José Sant Roz
- Dentro de poco, veremos acuñarse una nueva palabra (relativa a LOS PAJAPLÉJICOS) que se le aplicará a ciertas personas que por su manera de ser, se les suele ver abúlicos, dejados o apáticos, cachazudos, lunáticos, indolentes o indiferentes. Y al mismo tiempo, quejarse de todo. Son quejones por naturaleza. Hay muchas maneras por la cuales una persona termina siendo PAJAPLÉJICO. El PAJAPLÉJICO, es, en esencia, alguien que perdió su centro, que se ha ido quedando a la deriva y divaga sobre todo, dando tumbos de un lado a otro, sin verdadera cohesión o coherencia sobre sus actos. Lo que se dice, un HOMBRE sin atributos o un HOMBRE sin destino, alguien vulgarmente los define como “boludos”, ausentes…
- Dentro de poco, veremos a la RAE aceptar el término PAJAPLEJIA, que vendría a significar, el hombre en una especie de parálisis o abulia tanto física como mental, producto del abandono moral, de la ausencia de objetivos en la vida, de indiferencia espiritual ante los valores humanos y el propio destino de sus compatriotas o congéneres. Usualmente, este es un daño que se produce a nivel del sistema nervioso, de la médula espinal, una sequedad del alma, que puede ser causada por el abuso de la divagación, de esa pertinaz opinadera sobre cualquier tema, por el solo hecho de “descargar la rabia” o una indefinida o informal “arrechera”, y además por conducirse impotentemente, molesto por cuanto le rodea, permanentemente in-ubicado. Algunas de estas condiciones, vienen siendo provocadas por un estado de inopia moral, resultado de haber abusado en demasía, durante la juventud, de anonismo.
- Contra lo que se viene difundiendo por las redes no es cierto que desde el punto de vista científico y médico, el culto a Onam (segundo hijo de Judá), sea saludable para la esencia del ser, el cuerpo y la salud mental. No puede ser una práctica “natural y saludable”, “segura”, como se cree, para explorar el propio cuerpo, liberar tensión y sentir placer. Al contrario, es determinante el hecho de que el onanismo, tanto en el hombre como en la mujer afecta la personalidad, la fortaleza genuina del ser, llegando a crear una peligrosa y deprimente congestión (sexual). En este punto no estamos nada de acuerdo con el famoso psicoanalista Wilhelm Reich[1], quien sostenía que la masturbación y la potencia orgástica son fundamentales para evitar la «congestión sexual» o «estasis sexual», que consideraba la raíz de la mayoría de las neurosis y enfermedades físicas.
- La llamada “CONGESTIÓN SEXUAL” se produce, precisamente, tanto por la masturbación como por un “frustrado” orgasmo (es decir, el acto no totalmente realizado, liberador). La histeria, los estados nerviosos incontrolables, violentos, productos de la insatisfacción, sexual generan tensión y violencia en los seres humanos, algo que en absoluto podría ser liberado mediante el onanismo. A veces estos estados provocan estallidos emocionales que se traducen en rabia y furia incontrolable y repentina, por ejemplo, contra un grupo partidista (por lo general de izquierda) o raza (negra o india). Quienes más sufren estas CONGESTIONES son los seres reprimidos por la cultura de occidente, los idiotizados por un fatuo intelectualismo, por una supuesta pureza de sus orígenes familiares, además de estrechos o limitados valores espirituales. Está demostrado que quienes más sufren de CONGESTIÓN SEXUAL son aquellos de la clase media y alta, los más arraigados a los pensamientos y costumbres de la burguesía, gente casi siempre inestable, deprimida, melancólica o CONGESTIONADA, pajapléjica.
[1] Wilhelm Reich, psicoanalista austríaco y exdiscípulo de Sigmund Freud, desarrolló una teoría de la sexualidad centrada en la necesidad de una descarga física y energética completa, concepto conocido como economía sexual.