Por: Fredy Gil
Pudiéramos estar ahorita en la siguiente situación:
1- Estados Unidos e Israel administrando el Estrecho de Ormuz y controlando el Golfo Pérsico, por dónde transita el 20% del petróleo que surte al mundo.
2.- Estados Unidos e Israel pavoneándose y luciendo ante el mundo sus imponentes y temibles portaviones, sus insuperables F-15 y F-16, sus indetectables misiles, sus ultraeficientes drones y radares, sus embarcaciones ( buques, barcos, lanchas,..) reinas de océanos, mares y golfos, sus tenebrosas bases militares en países del Medio Oriente. Y en fin, exponiendo su supuetamente temible e invencible arsenal.
3.- Estados Unidos e Israel contabilizando sonrientes el incremento de las transacciones financieras que nutren al sistema SWIFT, con prevalencia indiscutible del dólar norteamericano.
4.- Estados Unidos e Israel con volúmenes infinitos de petróleo, gas, tierras raras y otros minerales estratégicos, «amarrados» y asegurados.
5.- Estados Unidos, Israel, el Grupo de Lima, la OTÁN, la Unión Europea en unidad y coordinación monolítica. Impresionante, como Trump vio venir la soledad … un hombre solo.
Nada de eso se tiene, nada de eso guarda correspondencia con los altisonantes anuncios del fanfarrón Trump. Mucho se ha desvanecido, trastocado y perdido desde que el 28 de febrero, Estados Unidos embullado por Israel se lanzó en Guerra contra Irán y desde que, un poco antes, el 3 de enero, se metió con Venezuela secuestrándole a su Presidente legítimo, Nicolás Maduro Moros.
Es palmariamente humillante la vergonzosa derrota con la que la otrora primera potencia mundial recorre al mundo. A un verdadero » tigre de papel» derrotó la digna y heroica Irán y eso que no fue necesario que operara a fondo la mano amiga de las grandes potencias aliadas: Rusia, China y Corea del Norte.
Muchos no han querido ver está nueva realidad, que estaba en el horizonte de nuestra Presidenta Encargada, de nuestro legítimo Presidente Nicolás y de nuestro gigante Chávez, a instancias del Plan de la Patria, esencialmente focalizado en la T nro. 7, atinente a la Geopolítica.
La brega que por el petróleo recorre al mundo, apunta hacia Venezuela. Con esta nueva realidad que comporta la tenencia de aliados estratégicos de postín, estamos llamados a dar la batalla, la diplomática y la que corresponda, a un enemigo que aún poderoso no es para nada la potencia enmarcada en su narrativa omniabarcante.
¡ ENCAREMOS CON ÁNIMO LA NUEVA REALIDAD, ES HORA DE ESPERANZA!
¡UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA CON DELCY RODRÍGUEZ AL FRENTE!