José Sant Roz
Los medios recogieron segundo a segundo todo el fulano encuentro entre Delcy y el nuevo libertador de Venezuela, el pedófilo Donald Trump…. Fue el encuentro más esperado en la ONU. Luego vendría el abrazo entre los líderes de los dos países considerados acérrimos enemigos desde hace casi tres décadas. Los casi 347.875 grandes estrategas y analistas políticos del PSUV (todos con chambas), han dicho: “Ha sido una gran victoria. Fue una acción profundamente estratégica teniendo en cuenta la pistola en la nunca. Grandiosa actuación de Delcy que no se dejó alterar ni respondió a sus insultos. Una mujer hecha de acero con la frente en alto ante nuestro invasor. Así se hace Delcy…”.
El PSUV cuenta, insistimos, con al menos 347.875 grandes estrategas y analistas políticos (todos con chambas), que han llegado a comparar el comportamiento de Delcy en Nueva York como el encuentro de Bolívar con Morillo en Trujillo, el 27 de noviembre de 1820.
Los al menos 347.875 grandes estrategas y analistas políticos del PSUV razonan: “Para que vengan los gringos y a la fuerza nos impongan a la Sayona, es mil veces preferible que Delcy se trance con Trump”…
¡Bingo!
Los mismos opositores al chavismo han quedado admirados. María Corina ha llegado a decir: “Delcy ha sabido moverse con tino, como una mapanare… ni yo…”…
Los medios hablan de que se sella así el deshielo entre los países, aclarando que no lo hacen desde una relación de igualdad, sino DE SUBORDINACIÓN ABSOLUTA DE CARACAS A WASHINGTON. Se trata de la primera entrevista entre un presidente de Estados Unidos y un líder “chavista” desde la que tuvieron Bill Clinton y el entonces presidente electo Hugo Chávez en 1999, además de una breve charla en una cumbre entre Barack Obama y Nicolás Maduro en 2015 en Ciudad de Panamá.
La reunión tuvo lugar en el hotel Lotte New York Palace, en el marco de una recepción ofrecida por Trump a líderes extranjeros. También participaron altos cargos estadounidenses como los secretarios de Estado, Marco Rubio, y del Tesoro, Scott Bessent, la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subjefe de gabinete, Stephen Miller. El encuentro se celebró a puerta cerrada y sin acceso de la prensa.
“SOSTUVIMOS UNA HISTÓRICA REUNIÓN CON EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS, DONALD TRUMP, CON QUIEN CONVERSAMOS SOBRE EL FORTALECIMIENTO DE LA RELACIÓN BILATERAL”, escribió Rodríguez en su cuenta oficial de X.
“Eso es todo lo que puede hacer el chavismo en esta hora, doblegarse estratégicamente ante el poder gringo para evitar que nos venga a gobernar María Corina Machado”… Así piensan los al menos 347.875 grandes estrategas y analistas políticos del PSUV.
Al llegar a la sede de la ONU el martes, Rodríguez dijo que aterrizaba en Estados Unidos “DE PIE, CAMINANDO, FRENTE EN ALTO”. Así cualquiera va DE PIE, CAMINANDO, FRENTE EN ALTO, le replicó María Corina desde su cuenta X…
Así responde María Corina porque las veces que le ha correspondido encontrarse con el Gran Pedófilo ha hecho lo mismo. De hecho, los grandes asesores del pedófilo han dicho que para los planes estadounidenses sobre petróleo, oro y demás minerales, les da igual quien en este momento gobierne a Venezuela, sea Delcy o María Corina. “De momento preferimos a Delcy para mantener contentos con un caramelito (de cianuro) a los chavistas”, ha dicho el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright.
Todos los medios refieren la pose congestionada, hierática y tétrica perfectamente impertérrita que mantuvo Delcy cuando el canalla pedófilo TRUMP SACÓ PECHO POR UNA OPERACIÓN MILITAR “MASIVA” PARA DETENER AL “DICTADOR FUERA DE LA LEY Y AUTÉNTICO CRIMINAL, NICOLÁS MADURO”.
El Presidente legítimo de Venezuela Nicolás Maduro estaba ahí muy cerca de donde el pedófilo sacaba pecho, a unos 20 minutos en coche, en la cárcel de Brooklyn donde duerme desde su secuestro el pasado 3 de enero.
