Por Miguel A. Velazquez
VAYA QUE ES noticia: la serpiente por fin se muerde la cola. En otras palabras, el Poder Legislativo de Estados Unidos va a investigar cómo es posible que a su país hubiera entrado tanto fentanilo en la barbas de la DEA. No necesitará ir muy lejos, el ¿por qué? se llama corrupción.
LAS ACUSACIONES CONTRA el organismo que supuestamente combate el narcotráfico señalan a esa agencia por poner en riesgo la salud pública al permitir –deliberadamente– que millones de pastillas de fentanilo estén en las calles de su país, según afirma el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.
PARA LA DEA y sus amigos el asunto es grave: se dejó “caminar” la droga en las calles, advierte la comisión legislativa. Entre 2023 y 2025 se detectaron y vigilaron cargamentos masivos, algunos de hasta 100 mil pastillas, pero las órdenes eran no interceptarlos ni decomisarlos. ¿De dónde provenía la orden?
PARA LA PRESIDENTA Sheinbaum el asunto lleva a la misma y reiterada pregunta, que no ha tenido respuesta ni entre la gente de la DEA ni entre todo el gobierno: ¿quién distribuye?, ¿quién vende la droga en las calles?, ¿bajo la protección de quién? Desde luego todo apunta hacia la DEA.
ESA MISMA RESPUESTA debería servirle a Trump para voltear los ojos a las calles de su país y para dejar de amenazar a México con la cantaleta de narcoterrorismo, porque eso mismo es lo que sucede en Estados Unidos. Por eso la investigación, porque podría haber crecido al amparo de la agencia creada para evitarlo y combatirlo.
LA REVISIÓN DEL trabajo de la DEA abarca no sólo a México, también se habla de Ecuador, de Venezuela, en fin, de varios países de la región latinoamericana que sufren del flagelo del narcotráfico.
Y ESE MAL, más la DEA, son un problema que parece interminable. En México, para no ir muy lejos, esa agencia es la culpable de episodios tan graves como la guerra entre Chapitos y Mayitos, conflicto cuyo resultado es la muerte de muchos mexicanos.
PERO NO NADA más: la DEA ha tratado de convertirse también en un factor político, en la moral de México y el mundo. Los buenos son sus amigos, la gente con la que se entiende, los malos son los que no están a su servicio, de esos se debe nutrir la política de México, según las ideas de la cúpula de la agencia.
EL ASUNTO ES que hoy por hoy podremos ver con claridad si las intenciones del factor naranja son las de acabar con quienes producen y trafican con la droga que mata a los jóvenes de Estados Unidos o el asunto es mantener un grado de tensión entre los dos países –México y EU– que a nadie le conviene, pero que a él le da taquilla.
SALVO LOS DISCURSOS de amenaza a México, Trump no ha tenido ni una sola palabra de condena a quienes dentro de su país trafican, pero tampoco una acción que pueda considerarse fuerte como para prevenir o afectar a quienes tienen en sus manos a los jóvenes drogadictos. Así están las cosas.
De pasadita
PARECE QUE POR fin ya hay un nuevo dirigente de Morena en la Ciudad de México. Se dice que está ligado o salió de las filas de Sebas, que no pudo con el paquete y migró, afortunadamente para Morena, hacia otros lares.
NADIE, POR DECIRLO así, sabe de quién se trata, ni nosotros, por eso no lo llamamos por su nombre, pero ahora que se avecina una contienda electoral, que ganará Morena porque no tiene oposición, se pone en las manos de un “recomendado” una de las labores más importantes para el futuro inmediato: convencer para mantener en manos de Morena la capital del país. ¿Quieren más?
PERO DE TODOS modos vamos a ver cómo empieza la aventura del joven dirigente que tiene sobre sus hombros una responsabilidad más grande de la que todos se imaginan. Nada más.