Fundein bautiza dos obras literarias en la Victoria Aragua…

Por; Eduardo Orta Hernández

Soy de Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto.

El día 26 de agosto de 2026 fue una mañana llena de amor, dulce, con sabor a panal de miel, una convocatoria para la apertura de dos obras, acompañada de la frescura de las tejas y las gruesas paredes de la Casa de la Cultura de la ciudad de La Victoria en el Estado Aragua, sus grandes ventanas abiertas al conocimiento y al saber, asistieron las más bellas flores, presentes los lirios y las rojas cayenas en cada una de las bellas damas, también presente cronistas, poetas, comunicadores sociales, y de especial manera las poetas, Esmeralda Tuffel y Libia Sanmartín, y el muy conocido y reconocido Jesús “Chucho” López Pires y el consagrado Omar Flores, también la destacada luchadora social Iris García  y por supuesto el autor de la presentación de las obras impresas, el Maestro, Marcos Negruz Negruz, con sus hijas y nieta quienes son puntales  de la labor del padre y  abuelo.

Todo un bello y hermoso acto cultural, entre el calor de la asistencia y los aplausos de consentimiento, por la puesta en circulación de dos nuevas obras de la Fundación para el Desarrollo Integral del Antiguo Distrito Ricaurte (Fundein), asociación civil sin fines de lucro, independiente y autónoma, textos que se suma a la larga lista de publicaciones que tiene en su haber, con empeño, esfuerzo propio y con el apoyo de toda la comunidad. A esta se debe su existencia.

El concurrido acto de apertura por la presentación de los textos histórico-literario, el «Cuadernillos, número 2. contiene la interesante reseña de Personajes Victorianos. Leonel Boyer Ríos. «Palillo», la historia de la Calle Candelaria. La Victoria Estado Aragua. El Tranvía Victoria, Esquina Unión o El Tranvía.

Constituye una loable labor que deja impresa para la presente y futuras generaciones, los relatos que construyen la historia local, la historia fotográfica impresa en página, en papel y tinta de los pueblos, la identidad del terruño, en sí la patria que se conoce al abrir los ojos y gritar dándole la bienvenida a la vida, que llevamos en el corazón como nacidos, es el pueblo que nos dio su paisaje, su geografía y al cual le debemos todo, como buen hijo. Inmensa es la gloria en cada impresión, en cada edición, en cada texto puesto en las manos de los victorianos y pueblos vecinos.

Una obra que con el esfuerzo y colaboración de todos debe permanecer en el tiempo y en el espacio, sin las acostumbradas indiferencias y orfandades, debe continuar siendo hija de todos los habitantes del Municipio Ribas, Bolívar, el Consejo y Tejerias, entre otros. Una hija como editorial impresora de las mejores causas, como lo es el hecho de ser la memoria viva de los pueblos, por ello jamás quedará huérfana en el sentir y de los latidos del corazón de hombres y mujeres de buena voluntad.

Es el relato de la vida de un victoriano Leonel Boyer Ríos, entre amigos y familiares como “Palillo”. ampliamente conocido por ser un laborioso artesano del zapato. Toda dama o caballero dejaba sus zapatos, o zapatillas al cuidado de honradas y dignas manos. 38 años de labores hablan de su experiencia.

Luego, Marcos Negruz Negruz aborda la reseña de la actual calle Candelaria, se refiere a la fundación de la ciudad colonial, la de los españoles, la de hoy día, pero que ya existía como comunidad indígena, cuya antigüedad tiene una data anterior, como sociedad y cultura prehispánica. Todo un interesante relato sobre las calles principales y las transversales, los correspondientes y cambiantes nombres, su construcciones y trazados, así como el hallazgo de osamentas humanas, la ubicación del cementerio y su posterior traslado a “La Hoyada” donde se encuentra la “Urbanización el Recreo”.

Continúa la interesante narrativa sobre el Tranvía de la Victoria, y el recuerdo de la Estación del Gran Ferrocarril de Venezuela en esta ciudad, a través del cual se trasladaban las personas y las mercancías.

Continúa el cuadernillo con semblanza y epónimo del liceo del Consejo, Municipio José Rafael Revenga y la esquina la unión, el lugar más concurrido de la Victoria.

