Guillermo Guzmán
…os Donald Trump y Marco Rubio, además de Obama, entre otros caimanes del mismo pozo, del mismo fango, o para decirlo en lenguaje diplomático, o lo que es lo mismo, hipócrita, sujetos de la misma ralea política, que de veras son astrosos que jode pero no obstante visten ropa fina y meten la coba hereje; y es que la verdad siempre va desnuda mientras que la falsaria gringa va con ropaje de etiqueta; y no obstante es inevitable negociar con ellos aunque algunos de los nuestros anden a disgusto y como “plancha’e chino”.
Tanto unos como otros de ellos, asquerosos malandros, ora republicanos, ora demócratas, elefantes o burros son por naturaleza astrosos y a la vista no se divisa contrapeso alguno; para sendos “cara´etablas” su biblia es una mohosa y morbosa constitución contentiva de 7 artículos y algo así como 30 o menos enmiendas desde hace aproximadamente 240 años y como dice el pueblo: “que puede caerse el cielo y desatar el peor cataclismo, pero para ellos hay sólo dos cosas que no cambian, su biblia propiamente dicha y su vetusta Constitución pret a porter para beneficio de los supermillonarios exclusivamente gringos”
De modo que un probable contrapeso a tanto abuso de los astrosos ha de ser que ese gran pueblo norteamericano, amigo —sí, amigo de Venezuela—, ¡por qué?, ¿por qué no!— , se rebele y forje una Asamblea Nacional Constituyente que dé al traste con esa vetusta bicha y elabore una nueva Constitución en la que ese pueblo sea incluido, y que la pechuga y los dos muslos no sean exclusivamente para la vidorra de astrosos supermillonarios como Trump, su no menos pestilente y “a pata´e mingo” Secretario de Estado Marco Rubio y etcétera tipos y tipas como María Elvira Salazar y “dele que no viene carro”, por supuesto, y ni que hablar del “Jefe” y capitoste de Trump —dadas las facultades de un tal Jeffrey Epsteín— Benjamín Netanyahu. Eh, el socialismo es una necesidad definitiva para todos los pueblos del mundo y eso hay que decírselo al amigo pueblo norteamericano (aunque eso es otro tema).
Estimo yo acá en mi ignorancia que la Encargada Presidenta Delcy Rodríguez pudo haberle dicho al asqueroso Trump que la sangre venezolana aquí derramada el 3 de enero próximo pasado sin justificación alguna, no ha sido restañada pero que ese es un asunto pendiente por dirimirse; y esa espinita está en vivo, lo que tarde o temprano puede desembocar en un conflicto severo que no deseamos que ocurra pero para eso hay que tender la vista hacia una legalidad internacional de veras.
Por ahora la E Presidenta escogió la vía diplomática y como tal actuó, tuvo agenda en ese sentido, al parecer ella tampoco dijo ni pío acerca de demandar la inmediata liberación del Presiente Nicolás Maduro y de la Diputada Cilia de Maduro, sin embargo yo dudo que no lo haya hecho tras bastidores dado que ese es el quid de la cuestión. La liberación de la Pareja Presidencial es cuestión de honor para el pueblo venezolano y no sólo cosa de bufete, ¿y que puede ocurrir si nuestro pueblo se larga arrecho a la calle con esa demanda?, ¡ de la chispa brota la llamarada ! y el imperio gringo que desde la Guerra de Secesión (de 1860 a 1865, si no estoy pelao) no ha tenido prácticamente otra en su territorio pero ha llevado todas sus guerras lejos de ahí; mas, una guerra contra Venezuela puede chamuscarle el culo a Trump y a sus conmilitones y ellos lo saben, por lo que han de considerarse tres grandes escenarios de guerra latente:
En primer lugar el asqueroso Trump plantea “ganar perder” —él robarse todo nuestro petróleo y demás riquezas y nosotros, Venezuela ser esclavizada y empobrecida y eso, de darse, desataría un escenario de “perder perder” porque si no nos pagan nuestro petróleo el pueblo se volcaría a incendiar los pozos y eso desataría una cruenta matanza de parte y parte, y creo que lo cual no le conviene a nadie.
No habría petróleo para ellos ni tampoco para nosotros y eso debe quedar en claro sobre la mesa de negociaciones.
