Horacio Duque
31 de mayo: Que la movilización de millones de colombianos impida el fraude electoral contra Ivan Cepeda que cocinan el Registrador Penagos y la mafia ultraderechista.
Ivan Cepeda, el candidato del movimiento popular colombiano y del Pacto Histórico ha realizado una vibrante y coherente campaña política y electoral recorriendo todo el país con grandes manifestaciones en las principales ciudades y centros urbanos de la nación. Desde su triunfo en la consulta democrática del Pacto Histórico para escoger su candidato presidencial en octubre del 2025 su ascenso ha crecido hasta el punto que hoy todas las encuestas publicadas lo colocan con el puntero en las preferencias electorales para que sea el próximo presidente de más de 51 millones de ciudadanos desde el próximo 31 de mayo.
Su reputación y reconocimiento está relacionado con su larga lucha en defensa de los derechos de más de 10 millones de víctimas de la violencia política ejercida por la ultraderecha cavernaria y sus gobiernos como los dos de Uribe Vélez y el de Ivan Duque, además con su férrea defensa de las reformas sociales, económicas, ambientales y de la lucha por la paz del gobierno del presidente Gustavo Petro.
Hay pánico en el campo de la ultraderecha por la opción cierta del triunfo de Cepeda este domingo 31 de mayo y las movidas y maniobras para cocinar el fraude electoral están a la vista lo que ha hecho que el presidente Petro se mantenga en guardia denunciando todo este juego sucio.
Así, en su cuenta de X dejó un mensaje para advertir que: «Es por esta trazabilidad durante la última década de fraude electoral gracias a un software de escrutinio durante la década vivida y que ya tiene investigación penal, detenidos y principios de oportunidad en la fiscalía que solicito al pueblo a movilizarse masivamente para cuidar el voto ciudadano y su transparencia.
«Deben ser millones los ciudadanos que permanezcan en las horas de pre conteo y escrutinio en todas las plazas públicas vigilando el voto y la correcta inscripción de lao datos de mesa, puesto y municipio en las actas finales de escrutinio.
«Cuidar el voto ciudadano es cuidar la transparencia y la democracia y cuidar el futuro de nuestros hijos e hijas (https://x.com/petrogustavo?lang=es ).
Más de fondo lo que está en grave riesgo este 31 de mayo, con el juego oscuro del Registrador Hernán Penagos, es la «integridad del sistema electoral colombiano», proyectando un gigantesco caos en el proceso para definir mediante el voto popular la jefatura del gobierno para el periodo 2026-2030.
La Integridad del Sistema Electoral.
A propósito de la integridad del sistema electoral colombiano señalemos que tal integridad se refiere en la teoría política y jurídica, al conjunto de normas, instituciones, comportamientos y prácticas que garantizan que una elección se realice de manera libre, justa, transparente y competitiva, reflejando fielmente la voluntad de la ciudadanía. No se limita únicamente al día de la votación; abarca todo el ciclo electoral, desde el diseño de las leyes hasta la resolución de los conflictos después de contar los votos.
En la Teoría Política, desde la ciencia política, la integridad electoral es la columna vertebral de la legitimidad democrática. Pippa Norris[1] la define basándose en los estándares internacionales y los valores universales reflejados en los tratados de derechos humanos.
Así, el principio de confianza es clave porque si el proceso carece de integridad, como ya esta ocurriendo acá en el movimiento electoral, los ciudadanos pierden la confianza en las instituciones y el hipotético gobierno que resulte de un fraude carecerá de legitimidad, lo que derivara en inestabilidad política o despotismo violento.
En la Teoría Jurídica, desde el derecho, este sistema se traduce en el principio de legalidad y debida garantía, que es el que se desconoce al negar el acceso al código fuente para el escrutinio en manos de una oscura empresa familiar; y al desconocer una Sentencia del Consejo de Estado que saco a la luz pública un fraude electoral contra el partido MIRA en el 2014.
Lo que implica que se omita que las reglas del juego deben estar previamente establecidas, ser claras, impersonales y aplicadas por un árbitro independiente. Teoría jurídica que se fundamenta en proteger derechos político-electorales fundamentales: el sufragio universal, igual, secreto y libre, así como el derecho a ser votado en condiciones de equidad y en condiciones de absoluta transparencia.
De otro lado, se deben tener en cuenta las etapas del Ciclo de integridad Electoral que es continuo y dividido principalmente en tres grandes fases. La primera preelectoral con el diseño de leyes electorales; definición de circunscripciones; y registro de votantes y partidos; La segunda electoral, referida a las campañas políticas y financiamiento, con la logística y votación el día de la jornada de las votaciones; el conteo de votos; el control del dinero en campañas para evitar la corrupción, la neutralidad de las fuerzas de seguridad y equidad en el acceso a medios; La tercera post electoral con el pre conteo y el escrutinio oficial y proclamación; la resolución de disputas e impugnaciones para lo que se requiere que existan tribunales electorales independientes para resolver quejas de forma justa y transparente sin interferencia política.
Los principios.
Un Sistema de Integridad Electoral robusto nacional debe sostenerse sobre cinco pilares: Independencia Institucional: Las autoridades electorales (organismos de gestión y tribunales) deben ser autónomas del poder ejecutivo y de los partidos políticos. Transparencia: Cada etapa del proceso debe ser auditable por partidos políticos, observadores internacionales y la sociedad civil. Rendición de Cuentas: Debe haber sanciones severas y efectivas para quienes violen las normas electorales, ya sean ciudadanos, candidatos o funcionarios públicos. Inclusión: Garantizar que ninguna minoría o grupo social sea excluido sistemáticamente del padrón electoral o del derecho a postularse.
Es esto lo que está en riesgo en las votaciones del próximo 31 de mayo y lo que se requiere es una amplia movilización popular con millones de colombianos haciendo la vigilancia en los puestos de votación, tanto en el pre conteo como en los escrutinios.
[1] El Sistema de Integridad Electoral ha cobrado gran auge en los años recientes por causa de los ataques de la ultraderecha neofascista a las libertades democráticas y electorales. Así, los autores más conocidos en el análisis de este tema son: Pippa Norris que es la máxima autoridad mundial en la materia y fundadora del Electoral Integrity Project (EIP). Norris popularizó el término y estructuró el estudio de las elecciones bajo el concepto del «ciclo electoral completo». Su enfoque define la integridad basándose en tratados y convenciones internacionales. Argumenta que las fallas de integridad (fraude, inequidad en medios, fallas logísticas) merman directamente la confianza ciudadana y desestabilizan las democracias. Sarah Birch del King’s College London; se ha especializado en el lado oscuro del concepto: la malversación electoral y cómo los políticos manipulan los sistemas. Su enfoque clasifica las trampas electorales en tres categorías: manipulación de las reglas (diseño institucional), manipulación del comportamiento del voto (compra de votos, intimidación) y manipulación de la administración del voto (fraude en el conteo).