Así fue como en el 2018, hundieron al bolívar… lo que no debemos olvidar…

Algunos datos para la historia

La moneda de Venezuela se denominó Bolívar (Bs) a partir de 1879. El 1º de enero de 2008 se lo devaluó suprimiéndole tres ceros y pasó a llamarse Bolívar Fuerte (BsF); Bs 1.000 = BsF 1. A consecuencia de la hiperinflación el 20 de agosto de 2018 se realizó una nueva devaluación, suprimiéndole cinco ceros a los BsF. La nueva moneda se llama Bolívar Soberano (BsS) y vale cien mil bolívares fuertes; BsF 100.000 = BsS 1.

Comparemos con el caso argentino. Luego de la muerte de Perón (el 01 de Julio de 1974), también se produjo una inflación que derivó en hiperinflación. Esto motivó cinco devaluaciones: en cuatro oportunidades se le suprimieron tres ceros a la moneda y en la última cuatro ceros; en total 16 ceros. En el caso argentino, los resultados de anclar la moneda al dólar, en 1992, fueron nefastos. Muchos comercios e industrias quebraron, lo cual indujo una desocupación galopante. El estrato medio, que abarcaba el 52% de la población, se redujo al 25%. También hubo un significativo incremento de los suicidios.

Dólar

Durante muchos años la paridad Bs – dólar en Venezuela se mantuvo estable. Incluso se dijo que el Bs estaba sobrevaluado. En febrero de 1983 se produjo la primera devaluación, seguida por muchas otras con incrementos cada vez mayores como se aprecia en la tabla que reproducimos.

El dólar oficial para la importación de medicinas y alimentos se estableció en BsF 10, mientras que para los restantes productos de primera necesidad se estableció un sistema llamado DICOM con un dólar flotante. Hace un mes su valor alcanzó los BsF 207.360.

Estimamos que es a partir del segundo cuatrimestre de 2012 que el dólar paralelo se empieza a manejar políticamente y, a partir de ese momento, su cotización no guarda relación alguna con las leyes del mercado. El dólar today que figura en la página difundida desde EEUU está relacionado con el llamado dólar Cúcuta y otros de creación posterior. Mientras el dólar oficial permaneció en BsF 6,30, el paralelo se mantuvo relativamente estable alrededor de BsF 9. Fue en el último cuatrimestre de 2012 que comenzó a acelerarse la cotización del paralelo.

Veamos los precios asignados a un dólar paralelo: en diciembre de 2012, BsF17; a fines de 2013, BsF 64; a fines del 2015, BsF 910; en marzo de 2016, BsF 1.089; en diciembre de 2016, BsF 3.200.

La escalada se incrementa en 2017. En febrero, BsF 4.089; en abril, BsF 4.633; en mayo BsF 6.465; en junio, BsF 8.200; en julio, BsF 12.533; en agosto BsF 18.193; en septiembre BsF 28.200; en octubre BsF 43.076; en noviembre, BsF 112.800.

La gran escalada del 2018 se inició con BsF 243.000; y en mayo trepó a BsF 2.010.000; luego a BsF 3.030.000; a BsF 3.915 000; el 06.08.18 a BsF 4.000.000; y 10 días después a BsF 6.000.000.

Colombia continúa la guerra económica

05.09.18 – El remate de dólares Dicom arrojó como resultado BsS 61.50 por dólar. En Cúcuta ofrecían un dólar por BsS 31 en billetes y BsS 124 por transferencia (exactamente el cuádruple). Con ese mecanismo se proponían captar los billetes y dejarnos nuevamente sin efectivo mientras mantenía la hiperinflación con un dólar cotizado al doble del Dicom.

Los sueldos

La hiperinflación mostró su cara más perversa en el valor que el comercio le asignó a los productos. Se les fijaba un precio amarrado al dólar paralelo, incluso en los casos de producción nacional y en el de los importados con dólares preferenciales.

Se dieron dos procesos que contribuyeron al desastre: por una parte la agroindustria disminuyó parte de su producción de alimentos de primera necesidad; por otra, el bloqueo económico impedía adquirir las provisiones en las empresas habituales. Las largas colas (de 12 a 24 hs), para adquirir algunos productos de primera necesidad se originaron primero en el desabastecimiento; luego continuaron para comprar productos a precios regulados ya que los vendidos por los bachaqueros (revendedores) podían superar en un factor 10 el precio regulado de un producto.

En cuanto a los ingresos de la población, desde julio el salario mínimo es de BsF 3.000.000 y el bono de alimentación (llamado también cesta ticket), es de BsF 2.196.000 lo que hace un total de BsF 5.196.000. Si traducimos estos valores a precio de dólar paralelo, concluimos que el salario mínimo (mensual) equivale a 0,5 us + la cesta ticket 0,366 us, dando un total de 0,866 us.

En el otro extremo, el sueldo de un profesor universitario titular con dedicación exclusiva y 20 años de antigüedad en el cargo es BsF 79.703.738, que traducidos a dólares en el mercado paralelo equivalen a 13,29 us.

La caída de los ingresos de la población es impactante. A pesar de que en Venezuela se igualaron el salario mínimo y la pensión mínima (de un jubilado o sus herederos), quienes trabajan en empresas que no les dan desayuno y almuerzo cobran un bono alimenticio y, en el presente año, también se les otorgó un bono adicional a los jubilados, la gente se queja (y con razón) de que los ingresos son insuficientes.

Al entrar en vigor el bolívar soberano los valores del salario y la pensión mínimos equivalían a BsS 30. Pero tomando en cuenta los precios reales el gobierno decidió, que a partir del 01.09.2018, aumentar dichos ingresos a BsS 1.800.

Costo de los servicios

Los servicios han sido lo más accesible a la población. A continuación reportamos los precios en BsF y su equivalencia en dólares paralelos (aún no se conocen los nuevos precios):

Gas

BsF 520.000 = us 0,087

Luz

BsF 100 = us 0,0000166

Agua

BsF 57.487 = us 0,0096

Aseo urbano

BsF 97.000 = us 0,016

Teléfono (llamadas locales sin límite y 2 semanales al exterior)

BsF 3.270 = us 0,000545

Gasolina (nafta) 1 litro de máximo octanaje

BsF 6 = us 0,000001

Además, Venezuela otorga a sus ciudadanos una serie de servicios que no son habituales en otros países. Desde el 2013 se han entregado 2.200.000 viviendas a personas que las habían perdido por desastres naturales o que vivían en zonas de alto riesgo. Todos los jueves se entregan nuevas viviendas para llegar a 3 millones en 2019 y 5 millones en 2015.

Desde el 2003 se establecieron varias formas de ayuda bajo la figura de misiones. Los principales beneficiarios son los sectores de menores ingresos. Entre ellas, destacan

Misión Robinson: Acabó con el analfabetismo en el 2004 según consta en informes de la UNESCO.

Misión Barrio Adentro: Provee atención médica primaria gratuita y entrega medicamentos en los Barrios (las Villas Miseria de Argentina). Otros centros de salud creados por el gobierno bolivariano son los CDI (unos 500 distribuidos en los 337 municipios del país), donde se diagnostican y eventualmente internan los pacientes.

Misión Milagro: Se ocupa de problemas oftalmológicos, en particular operaciones de cataratas.

Misión Sonrisa: Se ocupa de problemas dentales y de entregar dentaduras postizas a quienes las necesitan.

El conjunto de las misiones cubren la mayoría de las necesidades de la población

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