El otro gran escenario es el de “ganar ganar” y ese es a mi modo de ver el escenario planteado y pautado, no debemos tener miedo a vender nuestro petróleo a quien sea siempre y cuando los términos de esa negociación sean favorables para ambas partes y, no sólo así sino que esa energía sirva para abonar la paz del mundo y no para agredir a otros pueblos que demandan paz porque una paz estructural geopolíticamente debe beneficiar a todo el mundo; mientras que ya sabemos, los gringos pretenden apoderarse de los recursos energéticos para dominar a los demás y eso no debemos permitirlo.
¿está esa clausula en la firma de acuerdos?
¡Yo no sé leer pero me escriben!
Sin paz estructural —nada de paz coyuntural, hablo de paz estructural porque sin ésta no es posible forjar un desarrollo democrático— la puerca tuerce el rabo.
Trump debe abandonar su marisquera y dedicarse a atender a su pueblo en vez de estar guerreando contra el resto del mundo; el cementerio de los imperios no está lleno todavía y lo que él hace es guindar su epitafio en una soga podrida, debe saberlo si no lo sabe aún.
Trump opera políticamente como un rolitranco’e chantajista, malandro, así instigó descaradamente a Lula para que éste no le permitiese a Venezuela entrar a los BRIC y como un cabrón Lula le creyó para después arrepentirse —después de clavo pasao no vale santa lucía— e igual le ocurrió a Petro, otro bolsa que en vez de pedirle a la impresentable Macabra Machado las supuestas actas electorales en las que ella afirmaba haber ganado con el 185% de los votos válidos, y sin siquiera haber sido candidata, en cambio el tal Petro “exigía” a Maduro enviarle las actas electorales donde constaba su pasada victoria, no era eso una falta de respeto al estamento estatal venezolano, una grave falta de respeto a nuestros cinco Poderes de Estado quienes habían confirmado la clara victoria de Maduro, entonces?, ¿qué se había creído ese señor Petro, que todavía Colombia, nuestra hermana Colombia era Virreinato?, ¿acaso ese señor Petro tuvo algún elemento de juicio para insultar a Maduro y llamarlo dictador, tal como Lula, dos bolsas, dos cabrones de Trump?
Y de la misma manera Trump mantuvo un cerco de ataque asquiante contra Venezuela, contra nuestro Presidente, narrativa impuesta por Trump en toda la región para descalificar a Maduro antes de dar el zarpazo en el que experimentó armas de avanzada tecnología que neutralizaron nuestras defensas, causar 121 asesinatos y alrededor de cien heridos con amputaciones terribles y además de en violatoria al derecho legítimo internacional, secuestrar a la Pareja Presidencial de Venezuela.
Para Venezuela es vital que ante el escenario de guerra que el imperio gringo nos ha declarado nosotros nos mantengamos unidos en torno al orden constitucional que no es otro que el declarado por el Tribunal Supremo de Justicia, demás instituciones y naturalmente el Poder Popular porque las demandas populares son de inaplazable respuestas, entiendo que la Encargada Presidenta hace de tal siendo inclusive Vicepresidenta porque ella no tiene facultades constitucionales para nombrar un Vice, y además de seguro ella ha hecho de tripas corazón así como la que se toma un purgante apestoso, el hablar con Trump, pero es inevitable hacerlo, así es la guerra, un camino de espinas no un camino de pétalos de rosas, como habría hecho Mafalda, apretar sus puñitos para no tomar el purgante en manera de sopa.
Y, a propósito de Mafalda y de “Mafalda” también; respecto a Mafalda, a mi modo la veo en presente histórico, la veo como significante y a la vez significado de la comunicación en tiempo holístico —o acaso como decía Borges, no el asqueroso Julio Borges “uña y sucio” de Macabra sino Jorge Luís Borges el Argentino del Aleph y Tlon, Uqbar, Orbis, Tertius y pare usted de contar vainas enredadas, que los tiempos pasados, presente y futuro son una vaina y por ahí se iba quizá como un peregrino buscapleitos y no como Quino, que dio en el blanco como un taco con Mafalda para todos los tiempos habidos y por haber.
De yo haber sido Presidente ahí no habría apelado a la elocuencia de Quino, el cicerone de Mafalda, que ya es lo máximo; sino modestamente a la de Pepo, el de Condorito y le habría deletreado la cartilla a Trump así: ¡aquí hiede a azufre!, como otrora y por siempre dijera nuestro Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.
