Caos en el Medio Oriente

En esta primera semana del mes de agosto, se puede apreciar lo impredecible de la política internacional; la crisis del Covid-19 ha frenado la dinámica comercial provocando el desplome del PIB mundial.

Aunado a todos estos movimientos, hay que tomar en consideración las cuatro explosiones que hoy están generando una profunda incertidumbre a nivel mundial, donde algunos medios de comunicación occidentales hacen de las suyas para ganar un buen capital.

El Líbano, está sumergido en una profunda crisis política-económica, generada por la tensión que tiene con Israel y Arabia Saudita, el pasado lunes 03 de agosto, el Ministro de Relaciones Exteriores Libanes, Nassif Hitti, renuncio a su cargo y advirtió que hay intereses de convertir al país en un Estado fallido. Al día siguiente, ocurre una explosión en la ciudad de Beirut, dejando al menos 135 víctimas fatales, más de 5 mil heridos y hasta 300 mil personas damnificadas, según el gobernador de Beirut, Muruán Abud, “reveló que había un informe de 2014 que alertaba sobre la posibilidad de que se produjera un incidente de este tipo en el puerto”. Mientras, el primer ministro libanes, Hassan Diab, confirmo la hipótesis del accidente y reiteró que, “es “inaceptable” que hubiera 2.750 toneladas de nitrato de amonio almacenadas desde hace seis años”. Vale destacar que, ese químico fue confiscado de un carguero con bandera de Moldavia en 2013. Esta declaración bajó un poco el escepticismo de algunos analistas, sin embargo, el primer ministro, Benjamín Netanyahu Israelí expresó, a pocas horas de la explosión, dice en un tuit: “Golpeamos una celda y ahora golpeamos a los despachadores. Haremos lo necesario para defendernos. Sugiero a todos ellos, incluido Hezbollah, que consideren esto. Allí podemos apreciar que nada es casualidad.

Más allá del todo, Israel representa los intereses de los EE.UU., los mismos atacan a Siria, a Irak, a Palestina y al Líbano. Hay que destacar que, en el año 1967 los sionistas ocuparon territorios de la Franja de Gaza, Cisjordania, junto a los Altos de Golán sirio y las granjas de Shebaa en el sur del Líbano, esa expansión permanente por el sionismo, es lo que ha ocasionado inestabilidad y desestabilidad, en los países árabes.

En este sentido, Israel junto a Arabia Saudita, mantiene sus constantes ataques contra la Resistencia de Hezbollah, con el fin de contrarrestar geoestratégicamente el avance iraní. Hay que recordar que, Arabia Saudita tuvo la capacidad de sugerir que el primer ministro libanés (sunita) Saad Hariri, renunciara, todo eso trajo una agresiva política saudita hacia el Líbano. 

Todos esos ataques periódicos han contribuido a una economía al borde del colapso, 4.5 millones de habitantes han caído en la pobreza, los precios se han disparado en casi un 60%, y aproximadamente 200.000 personas han perdido sus empleos. Hay que mencionar que, según el FMI en el año 2019 la relación deuda / PIB del Líbano fue de casi 155%, una de las más altas del mundo, y el Fondo Monetario Internacional se prevé que “la relación entre la deuda y el PIB aumente hasta cerca del 185% en 2024”. Un país sumergido en una crisis económica volátil, amenazada permanentemente por los sauditas e israelíes sigue generado una gran discapacidad en la mayoría de las instituciones estatales libanesas, eso también ha afectado la disminución de la exploración de petróleo y gas en alta mar.      

En la primera semana de agosto de 2020, las explosiones han sido continuas, en Beirut fue impactante, sin embargo, hay que mencionar lo ocurrido en la fábrica de productos químicos de la empresa Bluesky Chemical Company, en la ciudad de Xiantao, Provincia de Hubei en la República Popular China, dejando al menos seis víctimas fatales. Luego, explosiones en la ciudad de Hyesan, también en la República Popular China, frontera con la República Popular Democrática de Corea, debido a una fuga de gas licuado de petróleo que ocasionó una cadena de más de 10 grandes detonaciones, dejando 15 muertos. Un hecho similar ocurrió en un mercado de la ciudad de Ajmán, Emiratos Árabes Unidos, explosiones muy cerca de una zona industrial donde solo se reportaron pérdidas materiales.

El gobierno de EE.UU., en medio de su crisis interna y su pérdida de protagonismo en el Exterior, se oxigena con este tipo de acontecimiento, a lo interno vemos a un Donald Trump en medio de una campaña política, usando a los medios de comunicación para desvirtuar la problemática y en el exterior junto a sus aliados dando a entender “su solidaridad”, con el objetivo de seguir influenciando su presencia en el país afectado.

Marvin Mijares.

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