José Sant Roz
Seguimos siendo revolucionarios con nervios de acero tan de nervios de acero que hemos acabado petrificándonos con todas nuestras fortalezas. Nos llenamos de tanta calma y cordura que los vimos entrar en nuestro espacio aéreo creyendo que eran de los nuestros. Se cuenta (me lo refiere un teniente coronel de las Milicias) que le dijeron a Maduro que los gringos nos estaban invadiendo y que había llegado un helicóptero nuestro para rescatarlo y llevárselo a un lugar seguro y entonces él confiado se metió en el aparato en el que acabarían trasladándolo a una cárcel de Nueva York. Esto, particularmente yo no lo creo, porque el asunto es que nada ha quedado claro y nadie lo ha explicado oficial ni no-oficialmente, y porque a la vez estoy por pensar que todo esto estaba pactado. Y de ser así, entonces, qué miserable, deprimente y pobre nuestras fuerzas armadas “bolivarianas” …
Voy a ir aclarando todo esto.
Estuve en Cuba, en 2010, en el apartamento de un importante general del Ejército de Cuba; él estaba casado con una venezolana. Compartimos la típica comida cubana, el sabroso arroz congrí. Llamó mi atención, que aquel general cubano al terminar su comida, tomó un pequeño portafolio para luego dirigirse a una reunión con el Comandante Fidel Castro. Su indumentaria era de la más sencilla y humilde, muy parecida a la que usan nuestros milicianos rasos, sin insignias ni charreteras alguna. Tomó su gorra verde oliva y salió a su compromiso, a pie, sin escolta. Bajo un sol de los mil demonios. Y entonces pensé en nuestros oficiales del Ejército y en nuestros funcionarios en general, en los dirigentes del PSUV, los cuales desde los más pendejos tienen secretarios, secretarias, choferes, escoltas y carros de alta gama, devengando viáticos y bonos extras hasta para unas empanadas. No se diga de aquellos que eran mantenidos por la nómina de PDVSA. En ese momento me dije: “El día que los gringos decidan invadirnos nos entregaremos como unas enternecidas putas y les aprobaremos todo lo que nos exijan”. Por lo que entonces al llegar a Venezuela lo escribí, para que los falsos defensores de la “revolución” ladrones y eternos canallas del falso chavismo me odiaran más.
Tan decididos estamos ahora en no dar un paso al frente para no inmolarnos que más nunca hemos vuelto a marchar ni mucho menos a gritar: “Si entran no salen”. Un país en el que nuestros compatriotas y genios han tenido que arar tanto en el mar que se volvieron y murieron SALADOS. No, Mario, no fue que nos traicionaron: este es un país poblado por toneles de mierda que semejaban humanos como el Juan que Barrunta. Eso sí, portentosos titanes de la palabra. Eunucos de charreteras en el hombro como el que se escudó tras Tucídides.
Tuvimos cantantes o reguetoneros, pastores evangélicos, youtubers y empresarios (Alex Saab, por ejemplo) por revolucionarios y conductores de pueblos, frecuentemente metidos en Miraflores, copando marchas, manifestaciones. Hijitos e hijitas de mami y papi bellos y bellas acaparándolo todo.
Buenos todos ellos para las fotos y los selfies.
A esos frívolos cuadros nos unimos, con ellos convivimos hasta haciéndonos los locos, y hasta diciéndonos que se la comían y que todo lo merecían por ser ardorosos camaradas. Ya no queríamos ser revolucionarios sino “artistas”. Y los fuimos. Y terminamos como terminamos como unos burdos PENDEJOS que a todo le decíamos “Sí”.
Lo merecemos.
Por eso hoy salir a la calle con un fusil para enfrentar al enemigo y decir que somos invencibles e invictos sólo vale para los selfies.
¡PENDEJOS!
Los celulares también nos putearon, digo. Nos volvimos puros creadores de contenidos y de allí no salimos y por eso nos llegamos a creer Bolívar, Chávez, Sandino, Allende o Fidel. Bodrios con la gorrita o la franela roja y el gañote bien templado gritando: “Patria, Socialismo o Muerte”, y ahora hasta la muerte tendremos que vivir en el ludibrio de la condena eterna.
