El príncipe heredero de Arabia Saudita instó a Donald Trump a reducir la escalada con Irán y priorizar la diplomacia, mientras crecen las tensiones en Medio Oriente.
El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, centrada en la evolución de la situación regional y sus repercusiones para la estabilidad internacional, informó la Agencia de Prensa Saudita.
Durante el intercambio, el dirigente saudita defendió la necesidad de reducir las tensiones mediante el diálogo y de impulsar soluciones diplomáticas que eviten una ampliación del conflicto.
Según Riad, este enfoque contribuiría a preservar la seguridad regional e impedir una crisis de mayores dimensiones.
Ambos mandatarios también revisaron el estado de la cooperación bilateral y analizaron vías para fortalecer las relaciones entre Arabia Saudita y Estados Unidos.
La llamada se produjo después de que Trump anunciara que había decidido suspender un ataque previsto contra Irán, aunque advirtió que la medida dependerá de que se alcance un acuerdo con Teherán en un corto plazo.
El mandatario estadounidense aseguró, además, que Washington mantiene plena capacidad militar para responder si la situación lo requiere.
De acuerdo con el sitio Axios, que cita a funcionarios estadounidenses y una fuente cercana a las conversaciones, Mohammed bin Salman transmitió a Trump su preocupación por los planes de nuevos ataques contra Irán y le instó a optar por la desescalada antes que por una acción militar.
El medio estadounidense señaló que la administración Trump evalúa atacar instalaciones energéticas iraníes en respuesta al lanzamiento de misiles contra una base estadounidense en Jordania y a las afectaciones en la navegación por el estrecho de Ormuz. No obstante, la Casa Blanca aún no habría tomado una decisión definitiva.
Axios advirtió que una operación de ese tipo podría provocar una escalada de gran magnitud en un conflicto que ya se prolonga por cinco meses.
En paralelo, el ministro de Defensa saudita, Khalid bin Salman, sostuvo la semana pasada reuniones con Trump y con el vicepresidente estadounidense, encuentros en los que reiteró la posición de Riad de favorecer la reducción de las tensiones con Irán.
Arabia Saudita comparte esa postura con otros actores regionales, entre ellos Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Pakistán, que también promueven iniciativas para evitar una mayor confrontación entre Washington y Teherán.
FUENTE: HISPANTV