardo Gabriel de la Espriella Otero, quien sin ir muy lejos, no tiene nada que envidiarle a Uribe Vélez, por su poder económico y mediático al estar apegado a los intereses de Washington, y las comprobadas conexiones con los paramilitares y los narcotraficantes.
Todo lo que ha pasado últimamente en el medio oriente, es tema urgente para las películas de Hollywood, por parte del imperialismo, con la particularidad, que el gobierno de Trump, tiene la imperiosa necesidad de buscar la manera de desarrollarlas, pero totalmente tergiversadas para luego presentarlas, como los victoriosos, dando a conocer resultados muy lejos de la realidad, y la derrota en Vietnam, lo comprueba, ya que, pasan los años y aparte, que no aprenden las lecciones de las experiencias negativas, quieren seguir engañando a la humanidad, al presentarse, como los todopoderosos e invencibles, pero la lección del heroico y valiente pueblo iraní, no lo van a poder borrar con todo el aparato mediático del cual disponen.
Parte de ese libreto, lo han venido aplicando en Venezuela, en un apabullante despliegue mediático, antes y después de la invasión del 3 de enero, con la firme intención para desmoralizar y dispersar una masa revolucionaria, que en los últimos años ha venido apoyando el proceso bolivariano, el cual no da marcha atrás, a pesar de todos estos hechos y una oposición totalmente pitiyanqui, que apenas fracasa se refugia en los Estados Unidos. Ahora, antes los acuerdos firmados por Washington e Irán, los dos responsables de la guerra en el medio oriente: Trump – Netanyahu, pasan hacer el papel de ridículos, ya que, ni las bombas ni los misiles han podido quebrar la resistencia del pueblo iraní, quien aprendió de las mismas lecciones, que les vinieron aplicando en un pasado muy reciente. Quedan Trump y Netanyahu, buscando en el voluminoso catálogo criminal para ver que consiguen y poner en práctica. Mientras la María Corina, no le queda otra, que seguir en la misma comedia, porque aparte de falsa es sumamente arrastrada, a tal punto, que el mismo Trump, la recibió solamente por el regalito y después ¡Chao pescao!