Por Eduardo Miguel Álvarez Estévez (desde Cuba)
Circula en redes una publicación extraoficial que asegura que las elecciones presidenciales en Venezuela se celebrarán el 20 de junio de 2027, que Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello dejarán el poder antes de diciembre de 2026, y que un gobierno provisional —presidido por Dinorah Figuera— allanará el camino. La publicación cita filtraciones en Washington, Madrid, Panamá y Caracas. Y añade que Marco Rubio es la figura central de ese proceso.
Me pidieron que verificara la información. Lo hice. Y lo que encontré es esto.
Lo que está confirmado
Marco Rubio se reunió con Dinorah Figuera el viernes 9 de octubre en el Departamento de Estado. No es un rumor. Es un hecho documentado por ABC, El Estímulo y Martinoticias. Rubio le dijo textualmente que ella tiene «el 100% de nuestro apoyo» y «el apoyo más firme posible desde los más altos niveles de nuestro Gobierno».
Ese mismo día, el Departamento de Estado detalló los avances concretos de las negociaciones entre el gobierno interino de Delcy Rodríguez y la oposición. Se han celebrado dos rondas, en agosto y septiembre. Ya se puso en marcha la renovación del Tribunal Supremo, con 32 nuevos magistrados que deberán ser seleccionados antes de diciembre mediante un procedimiento en el que la Asamblea Nacional de 2015 tendrá un papel directo.
También se ha restablecido total o parcialmente el acceso a más de 70 medios y páginas de internet censurados. Y Figuera ha fijado diciembre de 2026 como el horizonte temporal para concretar la reestructuración del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la actualización del registro electoral.
Una nueva ronda de conversaciones está prevista para el 14 de octubre.
Lo que es rumor, no hecho
La fecha del 20 de junio de 2027 no aparece en ninguna fuente verificable. Lo que hay es una declaración de María Corina Machado, quien reclamó en una entrevista que se vote en julio de 2027. Y un reporte de Axios que señala que Washington no descarta 2027, pero mira con más simpatía hacia 2028 para dar tiempo a reorganizar las finanzas públicas y modificar el sistema electoral.
Sobre la salida de Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello antes de diciembre: lo que existe es un reporte de The El News del 14 de septiembre que habla de «la constante ola de análisis, rumores de redes sociales y reportes de opinión». Es decir, el propio medio reconoce que no tiene una confirmación oficial. Menciona que en la Casa Blanca y en el Partido Republicano «toma fuerza la tesis de quitar el apoyo al interinato chavista» antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre en Estados Unidos. Eso es presión política, no una decisión tomada.
Sobre Dinorah Figuera como presidenta provisional: Rubio la trató como «la pieza central del diseño que Estados Unidos está dispuesto a sostener». Pero en ningún momento se anunció que ella vaya a presidir un gobierno de transición. Lo que se anunció es que lidera la delegación opositora en las negociaciones.
Lo que sí es real: el plan de tres fases
Rubio es el artífice de un plan de tres fases para la transición venezolana post-Maduro. El propio El Estímulo lo describe así: «deja en claro protagonistas, tiempos y contenidos del proceso». La primera fase es la reinstitucionalización: renovación del TSJ, del CNE, liberación de presos políticos. La segunda es la recuperación económica, con la reestructuración de una deuda soberana que ronda los 300.000 millones de dólares, superior al tamaño de la economía venezolana. La tercera es la celebración de elecciones.
Rubio fue explícito: «Nuestro deseo para Venezuela es que no solo haya elecciones. El objetivo es que el país pueda construir una democracia que pueda gobernar». Y pidió «paciencia» para lo que describió como una necesidad de reconstrucción institucional. Washington no se comprometió con un calendario electoral. Ni junio de 2027, ni ninguna otra fecha.
Mi lectura personal
La filtración que circula es una mezcla de hechos confirmados, rumores interesados y especulación. El esqueleto es real: hay negociaciones, hay un plan de tres fases, hay presión sobre Delcy y Cabello, hay una fecha probable —2027 o 2028— para las elecciones. Pero los detalles específicos —el 20 de junio, la salida de ambos antes de diciembre, Figuera como presidenta provisional— no están confirmados por ninguna fuente seria.
Y hay algo que la filtración omite: el papel de María Corina Machado. Rubio la recibió en el pasado, pero hoy no está en la foto. El Departamento de Estado ha desplazado a Machado y ha designado a Figuera como su interlocutora. Machado reclama elecciones en julio de 2027 y denuncia que Washington está negociando a espaldas de la oposición real. La filtración que circula la ignora. Eso no es casualidad.
Lo que está claro es que Washington está diseñando el futuro de Venezuela sin los venezolanos. Delcy y Diosdado son piezas que se mueven según el guion de Rubio. Figuera es la cara opositora que legitima el proceso. Y el pueblo venezolano, una vez más, es el convidado de piedra en una negociación que decide su destino.
Como cubano, como revolucionario, no me alegra nada de esto. Pero tampoco me engaño. La traición ya se consumó en enero. Lo que viene ahora es la administración del despojo. Y la filtración que circula, con su fecha precisa y sus nombres concretos, es parte del mismo teatro: crear la sensación de que todo está decidido para que nadie se oponga.
La verdad es más simple: Venezuela será lo que Washington decida. Hasta que los venezolanos decidan lo contrario.
Patria o Muerte. Venceremos.