El canciller cubano denunció la renovación por un año de la Ley de Comercio con el Enemigo y afirmó que la medida confirma la continuidad de la política de presión de Washington contra la isla.
El canciller de Cuba condenó en su cuenta en X la extensión por un año más del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y calificó la medida como una continuidad de la política aplicada contra el país durante más de seis décadas.
Señaló que la renovación de la llamada Ley de Comercio con el Enemigo hasta septiembre de 2027 «no es un acto administrativo menor», sino la confirmación de que Washington mantiene su propósito de «asfixiar a una nación entera«.
Asimismo, sostuvo que la decisiónocurre «en el momento más cruel de la ofensiva estadounidense contra Cuba en años recientes» y calificó el bloqueo como una «política genocida» contra el pueblo cubano.
Con anterioridad, el jefe de la Misión de Cuba ante Naciones Unidas, Ernesto Soberón Guzmán, cuestionó en una entrevista con Associated Press la política de sanciones de Estados Unidos en momentos en que el país impulsa cambios dirigidos a ampliar la inversión privada y extranjera.
Soberón afirmó que las restricciones estadounidenses obstaculizan esas transformaciones al limitar el acceso de Cuba a combustible, electricidad, financiamiento, comercio e inversión.
Vinculó así el impacto de las sanciones con las dificultades para desarrollar las medidas económicas orientadas a incrementar la participación de la inversión privada y extranjera en el país.
Los daños del bloqueo entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, a precios corrientes, ascendieron a una cifra récord de ocho mil 83 millones de dólares, un siete por ciento mayor que el año anterior, según el informe presentado por el canciller cubano ante la Asamblea General de la ONU.
Asimismo, el impacto acumulado desde el inicio de esa política hostil alcanza los 178 mil 700 millones de dólares a precios corrientes. Firmas selectasMep
El bloqueo mantiene además afectaciones directas sobre sectores sensibles como la salud pública obstaculizando la capacidad del sistema de salud cubano para obtener equipamiento, piezas de repuesto e insumos, con una expresión directa en el deterioro de varios indicadores sanitarios y un impacto en los índices de mortalidad de la población.
De igual forma, en el plano energético, mil 400 megavatios de generación eléctrica distribuida en el país no pueden utilizarse porque Cuba no puede comprar el diésel y el fuel oil que requieren esos grupos electrógenos, motores y patanas generadoras, a causa del bloqueo
FUENTE: AL MAYADEEN