Esto se jodió… A los escuálidos (y no tan escuálidos) los gringos los escupen y machacan y… aun así siguen amándoles…

José Sant Roz
1- El amor de los escuálidos por los gringos es sin límites, sin condiciones, arrebatadoramente, a toda prueba. Para ellos un gringo es el sumun de la lindura y de la perfección bélica profesional. Es decir, lo más arrecheramente heroico, sublime y espectacular, lo más excepcional y magnifico entre lo más avanzado humanamente: empezando porque hoy siguen siendo las supremas lumbreras de cuanta virguerías electrónicas se produce, incluso todavía por encima de los chinos. Así dicen.
2- Los escuálidos en EE UU ante todo se asombran frente a ese supremacismo y viven admirándose por todo lo que producen para mantener sometido, doblegado, explotado y esclavizado a este planeta. Dicen los escuálidos a sus pares que les acompañaban por el Norte, frente al espectáculos de las exhibiciones de los últimos gritos tecnológicos: “- ¡Hermano qué arrecho son estos coños!, mira esta verga de celular que te pone en segundos a eyacular sin que tú llegues a sentirlo…, pero mira esta cámara arrechísima que te adivina la imagen que andas buscando y te la presenta en cien versiones distintas; y que tal este reloj con IA, wuebón, de 21 quilates, con memoria selectiva y con reportes diarios de movilidad sideral, porque está conectado con las mismísimas estrellas…, y no me digas estos zapatazos con medición extra-sensorial hasta para detectar callos! Nosotros en Venezuela si estamos jodidos, hermano, me enferma tener que ser lo que somos, unos indios de mierda que ni siquiera sabemos hacer un tornillo o un lapicito. Tú ves a los venezolanos vestidos como si fueran gente pero son todos asquerosos indios, llevan en guayuco en el cerebro. Yo por eso no quiero volver a ese pobre y retrasado mental país y ojalá lo invadan, lo aplasten los Delta-Force, nuestros mariners… Incluso, te lo juro, que si a mí me llegaran a matar esos tipos, ellos ya de por sí estarían haciendo una gran obra de adecentamiento, pues, nosotros no merecemos estar vivos, hermanos, somos la vergüenza del mundo civilizado…”.
3- “-Oye, hermano, ¿y si nos expulsan esos carajos arrechísimos de ICE? Porque olvídate, ya nos tienen en la lista. Qué tipos más pilas para saber dónde coño se mete uno, nos detectan a leguas. Parecen que son todos unos perros de raza bien fina porque nos huelen a mil metros a la redonda”. Responde el otro escuálido: “-Bueno, chamo, la verdad es que nosotros a esta gente no le damos ni por la planta del pie. Ni siquiera ellos con sabañón… La verdad es que después de todo somos bien abusadores. La verdad es que ellos tienen que defender y proteger lo suyo. ¿A quién se le ocurre venir a metérseles en sus vainas tan buenas y refinadas, nosotros unos simples pelabolas? Coño, qué atrevimiento. Nosotros somos feos con bolas, chabacanos con bolas, no podemos negar que somos unos mulatos o negros de mierda, indios sin remedio… no salto atrás sino con el rabo atrás”.
4- Siguen dialogando: “- Qué mala suerte la nuestra que nacimos con ese colorcito amelcochado. Con esos ojos carbón, cenizos y awueboneados. Coño, chamos, somos feos. Y mira aunque un latino tenga ojos azules y sea bien blancos estos carajos son tan arrechos que saben que están adulterados que son otros come-mierdas… Blancos de orilla… No tenemos remedio.”
5- Los escuálidos pueden ser en EE UU vilmente ultrajados, torturados, escupidos y despreciados, y no obstante seguir amando con locura al imperio. Se parecen a esas relaciones aberrantes y conflictivas de ciertas parejas en la que uno de ellos, durante años, maltrata a la otra llegándose a crear ese amor-dependiente, inseparable, delirante, demente y apopléjico. Pues bien, esto se aprecia a la perfección en un reportaje que le hace el diario gachupín de España “El País” al escuálido Juan Miguel Matheus (Valencia, 1980); éste reconoce que gracias a la intervención gringa el chavismo recula, lo que ha permitido que una parte de la oposición haya podido iniciar a partir del 12 de agosto una tercera ronda de encuentros. Es decir, que ellos, los escuálidos, nunca tuvieron cojones para lograrlo por sí mismos sino que tuvieron que recurrir a la invasión del pasado 3 de enero.
6- Dice la nota del diario “El País”, firmada por el hijo de Moisés Moleiro, Alonsito: “Lejos de incomodarle (al escuálido Juan Miguel Matheus), la mano de Washington le parece necesaria: a su juicio, ha hecho viables compromisos fundamentales para la transformación institucional que debe llevar a la democracia. Confía en que en las próximas sesiones, que se extenderán hasta diciembre, se empiece a trabajar en un nuevo sistema electoral y en la restauración de los derechos políticos y constitucionales”.
7- Agrega don Alonsito: “Matheus, diputado electo en la Asamblea Nacional de 2015, es uno de los siete opositores del equipo elegido por Washington para sentarse frente al representante del Gobierno, Jorge Rodríguez. Formado en los PRINCIPIOS DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA, se graduó en la Universidad Monteávila de Caracas, donde cursó un máster en Derecho Constitucional y Parlamentario, y se doctoró en Derecho en la Universidad de Navarra. Se le considera uno de los responsables de la tesis doctrinaria de su partido, Primero Justicia”.
