Ingreso por crudo triplicado, solo 20% destinado a infraestructura y fondo social, bastante bajo y de impacto económico limitado. ¿Cuándo cambia este panorama?
Ruth Cueto*
Yo, como la gran mayoría de venezolanos necesitamos que nos hablen en forma asimilable a nuestra comprensión que no es la de un especialista en economía o disciplinas afines.
El economista y consultor empresarial Asdrúbal Oliveros a mi modo de ver lo está haciendo cuando afirma (Aporrea, sábado 20-06-26), “la mayor parte de los ingresos petroleros que está recibiendo Venezuela este año se destina a cubrir necesidades internas de la industria y a sostener el mercado cambiario, lo que deja un margen reducido para otros usos fiscales”. Explicó que, aunque el país está «prácticamente triplicando» sus ingresos por crudo, las presiones financieras siguen siendo elevadas.
Oliveros especifica que: alrededor del 40% de los ingresos petroleros se queda dentro de PDVSA para financiar el aumento de la producción. Monto utilizado para cubrir importaciones del propio sector y para pagar deudas con socios comerciales.
Por otro lado, afirma queEl mercado cambiario absorbe otro 40% del flujo petrolero, dirigido a las liquidaciones de divisas. Según su opinión, estas divisas permiten financiar importaciones y también la salida de capitales. Con estos dos componentes —la industria petrolera y el mercado cambiario— se consume 80% del ingreso total.
O sea…esta complejidad nos aturde…
Porque luego sostiene que el 20% restante se asigna a los llamados fondos de infraestructura y fondo social. Además, advirtió que los montos son «bastante bajos», por lo que su impacto en la economía es limitado.
Y poniendo nuestras manos en la cabeza… Nos preguntamos: ¿Tendremos esperanza de disfrutar de un servicio eléctrico sin suspensiones por 4, 6 u 8 horas? Al darnos respuesta, nos decimos: «Si la cosa es así, ¡no tenemos esperanza!». Como tampoco la tenemos los usuarios de la Avenida Los Haticos en Maracaibo. Por ahora, ¡no! Una cruda realidad. Pero ¿Cuándo será el momento?
Se trata de deficiencias que se arrastran desde hace cinco o seis décadas, las cuales nunca fueron atendidas como exigía la situación porque representaban grandes presupuestos. Si en ninguna época de mayor esplendor se hizo la inversión, el daño ahora es mucho mayor.
El economista Oliveros nos ofrece un punto de partida y es excelente que lo haga; sin embargo, los venezolanos necesitamos que nos expliquen de manera más detallada. Requerimos que nos hablen de los pasos firmes a seguir, de qué se cumple y qué no, y de cuándo cambia este panorama. Queremos saber cuándo se invertirán los porcentajes o, por lo menos, cuándo se reducirán las diferencias para estar en esquemas de 60% y 40%, o finalmente llegar a 50% y 50%.
Por lo que subraya el economista Asdrúbal Oliveros, «la estructura actual de compromisos absorbe casi todo el flujo disponible», lo que indica que pasarán algunas décadas para ver mejoras tangibles. Por otro lado, puntualiza: «Mucha gente tiene la idea de que estos fondos no están siendo bien utilizados o que no están entrando de manera eficiente a la economía».
Estas percepciones se convierten en creencias que, desde el ámbito psicológico y cognitivo, resultan preocupantes, ya que forman nuestras actitudes e intenciones. De allí radica la importancia de ofrecer información clara a la población para prevenir falsas expectativas o falsas creencias y actitudes erradas.
La gente debe tener un adecuado conocimiento sobre los fondos y para qué se utilizan. Esto es vital, ya que el sacrificio ciudadano es enorme. En muchos sectores de Maracaibo transitamos sobre calles que alguna vez estuvieron revestidas de asfalto; de hecho, es imposible caminar con zapatos de suela fina, porque las piedras del asfalto desgastado se sienten en los pies.
Así las cosas, es mejor estar bien informados. Las instancias pertinentes, no deben perder de vista la acción de informar y de formar al ciudadano de manera permanente en las áreas vitales.
*Orientadora