¡PENDEJOS!
Nacimos pendejos y moriremos igual. Dixit. Lo vi clarito aquel 13 de abril cuando les sacamos el Cristo a los piadosos asesinos de la derecha, hijos predilectos de los gringos.
Sin remedio.
Por favor Mario no te expliques ante el Juan Tonel de nepe o mejor El Barruntas de Mierda, dile como el general romano Escipión El Africano: “nunca cometeré la bajeza de defenderme frente a los comentarios miserables de mis enemigos”. Tú has estado mucho tiempo en el punto de mira de la derecha para hacerte lo que le hicieron a Giandomenico Puliti (un sicario le dio un tiro en la cabeza), Danilo Anderson (le pusieron una bomba a su carro), Eliezer Otayza (lo descuartizaron sus asesinos), Ricardo Durán (asesinado de un balazo), Robert Serra (descuartizado por sus asesinos), tantos otros. Tu obra se encuentra en más de veinte años a frente de uno de los programas más vistos y combativos de la televisión venezolana.
Pero te advierto lo siguiente Mario: ¿Acaso se puede creer que Elías Jaua con ese discurso que tiene pueda ser un político avezado y realmente revolucionario? ¿Tanto como Delcy, quizás? Una cosa es criticar y otro coger el toro por los cachos y en eso nunca hemos visto al susodicho…
He visto esa reunión en la que participaron entre otros tú, Domingo Alberto Rangel (hijo) y Luis Britto García, todos personajes muy respetables. Me parecieron como debió parecerle a cualquier bolivariano en general intervenciones brillantes, juiciosas y revolucionarias. Aunque no se planteó un QUÉ HACER. Se hicieron intentos, pero quedaron en veremos. La intervención realmente floja, vacua, sin emoción, la menos convincente de todas fue la de don Elías Jaua, que no sabemos cómo un chavista puede todavía creer en él y que de ese CEDES puede sacarse algo. Al parecer el día anterior había estado allí Giordani. ¡Por Dios! ¡Lo que falta es que mañana inviten a María Alejandra Díaz o al Toby Valderrama, para que se vea que es una convocatoria plural, democrática y amplia!
¿Recuerdan cuando en el último gobierno de CAP se dieron aquellas largas y tediosas reuniones con lo más sesudo del pensamiento viejo, intelectual y político del país, con don Arturo Uslar Pietri, con Rafael Caldera, con don Ramón J. Velásquez, con Jorge Olavarría,… en aquellas interminables jornadas de discusión y consulta con los llamado Notables? ¿Y entonces apareció aquel llanero, el Comandante Chávez y arrasó con todos ellos? Pues ahora hace falta otra generación que ponga las cosas en su real contexto y arrase con la presente. Eso tendrá que darse inevitablemente. Lo viejo desgastado nunca podrá traer nada nuevo. La multitud de errores que se fueron acumulando y arrastrando por más de un cuarto de siglo han desembocado en esto, queridos compatriotas. En este trance increíble de derrota y todos somos culpables.
Por ejemplo, cómo fue que nadie le dijo a Maduro que no podía seguir con esa alianza con grupos religiosos como esos evangélicos con los que hacia oraciones colectivas en público y en cadena, casi todos esos evangélicos una partida de pícaros. Y aquellas rezaderas casi diarias, metiéndolos incluso en Miraflores, locura y desastre total. Y por allí se nos metió la CIA porque resulta que estos evangélicos pertenecen a las mismas mafias que en el Norte oran junto a Trump.
No meto la mano por Nicolás Maduro en esta gran oscurana de lo que ocurrió el 3 de enero en la que al parecer hay cuestiones inexplicables como por ejemplo el que Maduro y Cilia salieran indemnes cuando mataron a casi todo el mundo a su alrededor. ¿Cómo fue eso que nuestro presidente y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas llegó a carecer en absoluto de liderazgo, de mando, como para que no se actuara, desde algún comando, regimiento, cuartel, o brigada, y saliera en su defensa? Me parece todo esto bien extraño como inexplicable. Nadie, absolutamente nadie, Señor, salió en defensa de nuestra soberanía. Esto es sencillamente un paisito, contento con sus bonos y lo que difunden las redes. Más nada.