8- Añade: “Para él, el 3 de enero —fecha del ataque y la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, perpetrados por militares estadounidenses— lo cambió todo. Pregunta. ¿Qué papel juega Estados Unidos en esta negociación? Respuesta. El 3 de enero despertó un interés de Estados Unidos por Venezuela que cambió la política interna y reconfiguró definitivamente la relación entre ambos países. El acuerdo petrolero convierte a Venezuela en objeto del máximo interés de Washington en este contexto geopolítico, como política de Estado y con un interés bipartidista. Esa es la diferencia fundamental entre este proceso de negociación y los anteriores. P. El chavismo dice que negocia con Estados Unidos, no con la oposición. R. El facilitador de este proceso es Estados Unidos, un actor objetivamente confiable para ambas partes. Los términos y las coordenadas de esta negociación han sido definidos por el Departamento de Estado y, en concreto, por el secretario de Estado, Marco Rubio. Pero el trabajo se desarrolla entre los dos actores, que son criollos. Una muestra muy concreta de que la mesa tiene su propia dinámica: en el primer ciclo, en materia de justicia, entramos proponiendo la renovación de la Sala Electoral y salimos con acuerdos para renovar todas las salas del Tribunal Supremo de Justicia, la Inspectoría General de Tribunales y la Escuela de la Magistratura”.
9- Continúa el Güabineo: “P. Los acuerdos de la segunda ronda, a finales de septiembre, decepcionaron: se criticó que anunciaban medidas que ya estaban en marcha. R. Toda inconformidad de la ciudadanía con este proceso está justificada: SON MUCHOS AÑOS DE PADECIMIENTO AUTOCRÁTICO Y DE NEGOCIACIONES FRACASADAS. Pero esta es la primera vez que obtenemos resultados concretos en el primer ciclo de trabajo, y también en el segundo. Uno de los acuerdos es la transformación del sistema de justicia mediante tres medidas: la conformación de la Comisión Preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales para elegir un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, el cronograma para designar a los magistrados y el nombramiento de los integrantes del Consejo de Verificación de Credenciales de los postulados. Son acuerdos bastante concretos”. P. ¿Por qué Delcy Rodríguez anunció por su cuenta medidas que se discutían en la mesa, como la reforma de la ley contra el odio o el desbloqueo de 200 portales? R. Creo que hay una intención de no atribuir los resultados democratizadores a lo que se debate en esta mesa y de presentarlos como medidas unilaterales del Gobierno encargado. Pero el pueblo venezolano tiene la madurez cívica suficiente para saber que dos y dos son cuatro: el desbloqueo de los portales informativos o la reforma de la ley contra el odio son fruto del trabajo de esta mesa. Son exigencias que los representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015 venían haciendo incluso antes de que se instalara”.
10- “P. ¿Por qué no se abordaron los derechos políticos y las inhabilitaciones, como se esperaba? R. La agenda de las mesas se fijó el pasado 1 de agosto e incluía tres grandes áreas: la atención a las víctimas del terremoto; el fortalecimiento de la democracia, con la transformación del sistema de justicia y del sistema electoral; y las garantías políticas, que abarcan los derechos humanos y los derechos políticos. En las próximas jornadas entraremos a fondo en el debate sobre los derechos políticos. P. ¿A qué aspira de aquí a diciembre? R. Hemos dado pasos gigantescos en la transformación del sistema de justicia. Tener un cronograma constitucional para designar a los nuevos magistrados, que está a punto de publicarse, es un logro importante. Ahora será fundamental empezar a discutir la transformación del sistema electoral y, por supuesto, lo que está en el centro de estas negociaciones: la instalación de la mesa de garantías políticas, que es la que va a crear el clima para renovar limpiamente los poderes públicos del país”.
11- “P. Jorge Rodríguez aseguró que la fecha de las elecciones se fijará “de acuerdo a lo que estipula la Constitución”. ¿Qué opina? R. Si nos atenemos a la Constitución, tendríamos que contar 180 días desde el 3 de enero para declarar la falta absoluta de Maduro en el cargo, más una posible prórroga de otros 180 días, para convocar elecciones presidenciales. La gente debe juzgar esta mesa por los acuerdos firmados más que por las declaraciones de los personeros de cada delegación. P. ¿Ve posibles unas elecciones en 2027? R. Tan pronto como sean posibles, como ha dicho el propio secretario de Estado, Marco Rubio. P. Ganando tiempo, el chavismo podría devolver al país a la casilla de salida: elecciones en 2030, como estaba previsto. R. No bajamos la guardia. Tenemos la cautela necesaria: sabemos cuáles son los precedentes de la parte con la que negociamos. En lo personal, no veo un escenario electoral en esa fecha. Nuestro objetivo no es solo lograr unas elecciones presidenciales, sino inaugurar un sistema democrático que perdure, fruto de la renovación de los poderes públicos que salga de estas sesiones. P. ¿Cree de verdad que la revolución bolivariana va a capitular en una mesa de negociación? R. La dinámica política venezolana cambió para siempre después del 3 de enero, y eso condujo a la instalación de esta mesa. Nadie puede eludir la magnitud de ese hecho. Además, la mesa tiene una dinámica propia. Ha habido cordialidad cívica en las sesiones de trabajo, con el acompañamiento de Estados Unidos y con las tensiones y discrepancias naturales en este tipo de situaciones, pero también con la altura suficiente para interpretar los intereses democratizadores del pueblo venezolano”.

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