Sólo su hermano Jorge, el psiquiatra, podría analizar todo el comportamiento de su hermana frente a los inmensos chaparrones de humillaciones que recibía. Qué fuerza, Dios mío. Qué poder. ¡Qué entereza y valor para no saltar de pronto y mentarle la madre!: “-Qué te crees tú grandísimo coñísimo de tu madre después que nos asesinaste a 120 compatriotas, atacando a un país pequeño y pacífico que nunca les ha hecho nada sino sufrir sus mierdas de robo y explotaciones desde más de un siglo… Vete a la mierda, hijo de puta”.
Pero ella con mucho coraje guardó la compostura de Vicepresidenta del Presidente secuestrado, el que estaba a unos 20 minutos en coche de donde ella estaba sentada.
Pero en lo que más sacó pecho el pedófilo fue sobre el “ACUERDO petrolero” con el que se está llevando más del 20% de nuestras reservas petroleras. El Gran Pedófilo escupió: “Si sumamos a Estados Unidos y a Venezuela, tenemos más del 60% del petróleo del mundo. Así que es, tal vez, el mayor acuerdo. Fue UNA GUERRA, pero es, quizás, el mayor acuerdo jamás realizado. AL VENCEDOR LE CORRESPONDE EL BOTÍN”.
Delcy lo escuchaba atenta y humillada. Pero “así es la política” sostienen los al menos 347.875 grandes estrategas y analistas políticos del PSUV (todos con chambas), todos muy bien coordinados con el capitán de capitanes Diosdado Cabello.
Recuerdan los poderosos medios: “El escenario donde todo esto ocurría no podía ser más simbólico. En la sede de la ONU pronunció Chávez, el líder de la revolución bolivariana que llegó al poder en 1998, la archiconocida frase de “Aquí huele a azufre”. La dijo en la Asamblea General de 2006, después de que hablara el presidente George W. Bush. “AYER ESTUVO EL DIABLO AQUÍ, EN ESTE MISMO LUGAR, HUELE A AZUFRE TODAVÍA, EN ESTA MESA, DONDE ME HA TOCADO HABLAR”, aseguró Chávez, unas palabras mil veces repetidas y caricaturizadas.
Hoy ya Delcy pudiera decir estratégicamente con la pistola en la nuca: “Hoy estuvo un ángel aquí que nos ayudó a RENACER, luego del terrible terremoto del 24 de junio…”.
Los hijos de puta medios de comunicación recogen: “Pero Maduro, sucesor de Chávez tras su muerte en 2013, RETOMÓ EL TONO BELICOSO. La última vez fue en 2018, durante el primer mandato de Trump. Incluso la propia Rodríguez, que hoy insiste en la necesidad de tender puentes con el amigo americano, lanzó también desde la ONU ataques durísimos contra Estados Unidos y contra Trump”.
Siguen recordando los medios: “En 2019 calificó las sanciones de Estados Unidos como una forma de “terrorismo de Estado” que ya no usa bombas, sino bancos y aseguradoras; acusó al republicano de haber “estirado sus garras imperiales” contra Cuba; dijo que pueblos como el venezolano no tenían acceso a una maquinaria mediática al servicio del “hegemón” mundial y sus satélites; y pidió a Washington menos arrogancia y más tolerancia hacia las naciones libres. Hoy, esas palabras parecen muy lejanas”.
Hoy tenemos a otra Delcy moviéndose estratégicamente y diciendo por todo el cañón: “SOSTUVIMOS UNA HISTÓRICA REUNIÓN CON EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS, DONALD TRUMP, CON QUIEN CONVERSAMOS SOBRE EL FORTALECIMIENTO DE LA RELACIÓN BILATERAL ENTRE NUESTROS PAÍSES Y EL AVANCE DE UNA AGENDA DE COOPERACIÓN EN ÁREAS ESTRATÉGICAS COMO ENERGÍA, MINERÍA, SEGURIDAD”.
Todo esto se veía venir, sin sorpresas ratifican los medios: “Nada más aterrizar el pasado domingo, la líder del régimen chavista mostró su disposición a no dar problemas. “LLEGAMOS A NUEVA YORK CON LA FIRMEZA Y LA ESPERANZA DE UN PUEBLO QUE CREE EN EL ENCUENTRO Y LA UNIÓN ENTRE LAS NACIONES”, escribió la antigua vicepresidenta de Maduro. “En la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, Venezuela estará presente para llevar su voz y defender sus principios, con una agenda de trabajo basada en el respeto, la cooperación y el entendimiento. […] SOMOS UN PAÍS QUE APUESTA POR LA PAZ, EL DIÁLOGO Y LA CONSTRUCCIÓN DE CAMINOS COMUNES”, DIXIT.