Elliot Abrams ha declarado sin tapujos
ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de los
Estados Unidos: “Esto de atacar al chavismo es sencillamente para nosotros una
guerra de sobrevivencia y la imposición de una razón que debe prevalecer sobre
las demás, porque de otro modo estaremos admitiendo y dando campo para que se nos
destruya. ¿Imagínense, señores representantes, por un segundo que nosotros dejáramos
gobernar a los chavistas sin ponerles trabas, sin hacerles la guerra, permitiéndoles
hacer sus proyectos sociales sin tomar en cuenta nuestras empresas y socios, siendo
que los valores nuestros han sido los suyos por casi dos siglos? Imagínense que
le sigamos permitiendo tener toda clase de relaciones extrañas con todo ese mundo
adverso a Estados Unidos, llenando a su pueblo de conceptos e ideas que van
todos contra nuestros valores. Imagínenselo por un momento, señores
representantes: esto conduciría a la debacle y a la perdición de la democracia
en el hemisferio occidental, aquí mismo en nuestras entrañas. He ahí, la razón
primordial por la cual ese tipo de régimen constituye una amenaza para la
seguridad nacional de nuestro país, algo que ustedes lo deben saber muy bien. En
esencia, de eso se trata la lucha que estamos librando contra este tipo de regímenes
que pondrían en peligro nuestro propio destino, la paz mundial”.
Elliot Abrams recalcó en la Cámara de
Representantes: “Nosotros, que somos los campeones de la democracia en el
mundo, siempre hemos probado que el socialismo ha sido un fracaso en todos los
lugares en donde ha tratado de imponerse, y por lo tanto no podemos permitir
que en Venezuela eso sea la excepción. ¿Entonces vamos acaso a permitir que en
Venezuela sea exitoso el socialismo, señores Representantes? ¿Pueden ustedes
creer lo que eso provocaría en toda la región de América Latina?”
Recalcó fehacientemente míster Elliot
ante la cámara de Representantes: “¿Ustedes pueden imaginarse lo que representa
construir tres millones de viviendas sin la participación de la empresa privada?
¿Cuál sería el destino de nuestro modelo si no intervenimos allí en los
proyecto de salud o educación, en la formación de sus militares y en la
adquisición de los elementos para su defensa?”
En dos platos, aseveró Elliot Abrams
ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes…: ¿Vamos
entonces a permitir que en ese país triunfe el socialismo, un sistema al que le
hemos venido declarando la guerra desde que nos constituimos en democracia
líder del libre mercado?
Elliot Abrams remató: “Por lo tanto,
el que no esté con nosotros debe pasar por los más dolorosas privaciones, las
más terribles inseguridades, las más penosas necesidades de todo aquello que
durante tanto tiempo disfrutó teniéndonos por aliado y por el sostén de sus
costumbres, de sus hábitos y entretenimientos más preciados…”.
Por eso el objetivo de Elliot Abrams
en su recorrido por el mundo ha sido en insistir con sus aliados en que en Venezuela
deben darse unas elecciones, controladas por las democracias VERDADERAS, en las
que “EVIDENTEMENTE” no pueda llegar a ganarlas el chavismo.
Esto va exactamente en la línea de lo
ya expresado por el ex presidente Barack Obama quien nos declaró una amenaza
inusual a la seguridad de Estados Unidos en 2014. En una entrevista para el
portal estadounidense Vox, Barack Obama reconoció
que su política exterior tenía una «dosis de realismo», por lo
que EE.UU. «en ocasiones tuerce el brazo a los países cuando
no hacen lo que queremos… Pienso que si no tuviéramos el punto de
vista realista de que hay gente mala alrededor nuestro que está tratando de
hacernos daño […] si no tuviéramos esa dosis de realismo no
alcanzaríamos nuestros objetivos… Tenemos el Ejército más fuerte del
mundo y en ocasiones tenemos que torcer el brazo a los países si no quieren
hacer lo que queremos a través de métodos económicos, diplomáticos y a veces
militares», añadió el presidente.
Cuando Salvador Allende tomó el poder,
inmediatamente Henry Kissinger declaró al mundo que las nuevas acciones del
gobierno de Chile serían del todo irresponsables. Que no se podía esperar nada
bueno de un gobernante que no estaría en condiciones de acatar los consejos de
Washington en política económica ni en política internacional. La prueba en
este sentido que se le avecina a ALMO será definitiva para México.
Elliot Abrams ha tratado de involucrar
fuertemente a España en sus planes y por eso ha declarado: “Si se consolida el
cambio político en Venezuela después de 20 años de chavismo, queda el
interrogante sobre el futuro del
sucesor de Hugo Chávez y de su círculo…. Creemos que cuando
Maduro caiga y vuelva la democracia, algunos miembros del régimen, algunos
militares, probablemente quieran irse al exilio… España podría ser ese destino.
Esa es una decisión que el Gobierno de España tiene que tomar”.
Elliot Abrams valoró el liderazgo de
España en la Unión Europea (UE) y subrayó el carácter de “urgencia” expresado
por el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, para que la
diplomacia europea acelere sus gestiones. “(Venezuela) está cayendo en una
situación de hambre, no hay luz, no hay agua potable, tampoco gasolina…”,
recordó. España también ha impulsado el grupo de contacto promovido por la UE
para intentar crear las condiciones para un diálogo y que éste no sea una vía
de expiar el régimen chavista. Un punto sobre el que reconoció que “hay
diferencias”. Para Washington “la única negociación con él es sobre su salida y
hay varias voces en Europa diciendo que no hay que negociar más”.