Cagua espacio para la descolonización cultural…

Por: Eduardo Orta Hernández.

Soy Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto.

El área geográfica de Municipio Sucre del Estado Aragua, cuya capital es Cagua, constituye un espacio simbólico y real de la resistencia indígena contra la conquista y la colonización.

Verdaderas luchas de la nación Meregoto por la defensa del territorio, de la tierra y de la cultura, ante lo extraño, frente a la invasión extranjera, cuyo objetivo fue la búsqueda de oro, las especies, la plata y el tráfico esclavista, en ello el sello de la ambición, de la acumulación de capitales para satisfacer los privilegios y el dominio de la Corte Real, Reyes y Reinas, Marqueses. Condes, Príncipes y aventureros sin límites, sobre su accionar hablan los cadáveres de millones de seres humanos, la hoguera de comunidades enteras, las violaciones y tortura de todo tipo, valiéndose de la pólvora, el arcabuz, la ballesta, los caballos y los feroces perros mastines.

Ante ello, la resistencia y el combate de las distintas naciones indígenas, que constituye la originaria fuerza moral y cultural que identifica al pueblo venezolano.

El pueblo Meregoto, comunidad indígena valiente, heroica, se rebeló contra un sistema arrasador, de violencia, conquista y colonización, contra el modo de vida, la cultura, la organización social de los originarios pobladores en los espacios geográficos de la hoy Cagua.

Todo tipo de método apropiado para la guerra, para despojar de tierras y esclavizar naciones enteras, fue empleado por el conquistador García González de Silva y el resto de la cofradía (anteriores y posteriores) contra el aborigen de la Caguacao de entonces.

Feroz fue el empalamiento, sobre los rebeldes líderes de la resistencia indígena, los originarios pobladores, nuestros ancestros. Horrible, terrible y sanguinario instrumento para la tortura y la muerte. Una vara atravesaba al indígena (reducido y preso) desde el ano hasta la garganta, días empalados, horas de sufrimiento hasta ver llegar la muerte. Está era preferida a aceptar verse reducido y dominado por el invasor, protagonista de la conquista y colonización. Al respecto nos expresa el anterior Cronista de la ciudad, Asdrúbal R. Castillo Diaz (+) “En los principios de la conquista, llamaron a esta altura El Calvario, allí los indígenas que no querían integrarse a la esclavitud española… torturados y empalados los valerosos guerreros Meregotos, al pie del promontorio y así lograr la reducción de los demás que observaban la escena. Está acción diabólica la hacían con varas puntiagudas, en la misma forma que se traspasa un ave o un cerdo para luego hacerlo girar frente al fuego: los gritos desgarradores de los indios al ser empalados se odian en toda la sabana de Cagua…”

La resistencia, la lucha, el amor por la tierra que se al nacer, el sentirse parte de la sagrada Pachamama, la defensa de sus dioses, de su cosmovisión, de su forma y manera de vivir, de ser, los valores de solidaridad, respeto, convivencia en paz, las creencias sobre el mundo y las cosas, la grandiosa armonía en la relación del indígena con la naturaleza son en definitiva los auténticos valores de identidad local y nacional, y como tales, el verdadero legado a las futuras generaciones, por ser el auténtico y original acervo y patrimonio de nuestra identidad Cagueña desde tiempos inmemoriales.

La serranía, esa estribación montañosa que constituye el pulmón vegetal, ese espacio a valorar significativamente, no solo por ser el área de reserva natural del pueblo, sino porque tiene un valor histórico inmarcesible, desde ahí se vigilaba, fue la atalaya, sitio de vigía, los ojos de de buena parte del valle de los Tacarigua, para determinar los movimientos de rivales y enemigos, sino además sitio de auténtica resistencia indígena en la lucha contra el invasor.

Es este espacio geográfico, como resistencia aguerrida de nuestra población aborigen, como exponente de un sitio primeramente ocupado por nuestros ancestros Meregoto, revelador de su amor por la tierra, de su cultura, bien merece ser bandera, estandarte, mayor símbolo de la nación Meregoto, de ese sentimiento de ser Cagueño. La gloria es rendir homenaje a la nación indígena, ocupantes primarios de estos espacios, al identificar al cerro con el epónimo de Meregoto, en vez de hacerle apología al delito, cada vez que se pronuncia, con el nombre de El Empalao.

