Mi palabra
“No podemos imaginar
cuánto talento se necesita
para no aparecer nunca en el mundo como ridículo”
Chamfort
“El viejo mundo se muere.
El nuevo tarda en aparecer.
Y en ese claroscuro surgen los monstruos”
Antonio Gramsci
Por: Narciso Torrealba
El imperialismo se la juega con María Corina, a falta de otros y la trasnochada novelera no lo puede ocultar, ya que, el premio que le otorgaron lo echó en saco roto al compartirlo con Trump, para reafirmar sus delirios pitiyanquis, a pesar que este no la quiere, ni siquiera en la fotografía, cuando aparecieron dándose un gustazo con el premio Nobel de la paz, como reparto de torta, y ni siquiera así, ninguno de los dos han tenido un momento de tranquilidad, ya que, Trump, tiene un prontuario de acusaciones, que al final da pena revisarlo, porque es un verdadero atentado a la moralidad y las buenas costumbres. Por su parte la María Corina, después de pedir una invasión, no se cansa ni descansa buscando, como tapar la mayor metida de pata de venezolano alguno, que hasta los momentos se conozca.
Da lástima y pena ajena, al conocer la postura del gobierno de Panamá, al prestarse para la reunión de un grupito de conspiradores, quienes creen, que les creen todas las mentiras apoyadas por el poder mediático del gobierno de los Estados Unidos, presidido en estos momentos por un mandatario, al cual no se le consigue un momento de su vida, que no esté manchado por la inmoralidad, y además, desde el mismo momento de iniciar su primer periodo se ha dado a la tarea de apoyar todas las barbaridades del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en contra del pueblo palestino, y en estos momentos al valiente y aguerrido pueblo iraní, sin importarle los señalamientos y acusaciones de todas las personas amantes de la paz, ya que, para ellos es algo tan normal, cuando se unen para defender el capitalismo salvaje.
Panamá, fue la sede de lo que se conoce, como el Congreso Anfictiónico de Panamá, el cual fue una asamblea diplomática convocada por el Libertador Simón Bolívar, para unir a países hermanos, realizada en la ciudad de Panamá en el año de 1826, incluyendo al gobierno de los Estados Unidos –Bolívar, no estuvo de acuerdo– pero, el general Francisco de Paula Santander, cursó la invitación al presidente del ese momento; pero por cosas que llaman destino los representantes no asistieron, uno murió de fiebre amarilla en el viaje desde la ciudad de Cartagena, el otro llegó dos meses después de la reunión, no pudiendo cumplir con la misión encomendada, que no era otra, el comercio y no comprometer en lo político a lo que se vislumbraba, como la nación imperialista de este momento.
Ahora la ciudad de Panamá, fue cedida por el gobierno de turno, con una postura totalmente pitiyanqui, para el supuesto grupo democrático de Venezuela, encabezado por la inhabilitada María Corina, quien tiene un pasado muy reciente, con un historial guarimbero, que no olvida el pueblo caraqueño por los muertos y los destrozos, pero anteriormente con la vigilancia del gobierno estadounidense y la ayuda de la CIA se dieron a la tarea de atentar en contra de la democracia del pueblo venezolano, con un golpe de estado en el 2002 y precisamente esa cabeza visible, después de fracasar en cuanto movimiento incursiona al servicio de los Estados Unidos, se dio a la tarea de pedir a gritos una invasión, con la esperanza que la dejaran en la presidencia. Ahora, carga la muleta del premio Nobel de la Paz, que le metieron para presentarse, como un auténtico angelito salido de un recinto religioso.
Al realizar esa reunión en Panamá, siguen golpeando la unidad latinoamericana, que tanto soñó el Libertador Simón Bolívar, cuando se le ocurrió convocar a un grupo de países al congreso Anfictiónico, siguiendo las ideas del precursor de la independencia Francisco de Miranda. Por eso tenemos que hacer notar por encima de todos los enfrentamientos ideológicos, como los gobiernos estadounidenses se aprovechan de cualquier circunstancia para hacer fracasar los proyectos de libertad y soberanía de los pueblos. Por eso, hoy más que nunca, la unidad de los verdaderos patriotas es urgente y necesaria para enfrentar estos nidos de víboras protegidos por los gobiernos de los Estados Unidos, con la finalidad de frenar cualquier movimiento en favor de los pueblos. Una vez más el presidente de Panamá, demuestra que está al servicio de Trump y poco le importa el pensamiento bolivariano. Sin embargo, tenemos que aclarar, que los países liberados por Simón Bolívar: Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia y Venezuela, más la parte de Panamá, que antes pertenecía a Colombia, están en pie de lucha.