¿Acaso el señor presidente había perdido todo ascendiente sobre sus oficiales? o ¿Acaso previamente se habría pactado algo con enemigo? ¿Acaso se inhibió para cualquier reacción al propio partido, a la milicia, a las Fuerzas Armadas? La imaginación de cada venezolano da para todo, para lo insólito y para lo inexplicable.
La revolución no perdió su rumbo ese día. Ocurrió mucho antes. Venía dándose desde que se produjo esa avalancha de bandidos inmorales y canallas que coparon los más altos puestos del gobierno en Caracas y en todas las regiones, al punto de que hoy es posible reconocer a uno sólo de aquellos destacados ministros, gobernadores o líderes, a más de 25 años revolución que hoy pueda decirse es y ha venido siendo un verdadero émulo de las ideas, del pensamiento y de la acción del Comandante Chávez. Y todos somos culpables de esta inmensa tragedia.
La escabrosa lista de vendidos, traidores, infiltrados, ladrones, cobardes y canallas es delirante y en ellas podemos encontrar la esencia de la más alta representación de esa casta que nos estafó. Que estafó a toda una juventud, a todo un pueblo. Contra eso no salimos a la calle con un fusil, a tiempo.
Ahora, qué tarde.
¿Qué sucedió con esa absoluta inacción de las Fuerzas Armadas el 3 de enero? ¿por qué ni un solo movimiento militar como si aquella invasión nada tuviera que ver con ellos? Contando con pertrechos y equipos que nos situaban entre los mejores de América Latina, con miles de oficiales, y 130.000 soldados preparados para enfrentar a cualquier enemigo. Fue tal el impacto que produjo la total inacción de nuestras fuerzas armadas que se anularon por completo durante casi seis meses al punto que no se les vio más en actividades al lado del pueblo y cuando fueron llamadas para actuar en La Guaira a causa de los dos terremotos la derecha envalentonada salió a criticar a la presidenta (E).
Pero no sólo fueron las Fuerzas Armadas, el Ejecutivo todo también recogió su capa, al igual que la AN anulándose ambas institucionalmente para defender nuestra soberanía. Sin reaccionar, pero eso sí listos para complacer en todo a los mandatos del Norte. No lo podíamos y no lo podemos creer cómo comenzaron a entrar estos yanquis como Pedro por su casa, pero lo estamos haciendo con mucha hidalguía en nombre de la DERROTA. Así como para nada entendemos la posición de Diosdado Cabello quien tenía a su mando la movilización del partido (ahora constreñido sólo a dar una batalla más de entretenimiento que de política a través de El Mazo).
El PSUV demostró que no estaba en condiciones de salir a defender la revolución, y hoy las movilizaciones son casi nulas por lo mismo que todo estaba infiltrado. ¿Podrá creerse que hemos llegado a ese extremo de descreimiento en nuestras propias filas que vivimos una estampida y un desencanto y silencio brutal? Como si se llegara ver hasta feo y fuera de lugar que defendamos lo nuestro, lo que veníamos conquistando con tantos sacrificios, dolores y muertes de camaradas. Porque en esta revolución cientos de miles de familias han perdido seres queridos, asesinados en guarimbas, que han tenido que emigrar, sin contar los que murieron por faltas de insumos en los hospitales, por hambre, por abandono. Lo mismo la milicia, cómo fue que se dejó todo este proceso al garate.
Entiendo que Mario debía ocupar un cargo de responsabilidad en la defensa nacional. Él se comunicó con un oficial y éste le dijo que se quedara tranquilo porque carecíamos de poder de respuesta aérea ante el ataque gringo. Él debió proceder a detenerlo en nombre de la revolución. Pero estaba solo. Nadie había salido como él a dar la pelea. Pero un Chávez o un Fidel hubiera detenido a ese gran carajo, a ese cobarde. Pero entonces Mario siguió creyendo que debía seguir en la misma dimensión de los medios, haciendo programas para un público que de hecho también había muerto. Hablo de dimensión porque resulta que ahora estamos en la Cuarta y frente a un público que además se ve que no escarmienta, que le importa una mierda lo que pasa, lo que vendrá… eso sí esperando que le aumenten el bono, aferrados a las redes echado en una poltrona o en un chinchorro, cagando o entretenidos en un parque.
