¿Es que no entienden que no nos hemos rendido? Es con ustedes Reinaldo Iturriza, Elías Jaua, Mario Silva, Luis Britto, y Pérez Pirela…

Por: Flavia Riggione

Ya estoy cansada de tantos dimes y diretes, de tanto escucharlos pontificar en escenarios contra la revolución bolivariana post tres de enero.

No sé ustedes apreciados lectores, pero lo que percibo es un grado enorme de inmadurez en todos estos personajes públicos que acusan de rendición, de sometimiento, de haber perdido ya la soberanía.

Naturalmente que se respeta y admira el genio, la figura y la intelectualidad de Luis Britto García. Pero cuando habla de opacidad, ¿no es cierto que sirve ahora, y mucho, aquel proverbio chino que señala «las palabras son de plata y el silencio es de oro»?

Siempre tuve ese encabezado en mi pequeña oficina del Instituto de Medina Experimental. Lo aprendí muy rápido, por mi madre quien se confiaba ingenuamente con todo familiar que quisiera escuchar sus penas. Y luego se le revoloteaban en contra.

Lo aprendí también cuando casada sabía que debía mantener cierta discreción en mi trato con mi pareja, no todo lo que se me ocurría, a veces estrambótico o extravagante, podía decirlo a pulmón abierto.

Entonces, no entiendo a estos personajes, Elías Jaua, Reinaldo Iturriza, el ex ministro tan suave y comedido cuando fue ministro, tan poeta y escritor luego de salir del despacho. A Mario Silva ya le escribí por estas páginas, pero él insiste, insiste.

Elías Jaua haría mejor sembrando y cosechando en su conuco de Barlovento en vez de esta alborotando cuanto avispero se prende. ¿No recuerda Elías, nombre de profeta que mal representa, que tuvo su parte de responsabilidad al ocultar las malas mañas de su compañero Rafael Ramírez? Ahí si quedó calladito durante años y años, pues claramente no se entiende cómo compañeros tan cercanos, uña y carne, no hayan sabido de los secretos del otro. Elías Jaua que estudiante vociferaba consignas fuera de la Universidad Central de Venezuela, creo incluso estando Luis Fuenmayor como Rector de la casa que, un día, vencía las sombras.

Apreciados lectores, aquí hace falta otro estilo de comunicación. Definitivamente. Y por ello invito al flamante nuevo ministro de Comunicación Miguel Ángel Pérez Pirela que ejerza su papel, no solamente administrando la información, sino analizándola en su programa de La Iguana TV, Desde Donde Sea. Por redes sociales pero muy. muy importante por Venezolana de Televisión. Y ruego no responda que no tiene tiempo siendo ministro pues ¿cómo hace el ministro Diosdado Cabello para mantener su indispensable programa del Mazo?

Los análisis claros, inteligentes, honestos de Pérez Pirela para chavistas, opositores y nini son, más que nunca, una necesidad imperiosa hoy en día. Opacidad o menos, Pérez Pirela sabría como informar lo que está ocurriendo, como conciliar lo que se puede y no se debe decir, como calmar nuestros espíritus.

Un esfuerzo muy importante, admirable, hace nuestro compañero José Sant Roz. Lo leo cada día, él tan prolífico, enfadado y hasta arrecho. Se le nota su inmenso deseo de advertir, de desenmascarar, de alertarnos. Y lo hace con ahínco, entusiasmo y devoción. Como un religioso que debe convertir a un ateo. Mas bien a una legión de ateos.

Mientras que es notoria la Inmadurez de estos «revolucionarios» que no han aprendido a pellizcarse la barriga cuando se debe callar. Los que no son capaces de ser hasta generosos y soportar incertidumbres, miedos, espantos. Los que no han aprendido de aquel famoso, genial, extraordinario POR AHORA.

