Este sábado 29 de agosto, la presidenta (E), Delcy Rodríguez, brindó declaraciones sobre el acuerdo que entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos (EE. UU.) se anunció el pasado viernes. Este «histórico acuerdo», según palabras de Donald Trump, permitirá al país la explotación de 17 campos petroleros a lo largo del territorio nacional, lo que impactaría «en el desarrollo de importantes áreas del país», según Rodríguez y el PSUV, que lo apoya taxativamente.
Rodríguez señaló que Venezuela requiere inversión en infraestructura, tecnología y capacidad productiva para transformar sus reservas petroleras en bienestar para la población.
“De nada sirve tener nuestras reservas petroleras bajo tierra únicamente para que aparezca en una estadística o en una contabilidad y podamos decir somos el país con la mayor reserva del mundo cuando no podemos convertirlo y traducirlo en desarrollo”, afirmó.
La mandataria explicó que el acuerdo establece una distribución de capacidades entre ambos países: Venezuela aportará petróleo, su industria y la experiencia de sus trabajadores, mientras que Estados Unidos contribuirá con capital y tecnología para recuperar y desarrollar los campos.
“Venezuela recibe a cambio producción, empleo, inversión en infraestructura, mayores ingresos para el Estado, encadenamientos productivos para la industria nacional”, detalló.
El proyecto binacional, según Rodríguez, tendrá una duración de 25 años y establece como objetivo alcanzar una producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
La presidenta indicó que este incremento permitirá generar mayores ingresos y contribuir al desarrollo de servicios públicos, salud, educación y vialidad, además de fortalecer la participación de Venezuela en el mercado energético internacional.
Añadió que la estrategia contempla otros acuerdos con empresas internacionales como Chevron, Repsol, Eni, Shell y BP, con miras a ampliar la capacidad energética del país.
“Queremos ser una potencia energética, gran productora de petróleo, un exportador importante de gas y gran desarrollo petroquímico nacional”, afirmó, contradiciendo de hecho el pensamiento del comandante Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, que siempre sostuvieron que EE.UU ambicionaba el petróleo venezolano para poner en marcha la recolonización del país.