Otra superada prueba de fuego fue el bautismo del número 8 de la Revista Fundein Distrito Ricaurte, julio de 2026, titulada como LA VICTORIA EN TRES MIRADAS, cuyo variado e interesante contenido están presente los poemas de Esmeralda Navarro Teuffel, de Úrsula Navarro Teuffel, Anangeel Terán Barcos, los escritos de la profesora e historiadora María Rojas Trujillo, el “orden” de Jesús “Chucho” López Pires, así como la descripción geográfica del Municipio Revenga.

Hubo grata y democrática  participación, interesante la intervención de José Gregorio Guillén, donde destacó la imperiosa necesidad de ir al encuentro con la identidad histórica de la Victoria, una bella intervención al precisar que se debe repensar los símbolos, los epónimos y topónimos del municipio  Ribas, propuso, como voz, de un gran conglomerados de personas, la necesidad de realzar a los originarios pobladores e identificar las calles y avenidas de la ciudad, no con los nombres de los conquistadores, sino con nombres aborigen o con personajes de las letras y la cultura, así como revisar para eliminar del escudo, que identifica al municipio, el casco del conquistador. No puede constituirse en acervo y patrimonio y acervo cultural de los pueblos un símbolo de la muerte y la conquista como lo es el casco del invasor español, en vez de la pluma, el arco, la flecha, la canoa de nuestros ancestrales aborígenes.

El pueblo Aragueño, como el venezolano es amante de la paz, nuestros originarios pobladores vivían en una permanente comunicación y armonía con la naturaleza, de respeto y consagración, una cultura establecida por miles de años antes de la llegada del europeo, que fue interrumpida por la violencia, la muerte, la tortura, el empalamiento de miles de inocentes seres humanos, el acto de violencia sangrienta llevado a efecto por el conquistador y colonizador no puede constituirse en un acervo o un patrimonio para venerar y rendirle pleitesía, actos contrario al amor, a la paz, al respeto de los derechos humanos, los homicidas y violadores del pueblo indígena, quienes acabaron con su cultura,  no pueden ser los epónimos ni topónimos de calles, avenidas, cerros e instituciones, su sola presencia viola los principios construccionales, legales  y los acuerdos internacionales. Es hora de revisar, de cambiar y de transformar, que no siga imperando la cultura de la conquista en nuestro transitar diario y que se haga visible la cultura de nuestros originarios pobladores, dentro de la actual pluriculturalidad nacional, africana, indígena, caribeña sin desconocer los verdaderos aportes y valores europeos a nuestra cultura.

Eduardo Orta Hernández leyó el poema escrito por la poeta Anangeel Terán Barcos, titulado “Abrazo con alma y dolor”. De seguida viajó al Estado Falcón y trajo para la memoria de los presentes el periódico elaborado a mano «Resurrección», en el año 1909, con la nota que el gobernador de la época, le obsequió a los creadores del medio informativo, UNA IMPRENTA, y propuso (siguiendo ese ejemplo) que los municipios deberían tener una imprenta municipal, acompañada de una política editorial y de planes y proyectos concretos para el fomento de las lecturas, que funcionarán con personalidad jurídica, como instituto autónomo al gobierno, pero con presupuesto otorgado por éste para el funcionamiento de dicha imprenta. Así se concretaría el deber constitucional del Estado venezolano con la cultura, con las lecturas, con el apoyo de autores de obras literarias, de poesía, narrativa, historia y demás géneros y sobre todo, con la obligación de cumplir y desarrollar el principio constitucional del derecho al protagonismo y la participación del pueblo en los asuntos de interés público.

Entre otras interesantes y valiosas  intervenciones necesario es destacar la de la niña Laura Alejandra Negruz, quien son soltura, gracias, dominio del escenario, simpatía, buen lenguaje no presentó su hermoso escrito, quien fue acompañada de Camila Peñalver y Lilibeth Gerit.

Fue todo un espectáculo escuchar la interpretación musical y teatral de la casa del abuelo. ¡¡Una maravilla!! Todas las felicitaciones para los integrantes de la mano de su directora Yudith Arcia.

Así mismo, queda grabada en el alma, en los oídos, en el pensamiento la participación de la agrupación “Voces en amor mayor”. Que rica pieza musical nos regalaron.

Entre esa multitudinaria asistencia saludamos la compañía cultural de los preocupados cultores y comunicadores sociales: Francisco Lara de Victoria A1 dial y del gran amigo y reconocido luchador social Julián Arteaga de Foro del Sur.

Polvorín. Explosión de ideas insumisas. Un combate por la vida. Somos historia y poesía insurgente.

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