De Viana, Mikel: Cura requeté y jesuita de la orden de los neoliberales. De la estirpe de Luis Ugalde y Marcelino Bisbal. Le encantaba aparecer por televisión hasta que le descubrieron el enorme rabo de paja de sus negocios en las conspiraciones contra el Presidente Chávez. Fue de los golpistas más furibundos contra el gobierno de Chávez durante el 2002. Cuando las hordas de Pedro Carmona Estanga entraron a Palacio la mañana del 12 de abril, allí estaba él, prepotente, al lado del obispo Baltazar Porras y del Cardenal Ignacio Velasco, y exclamando con mucho orgullo: “¡Soy adeco, y qué…! ¡Al fin la rata ha huido!”. Anduvo toda esa mañana hasta la tarde enternecidamente abrazado con William Dávila Barrios, Carlos Ortega, Carlos Fernández, Rafael Marín y toda la plana mayor de los gorilas militares bajo las órdenes del General Néstor González González. Ha sido de las supremas putas que han buscado por todos los modos posibles crear una guerra civil en Venezuela.
De Viana, Mikel:
profesor de Sociología, Sociología Política y Doctrinas Sociales en la Escuela
de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello. Asesor y
colaborador en diversos proyectos en IDEA, MARNR, Fundación Orinoquia y Club
Roma. Colaborador habitual de la Revista SIC desde 1976. Coordinador del Módulo
de Aspectos Culturales de la Investigación sobre Pobreza en Venezuela. Profesor
Invitado del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). Véase Brutos
universitarios y académicos.De Viana, Mikel: Así se expresaba
este cura a principios de 2004, cuando todavía suspiraba porque en Venezuela se
prendiera una guerra civil: “La oposición ha hecho todo lo que quiere Chávez,
el dijo Revocatorio y allí nos ha llevado… no vemos otra cosa. Vamos todos
hacia ese solo objetivo que es la bandera verde y nos olvidamos de las otras
banderas rojas (los petroleros, los semerucos, las muertes llevan 89 en las
manifestaciones y 400 heridos de bala) – y repitió muchas veces – “siempre
el gobierno nos pone en 3 y 2 y la puntica no más y así nos lleva, la puntica
no más, hasta le pone vaselina, es como cuando quieres pisar el horizonte y por
más que camines siempre lo tienes lejos. No va a haber revocatorio”. Y
el juego que nos está haciendo es para aparentar su legalidad democrática, por
eso necesita que esté la Coordinadora Democrática, la OEA, Carter etc. Que el
no le dice a nadie lo que tiene que hacer, ni en el confesionario. Que eso es
“pea” de cada cual y que el se ríe de los hombres que se las tiran de machos
(los de clase media) que dicen que saldrán con las armas a defender, que a la
hora de la verdad lo que se van a pegar son tiros en los pies. Por eso dice que
aquí es mentira que vaya a venir una guerra. “Vean, solo aquí, casi todas son mujeres y gente de la 3ra. Edad…
¿Donde están los jóvenes? En el Sambil, o en el San Ignacio, la familia
venezolana es así, la protección a los hijos como dicen los gallegos, que mi
hijo no pase por lo que yo pasé, y aquí el hombre se casa y se cree soltero,
culo que veo culo que quiero. Y luego, como somos en familia no le reclames, ni
le levantes la voz, quédate callado para que no se ponga bravo. Si es bueno que
la gente se arreche en su casa para que sepa arrecharse en la calle”[1].
[1]
http://www.aporrea.org/actualidad/a8317.html.
Un comentario
¡Coño! De verdad para estudiar en la UCAB hay que estar disociado o esquizofrénico, que el fascismo le corra por las venas y le sangre por el culo. Con profesores como el hijo de engendro Mikel Viana, y con sus «reptores» Ugalde y Virtuoso se abre el ciclo del infierno en Venezuela y se entroniza con los «mojonseñores» de la Conferencia Episcopal Infernal Venezolana.
Considero que la gente de izquierda que se ha graduado en esa mierda de universidad fascista, deben tener un alto coeficiente intelectual para soportar esa llaga.
Estoy convencido que el Vaticano tiene acuerdos con Luzbel, porque como no ha podido demostrar la veracidad del infierno, produce «sacerdotes» que Hitler, Mussolini, Franco o Pinochet son neonatos. Cada vez que escucho, veo y leo sus comentarios me convenzo de mi teoría, son unos CDM. Lamentablemente parece que la mayoría los enviaron a Venezuela a cumplir con su deber satánico.
Cuando el pana Francísco a veces sacude el látigo, entiendo que su deseo es acabar con esas escorias, y me parece verlo rezar escondido por el alma de Fidel, y recordando los paredones, cuando le informan que la pederastia continua como la producción de cocaína en Colombia.
Espero encontrarme con todos ellos en el infierno, para recordar el daño que han infligido con sus actitudes fascistas a Venezuela.