La Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) expresó su rechazo a la decisión judicial adoptada el jueves 9 de octubre en una corte de Nueva York, que negó una solicitud presentada por la defensa de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores.
En un comunicado dirigido a la opinión pública nacional e internacional, mujeres venezolanas de organizaciones adscritas a la FDIM y activistas manifestaron su indignación ante el dictamen y cuestionaron sus implicaciones para la salud y los derechos de Flores.
«La privación de libertad no suspende el derecho a la salud, a la integridad, a la vida, ni al trato digno», señalaron las organizaciones en el documento.
Asimismo, las firmantes denunciaron que la decisión constituye una forma de violencia política contra Flores y las mujeres que ejercen liderazgo político en el mundo.
Subrayaron que el sistema opresor «decanta toda su crueldad» contra Flores, en una acción ejemplarizante dirigida a las lideresas y activistas que se oponen a la imposición neocolonialista y patriarcal de Estados Unidos.
«Pretender instrumentalizar las instituciones judiciales como mecanismo de amedrentamiento y lawfare atenta contra la institucionalidad, las garantías de los derechos humanos, la soberanía y la democracia», añadieron.
Ante esta situación, los movimientos de mujeres y las organizaciones sociales expusieron una serie de posicionamientos y compromisos.
Expresaron su respaldo «de manera irrestricta y solidaria» a Flores frente a las medidas arbitrarias y a los sesgos políticos que buscan menoscabar su salud física, su labor y su trayectoria.
También rechazaron el uso de la justicia como herramienta de presión geopolítica e injerencia contra las instituciones venezolanas y la paz nacional.
Asimismo, ratificaron su compromiso de mantener la movilización y la alerta permanente en defensa de la verdad, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
«La dignidad de las mujeres patriotas no se somete ante dictámenes politizados», declararon. Añadieron que permanecerán organizadas «en las calles y en cada espacio de debate».