Desde la histórica y combativa Parroquia La Vega, trinchera digna del poder popular territorio donde hizo vida el sacerdote belga Francisco Wuytack, cuna del mártir internacionalista y capitán del Ejército Sandinista Alí Gómez García, y suelo de luchadores sociales como Pedro Reinaldo Pinto Vásquez, la familia Mosqueda Ciano y Enrique Viana («Saturno»), la vanguardia revolucionaria levanta su voz de fuego contra la infamia imperial. Este sábado 1 de agosto, en medio de una jornada de agitación y movilización, el Frente Popular Antiimperialista demostró en las calles el rotundo rechazo, repudio y condena de la clase trabajadora ante cualquier pretensión de profanar la sagrada tierra de Bolívar con la presencia de la bota militar yankee o del Estado sionista y genocida de Israel.
¡Nuestra soberanía no se negocia ni se subasta! Frente a los chantajes de la burguesía lacaya y la extrema derecha apátrida que clamó por invasiones, guarimbas y sanciones criminales contra nuestra Patria, la propuesta de la clase explotada es clara y categórica: el verdadero diálogo nacional es con el Pueblo Organizado.
Exigimos que la interlocución sea con los comuneros, los pueblos indígenas, la fuerza obrera y campesina, la juventud estudiantil, los barrios populares y los familiares de nuestros mártires; con la memoria de los militares caídos bajo el fuego imperial y con los deudos de Orlando Figuera, víctima del terrorismo fascista.
¡Fuera el imperialismo de la patria de Chávez y Bolívar!
¡La paz se construye con justicia social y Poder Comunal!
¡Venceremos!