¿Rendirse es peor que morir? Nunca jamás. La muerte es dolor, mucho, ausencia, pérdida, desesperanza para el que no cree en Dios, pero sí para la necesaria chispa vital que necesitamos día a día para seguir viviendo.

Pregúnteme a mí que estuve, literalmente, doce años de luto luego de morir mi esposo. Peleando, luchando contra todos aquellos que querían hacer leña del árbol caído. Con furia, como una leona como diría mi mejor amiga Belkisyolé. Ahora mismo estoy escribiendo un libro con esas memorias, luego de sentirme feliz por la publicación del primero sobre mi padre inmigrante.

Yo luchando incluso contra aquellos errores de la revolución, que hoy reconocen, tranquilitos ellos, Nicolasito y Diosdado. Batallando contra las acciones mal entendidas del chavismo, apoyadas por politiqueros todos. Yo muy perseverante, escribiendo, luchando, exigiendo mis derechos, exigiendo los derechos de la madre naturaleza. Hasta que no me quedó más remedio, edad por delante, que tirar la toalla, por cansancio, por descorazonarme, por buscar alguna otra forma de lograrlo. No rendirme, eso nunca. Solo reflexionar, meditar, entender, buscar estrategias de éxito. Y tomar antidepresivos estos últimos años para no morir en el intento.

Y eso es lo que debe estar haciendo con mucho esfuerzo nuestra Delcy Heroína. Por supuesto sin los antidepresivos pues claramente no los necesita. Nuestra caperucita roja, frágil, pero con una valentía sobrehumana, una inteligencia feroz, una apertura de conciencia inmensa que la hace dispuesta y convencida a salvar la vida del pueblo, de muchos, de miles.

Así como le dije a unos compañeros, también de poca Fe, del grupo latinoamericano, nosotros los venezolanos, que sufrimos en carne propia esta realidad, entendemos mejor a la Presidenta Encargada. Ellos no, lamentablemente. Imitan al analista, tu profe de RI, relaciones internacionales, Jesús López Almejo (Alfredo Jalife lo menciona como molusco) quien no pierde ocasión, en sus programas diarios, de echarnos en cara que los venezolanos somos unos cobardes. Que debemos aprender de Irán, que debemos luchar. Pobre tipo ése, mexicano, a quien por un período de tiempo seguí y admiré. Pero tampoco, a pesar de tantos estudios y libros escritos, entiende nuestra realidad. Se vuelven obtusos, pensando que son tan inteligentes ellos.

Tal como Elías Jaua, Mario Silva, Reinaldo Iturriza y otros, dándole cancha a la oposición extremista que ahora mismo está bailando en una pata por disfrutar la separación de nuestras grandes figuras chavistas, la controversia, la pelea, la DESUNIÓN.

Caramba compañeros chavistas de siempre, ¡no se vuelvan aburridos disidentes! Callen un poco, ¿Es que no saben que uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla?

Admirado Luis Britto, con todo mi respeto: use esas increíbles neuronas y su gran conocimiento para escudriñar, más allá de lo obvio, las razones que mueven a personas como la presidenta, a Jorge Rodríguez y, sobre todo, a encarnizados chavistas como Diosdado Cabello, a comportarse de tal manera. Entendiendo que asusta, nos alerta, pero la Fe es necesaria en estos terribles momentos, y no sea usted el que grite opacidad como Santo Tomás que, si no ponía sus dedos en la llaga del Cristo resucitado, no creía.

Enséñenos Maestro Luis Britto, con su proverbial verbo inteligente, que dentro de esta gran incertidumbre y peligro sí hay futuro, debe haber esperanza, se puede y deben preservar todos los inmensos logros de veintisiete años la revolución bolivariana chavista, aún y definitivamente en momentos terribles como estos. Amén.

Nota: un agradecimiento especial para el equipo de Aporrea.org en su aniversario. Gracias a su existencia, he podido expresar libremente mis reflexiones y participar protagónicamente en esta lucha diaria de años. ¡Mil gracias!

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