DICCIONARIO DE FARSANTES, el caso del general Jesús María Castro León…

(EN LA GRÁFICA VEMOS A LA IZQUIERDA EL GENERAL CASTRO LEÓN, SIENDO EL MINISTRO DE LA DEFENSA DEL GOBIERNO DE WOLFGAN LARRAZABAL, A LA DERECHA…)

Castro León, Jesús María: también lo llamaban “El Cabito”, y el 22 de julio de 1958, ya ministro de la Defensa, presentó un memorando, solicitando a la Junta de gobierno que fuesen ilegalizado el PCV y AD. Fue cuando Jovito Villalba, quien había ido a parlamentar con los alzados de Castro León encerrados en La Planicie, le dice al gobierno de plano que para evitar una guerra civil no queda otra salida que llegar a un acuerdo con El Cabito. Hay que tomar en cuenta que para este momento, Castro León contaba para su Golpe con el decidido apoyo de un sector de los empresarios encabezado por Arturo Sosa, miembro de la Junta y ex ministro de Hacienda del gobierno provisional. Sosa estaba en el ajo, y él mismo lo reconoció, y la estrategia de este oligarca era forzar una crisis de gobierno para darle aliento a la conjura, y lo insólito es que habiendo sido totalmente descubierto en sus malévolos propósitos, se negó a renunciar a su cargo después de haber sido expulsado Castro León[1].

Castro León, Jesús María: El 20 de abril de 1960 ocurre la primera asonada contra el gobierno de Rómulo Betancourt el llamado Sancristobalazo, dirigido por El Cabito. Castro León había entrado por el Táchira y amenazaba con un severo temblor de cuarteles en todo el país. En aquel momento parecía existir un plan cívico militar para echar por tierra el gobierno; había un sentimiento de sublevación en las fuerzas armadas, y de haberse movido Castro León sobre Mérida y Trujillo, otras guarniciones se habrían pronunciado con facilidad a su favor[2]. Pero Castro León se quedó acantonado en San Cristóbal, en espera de reacciones en el Centro, y después huyó sin entenderse por qué a la montaña. Su fin.

Castro León, Jesús María: golpista compulsivo quien lideró sin mucho ahínco ni fe algunas rebeliones militares contra los gobiernos de Marcos Pérez Jiménez, en contra de la Junta de Gobierno instalada después del 23 de enero de 1958 y también en contra Rómulo Betancourt. Venía siendo, según se dice, nieto del general Cipriano Castro, pero en verdad que nada tenía o había heredado de este personaje. En 1928, egresó de la Escuela de Aviación Militar de Maracay con el grado de subteniente. En 1931 fue expulsado de la Fuerza Aérea, por ser acusado en participar en un movimiento subversivo llevado a cabo por los jóvenes aviadores en contra del régimen de Juan Vicente Gómez, por lo que tuvo que trabajar como un peón de albañilería en San Juan de los Morros. A raíz de la muerte de Juan Vicente Gómez, logró reincorporarse a las Fuerzas Armadas realizando cursos de especialización alternados con sus ascensos militares. En tal sentido, durante este tiempo realizó el curso de piloto militar en la Escuela de la Aviación Militar de Maracay; fue ascendido a teniente en 1938), a capitán en 1942 y a mayor en 1944. Fue un gran admirador de los EE UU, y allá llevó cabo el curso de piloto aeronáutico en la Base Aeronaval de Hábeas Christi de 1944 a 1945. Fue ascendido a teniente coronel en 1948 y realizó otro curso táctico aéreo en Estados Unidos en 1948. En 1953  fue ascendido a coronel, entre 1953 y 1958 integró el Consejo Técnico Nacional, y en 1957 formó parte del Consejo Técnico Nacional de la Aeronáutica Civil del Ministerio de Comunicaciones. El 1 de enero de 1958, participó en el levantamiento militar que se produjo en contra de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y a raíz de su derrocamiento el 23 de enero, fue ascendido a general de brigada. Fue designado ministro de la Defensa en el primer gabinete de la Junta de Gobierno presidida por el contraalmirante Wolfang Larrázabal.


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