El ejército iraní informó que atacó con drones instalaciones militares estadounidenses en Kuwait como parte de la decimoséptima fase de la Operación Relámpago.
El ejército iraní anunció que, desde el amanecer de este domingo y como parte de la 17ª fase de la operación Relámpago, atacó un depósito de municiones del ejército estadounidense en el campamento Al-Adiri, así como almacenes de equipos y personal en la base aérea Ali Al-Salem, en Kuwait.
Mediante un comunicado, la institución militar afirmó que continuará los ataques con drones contra bases estadounidenses en Kuwait en respuesta a lo que calificó como los crímenes de Estados Unidos y sus violaciones de los tratados internacionales.
Señaló que las operaciones fueron ejecutadas «para defender la auténtica identidad y la historia milenaria de Irán, y de un pueblo que no oprime ni acepta la opresión según las enseñanzas islámicas».
Asimismo, aseguró que sus combatientes «se mantienen firmes y con fe inquebrantable, defendiendo al pueblo iraní contra los enemigos de Irán y de la humanidad».
Operaciones se extienden a Kuwait y Jordania
Horas antes, el ejército iraní había informado sobre ataques con drones contra instalaciones militares estadounidenses en el campamento Al-Adiri y la base aérea Ali Al-Salem.
El sábado, Teherán anunció operaciones contra bases e instalaciones militares estadounidenses en Jordania y Kuwait, dirigidas contra un depósito de municiones en el campamento Al-Adiri, edificios de mando y almacenes de armamento en la base Ali Al-Salem, además de varios puentes de comunicación en territorio kuwaití.
Las operaciones se producen mientras Estados Unidos mantiene ataques contra el sur de Irán, una situación que ha derivado en respuestas iraníes dirigidas contra bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, Siria y Jordania.
Teherán sostiene que sus operaciones no están dirigidas contra los pueblos de la región, sino contra las bases y centros militares estadounidenses que, según afirma, han participado en acciones contra la República Islámica.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Salud de Irán, desde finales de junio los ataques estadounidenses han dejado 50 muertos y más de 500 heridos, entre ellos mujeres y niños.