¿Pero cómo ahora de veras podemos mandar a la mierda a los celulares y tomar un fusil? ¿Cómo cuando dicen que los fusiles de esta era son precisamente los celulares?
Sorprendente. Ahora nadie va a Miraflores a concentrarse como antes y a asumir la revolución y declarar que la bota del maldito gringo invasor ha hollado la patria. La holló y la masacró. No se hizo nada, nadie pudo o quiso hacerlo. Como dijo el camarada Héctor Rodríguez: que dé un paso al frente aquel que quiera inmolarse.
Y el paisito todo dijo: ¡La pinga!
Lo más grave fue la nula actuación de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, insisto. Esto es lo más relevante como deprimente y lo que pone al desnudo de que estamos realmente colonizados y jodidos.
Me pregunto: ¿Conocerá Delcy y Jorge a profundidad el avanzado grado de confusión moral que existe en las FANB, al grado de que con ella al parecer no se puede contar para la salvación nacional? Sépase que durante el terremoto se pensó mucho para comprometerla en las operaciones de rescate, al punto de que la propia Presidenta (E) tuvo que salirle al frente a severas críticas en el momento en que hubo que hacer el llamado para que se trasladasen a La Guaira, como ya lo mencioné arriba.
Porque también contamos con una realidad irrefutable: Delcy es la mejor fórmula en este momento para acabar lentamente con el proyecto chavista, por lo que está fuertemente apoyada por EE UU. Y decir apoyada por el Norte significa no estar bajo ninguna amenaza y con el país estabilizado en lo político y en lo económico. Porque encontrándose en el poder alguien reconocido por la ultra-derecha, el chavismo entonces comenzaría a movilizarse, a organizarse de veras, a provocar una renovación o revolución en el PSUV, a buscar verdaderos líderes que le representen. Ese es el quid del asunto en este momento.
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6 respuestas
Creo que los traidores fueron otros, del presidente dudo que se haya prestado para más de 100 muertos, dentro de ellos sus escoltas o militares Cubano, alguien embolia de regalo a nuestro presidente para el rey Trump
envolvía
Estaban los militares preparando su regalo de reyes, claro para el rey Trump
Toby Valderrama, ese y que mentor de la revolución en un grano de maíz, bueno ese quedó de mentor y sólo sembrar para él y Rafael Ramírez
Estimdo JoséSant Roz, te leo sumamente pesimista y entiendo tu postura. Gracias por mandar al carajo al tal Elias Jaua que lo sacaron del gobierno, por algo será. No le creo ni un tantito, está queriendo pescar en río revuelto, él y el grupo que lo acompaña. No estás errado, dentro de poco veremos a Mario Silva abrazando a la «bombillito», la María Alejandra Díaz, no lo ha hecho porque creo sigue en Colombia. Me da mucha pena Mario, me da dolor ver como se consume en una batalla perdida. Le pedí al maestro Luis Britto buscar en las profundidades, entender lo que no es obvio, no hacemos nada con escuchar lo repetitivo: nos están robando el petróleo, no tenemos soberanía, etcétera etcétera. Me preocupa mucho que pones en la ensalada esta griega/romana/asiática hasta al mismo Nicolás. Yo sí pongo mi mano en el fuego por él, como la pongo por Diosdado. Y todo lo que ocurre tiene una razón, un significado, no es pura traición, ni están vendidos, y eso que señalas. NO. Pero es lo que hay enfrente. Escribiré un artículo sobre ti, José Sant Roz que ya no sabe en que palo ahorcarse. Te mando un abrazo sincero y leal.
A la calle no hay mas nada que hacer, pero a pedir la renuncia de todos los del psuv, tambien que renuncien diputados, Alcaldes y Gobernadores, FUERON UN FRAUDE.