José Sant Roz
Idiotas colocan en las redes: “-Miren cómo se está cayendo este edificio bolivariano”. Para este imbécil, ningún edificio capitalista se puede caer, ni jamás se ha caído. ¡Y se ve que la imagen es turbia, se trata de un edificio cualquiera de los cientos de miles que existen en el país, pero el estúpido dice que es “chavista”! Pero en apenas diciendo este cretino que el edificio que se está cayendo es chavista, entonces todos los canallas opositores lo certifican lo replican y repiten hasta el asco como si fueran perros de Pavlov: “sí, sí, sí es chavista”, y entonces queda para el vulgo enajenado como algo rotundamente cierto.
Es decir, el cuento de nunca acabar: hay que buscar de algún modo perjudicar al gobierno, decir que todo lo malo proviene de él, unas estupideces que ya se han hecho rutinaria desde hace 28 años: “¡CULPA DE CHÁVEZ!”
El odio infernal y patéticamente ridículo, pues, como se ve, ahora ciertos opositores han encontrado una nueva cantera para divertirse: los dos terremotos ocurridos el pasado 24 de junio también son culpa de los chavistas.
Pero lo mismo lo vivimos durante la vaguada de Vargas y durante la pandemia. “Todas las muertes por culpa del fulano virus fueron culpa de Maduro”. ¿Se acuerdan cuando periodista Jorge Ramos inventó que Chávez durante la vaguada de Vargas se había ido a gozar con Fidel a La Orchila? Ahora Jorge Ramos muy activo en las redes está difundiendo que no es la primera vez que un terremoto tumba un gobierno. Pues bien, así trabajan los medios al servicio de los imperios.
CARLA Angola desde su cuartel general en Gringolandia clama porque dejen ir a todo el mundo a La Guaira a “AYUDAR”, no importa que se cree el caos, que se incrementen con el desborde de gente la muerte, la desidia, el desorden, que se desmadre todo control y operativo en los intentos por hacer eficaz la salvación de los atrapados en los escombros.
A Carla Angola y a todos los enfermos opositores, les escama que se salven vidas. Ellos desean que la muerte y la tragedia nacional se enseñoree en todo.
Como se, pues, volvemos a ver, en los dos últimos y terribles terremotos, a los imbéciles con sus estallidos de toda clase de maldades, de mentiras, insidias, tirrias, inventos y crímenes imaginarios. Hablan de que se han caído edificios bolivarianos, lo cual es falso. ¿Qué edificio bolivariano, imbéciles, se cayó en 1812? ¿Cuáles edificios bolivarianos, cretinos, se cayeron en el terremoto de 1967?
Así está el mundo de encanallado. No nos podemos hacer ilusiones de que esta genta aprenda a ser decente algún día, desengañémonos, compatriotas!!!!!