Conforme a la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, todos estamos obligados a fomentar la paz y el respeto a los derechos humanos y en correspondencia con el decreto presidencial de fecha 10 de octubre de 2002, que exhorta a eliminar todas aquellas palabras (como El Empalao) que denigran de nuestros indígenas y demás pueblos del mundo y sujetos al cuerpo normativo en los distintos planes de la nación y de la Ley Orgánica de las Siete (7T) Transformaciones, así como el exhorto de la Asamblea Nacional, al momento de eliminar la condecoración Francisco Fajardo, se debe avanzar hacia el proceso de descolonización cultural y la revalorización de nuestro verdadero acervo y patrimonio, que nos da y realza nuestra identidad.

Inscrito dentro de esas normativas y del espíritu de identidad Cagueña, de la valorización y estima de nuestra cultura ancestral, de todos aquellos originarios pobladores, hemos propuesto se elimine el epónimo que identifica al cerro como Empalao y se le asigne el nombre de Cerro Meregoto, pero además se decrete, en toda la estribación de la cadena montañosa, del Municipio Sucre, EL PARQUE MUNICIPAL MEREGOTO.

Vemos con interés y aprobamos, respaldamos la iniciativa del gobierno local, del Municipio Sucre, de resaltar y destacar políticas de obras para el encuentro con nuestra identidad, al crear el parque que lleva el cognomento del Cacique que encarnó el liderazgo de la resistencia en Cagua y en los Valles de Aragua, en contra del conquistador, labor que se complementa con la construcción de varias paradas de buses y mototaxis. dotadas de electricidad para recargar las baterías de los teléfonos móviles, en los centros de concentración de pasajeros, con los nombres de nuestros indígenas: Murachi, Terepaima, Yoraco y Meregoto. Interesante y magno, por la identificación aborigen, acompañada con sus respectivas placas, que explican la biografía, las luchas y aportes del indígena al gentilicio de nuestra comunidad. Iniciativa que jamás, con anterioridad, gobierno alguno había diseñado ni emprendido.

Sería un total y absoluto triunfo, dentro del seno del pueblo de Cagua, más allá de siglas y colores, en la lucha por el rescate de nuestra cultura originaria, que se continúe en esa política de identidad aborigen, iniciada mediante la creación de paradas de buses y motos, con el nombre de los indígenas, no hay dudas sobre ello, pero mayor sería el aporte y definitiva la valorización e identificación en la construcción de un sistema que permita encontrarnos con nuestro pasado histórico, y en ese sentido complementar la iniciativa de hoy, por parte de la administración del equipo de la Alcaldía y aprovechando su aceptación dentro del municipio, emprender, diseñar y ejecutar una política masiva, cada 29 de noviembre, (día de la elevación a Parroquia Eclesiástica, no de la fundación de la ciudad, pues está ya existía como nación, como comunidad Meregoto, antes de la llegada de los conquistadores), de distribución de folletos, libros, propaganda, foros. conferencias, seminarios, talleres diplomados sobre la vida y obra de nuestros aborígenes y de los que a nivel nacional representan nuestra razón de ser, de su cultura y formas de vida, en todos espacio público, en los centros educativos, con la participación y liderazgo del cronista de la ciudad, del Centro Nacional de Estudio Históricos, del Instituto para la descolonización, de los centros antropológicos y arqueológicos, del Instituto Nacional de Idiomas Indígenas y Centro Internacional de Descolonización Luis Antonio Bigott del Instituto del Patrimonio cultural, de los Consejos Comunales, Comunas, Junta de Condominio, Casa de la Cultura y demás entes que hacen vida social y cultural en nuestro glorioso Municipio Sucre, que nació a instancia de Rafael Hernández León y otros connotados ciudadanos.

Cagua, 22 de octubre 2026

Polvorín. Explosión insumisa de ideas. Un combate por la vida. Somos historia y poesía insurgente.

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