Delcy y MCM disputándose, con feroz frenesí, el amor de Trump… vidas paralelas…

José Sant Roz
1- Si Plutarco estuviera vivo habría incluido en su obra “Vida de Delcy y María Corina”; para acompañar otras de las vidas famosas como la de Teseo, la de Rómulo, Licurgo, Numa Pompilio y Solón. Plutarco habría recogido con agudos y profundos análisis, por ejemplo, la entrega de la medalla física de su Premio Nobel de la Paz (enmarcada) de doña María Corina a Trump. Ese viaje memorable, después de tantos extraños flirteos y merodeos por el mundo, recalando luego en la Casa Blanca aquel 15 de enero de 2026 aunque finalmente ese, su heroico ingreso, tuviese que hacerlo por la puerta de atrás…
2- Paralelamente, colocaría Plutarco, ese insigne e histórico viaje de doña Delcy a la ONU, el cual le condujo (junto con Oliver Blanco) a esa reunión privada del 22 de septiembre de 2026 en Nueva York, al margen de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas. Plutarco se habría dado un gustazo describiendo la postura de doña Delcy, serena, incólume y altiva, mientras escuchaba la intervención de Trump en la ONU diciendo por todo el cañón, que Nicolás Maduro era un dictador, criminal, corrupto y narcotraficante, y defendió la OPERACIÓN MILITAR QUE CONDUJO A SU CAPTURA.
3- María Corina sin duda se alegró infinito, por esta “CAPTURA” pero, al fin y al cabo, cabría preguntarse: ¿TAMBIÉN DELCY SE ALEGRARÍA?
4- Hay entre Delcy y María Corina una lucha (puje) secreta y apasionada de hirvientes egos, que ciegan y hasta enloquecen a ambas. En el fondo no se sabe si la una se diferencia mucho de la otra, por lo menos en lo que se refiere a las ambiciones. Delcy quiere hacerle sentir las mayores y más delirantes envidias a esa otra doña, sobre todo acaparando cuanto tenga que ver con el interés norteamericano por nuestro país. Unos hechos que por cierto también está asumiendo el PSUV en pleno. incluso como logros de la revolución frente a la ultra-derecha. Muchos camaradas se están embanderando con estos delirios plagados de las aprensiones de doña Delcy. Los “socialistas”, al fin y al cabo, también en el fondo, están empezando a amar a Trump y a su política criminal en este mundo. Ellos no se dan cuenta, hasta llegando a lamentar la reciente derrota frente a los Demócratas. Pareciera que nuestros “socialistas” no tuvieran otra salida, pues quedarían sin ideales, y así lo están sintiendo de todo corazón.
5- Se está dando un fenómeno moral, por otro lado, en el que comienza a apreciarse que lo del 3-E no estuvo del todo mal. Ha ayudado en todo caso, a que doña Delcy sea presidenta y quién sabe hasta cuándo. Ha sido un hecho muy peculiar, algo también con cierto sabor a victoria, tanto como la gesta del 4-F, así lo sienten los que siguen a Delcy. En realidad, el 3-E para ellos fue otra especie de 4-F “reforzado”, pues por ahí lo hemos estado viendo como un hecho que le ha dado un total vuelco a la política del país, como si la necesitase, como de hecho si fuera un gran RENACER. A la presidenta (E) se le ve fresca, alegre, expansiva, aguda, con cero preocupaciones, una felicidad nunca vista en ella, en todo ese tiempo que estuvo como vicepresidenta de Maduro.
6- Esa felicidad alcanzó niveles liricos, casi idílicos, el pasado 6 de noviembre, cuando junto al encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, Salió a conmemorar el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos. Estuvo en la reinauguración de la Plaza Washington, en El Paraíso. Lo más conmovedor fue ver a cientos de escolares batiendo la bandera de EE UU junto a la de Venezuela. Podemos asegurar que esto no lo hará la señora presidenta el próximo 28 de enero cuando celebre el natalicio de José Martí, o cuando el 1º de enero se conmemore la verdadera liberación de la isla. Durante esos actos en los que la presidente aparecía en su máximo esplendor, todos los presentes decían: “-Mira María Corina, como ni siquiera tus padres fundadores te invitaron…”.
7- Delcy, para herir en lo más hondo a doña María Corina, ha hecho cosas que nunca se le vio en el pasado, por ejemplo, echar esos pasitos en el bailecito triunfante, victorioso, pleno de logros, en acto político multitudinario en Guacara, junto a Lacava. Ese bailecito era un mensaje directo a doña María Corina, y así debió entenderlo y procesarlo ésta.

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