He de felicitar a “Mafalda” por lo de Mafalda; no obstante la indebida escandalosa omisión.
A favor de “Mafalda” traigo a colación un pensamiento (no textual) atribuido al de todos conocido Abrahan Lincoln, “que ninguna persona es suficientemente buena para dirigir a otras sin su consentimiento” y eso a mi modo de ver es cabal porque en este caso ella, “Mafalda”, cuenta con un gran respaldo popular. Además su trayectoria revolucionaria está avalada con sacrificios indelebles, me parece una mujer inteligente, no perfecta, nadie es perfecto ni perfecta y exigirle demasiado no me parece correcto, ella no ha traicionado a nadie y no lo hará, simplemente está bajo una presión enorme pero abrigo la certeza de que ella está haciendo gestiones importantes para rescatar a Maduro y lo vamos a lograr; ese comemierdas de Trum y de su no menos pestilente Secretario de Estado, al igual que Obama, tendrán que hacer frente a la justicia internacional por emerger, no a la pacata y balurda de la ONU, por obvias razones, la justicia internacional de la ONU está envilecida y regida desde el sobaco de Trump.
De modo que lamento mucho confrontar con excelentes patriotas preocupados por los acontecimientos que han estremecido a Venezuela, comparto sus preocupaciones íntegramente, Mario, Fosforito, Sant Roz son para mí una referencia vital, los admiro arrechamente pero así también los conmino a barajar la paciencia y la impaciencia y a proseguir la lucha sin esguinces porque nadie va a ponernos la pata en el pescuezo a los venezolanos.
Fosforito, Sant Roz, Mario y algunos otros patriotas más son de colcha y cobija y van a repensar sus posiciones dado que son inteligentes; de otros como Elías Jaua y afines oportunistas que se mantuvieron enconchados para no “ensuciar” sus pasos de salvavidas ahora se las quieren dar de sapos rabudos pero parecen no tener escrúpulos para andar de la mano con “el antropopiteco” Valderrama y su falange (Rosa de Castilla, Don Quijote, un tal Aponte, Rafael Ramírez, Rodrigo Cabezaetc) y, faltaban más faltaban menos, los Blabisaurios blableblibloblues quienes eso es a diario plooomooo contra “Diosmazo”, contra “Van Troy” y contra “Mafalda”.
Se requiere una mente preparada para observar apropiadamente algo en la guerra y evitar desbocar el coraje si se determina que el triunfo no se vislumbra. Aquí todo pasa por rescatar a la Pareja Presidencial y lo demás, si ha sido erróneo, podemos enmendarlo, para eso tenemos una Constitución que puede guiarnos; es inevitable entendernos entre nosotros antes de hacerlo inevitablemente con el astroso enemigo puesto que no somos una burbuja autárquica y el anhelado triunfo tiene que ser logrado inclusive sin descartar que sea por serendipia, eso sí, moviendo los remos.
Suicidarse no es un acto de valor ni de cobardía sino el acto de una consciencia enajenada, de modo que fondear en el quid de la cuestión es indispensable.
Yo puedo no ser bien interpretado por unos cuantos compañeros o quizá yo no me haya explicado debidamente al respecto, pido disculpas por eso, por demandar apoyo al orden constitucional, defender a “Mafalda”, pueden llamarme hasta cobarde eso lo acepto y punto pero sucede que barajo la paciencia y la impaciencia, barajo los tiempos, barajo las armas de pelear, privilegio la vida del pueblo por encima de todo, yo no soy guapo (¡eeeh, al menos no tan guapo como un actor de cine), barajo los espacios y soy digno por encima de mi propia vida.
Seguiré tratando de hacer un recorrido por los acontecimientos que atañen al pueblo venezolano aunque mi expresión salga chimba respecto a la de los sesudos analistas de alto coturno. El pueblo venezolano es heredero de la valentía de Simón Bolivar y no se dejará embaucar, afrontará todas las luchas y a todos los enemigos y triunfará.
Apenas trato de responder a las exigencias de los lectores, aunque no lo logre, pero no me cruzo de brazos y, de nuevo, disculpas por volver a expresar mis convicciones si el imponderable no me lo impide. Ah, estoy en la escuelita deletreando la cartilla:
aaa eee iii ooo uuu / el burro sabe más que yooo
Haaachaaa / paaalaaa / maraaacaaa
mi maamááá me ááámaaa / mi … me miiimaaa
¡etcétera!