Un juez federal negó la libertad bajo fianza para Wilber Rafael Garcés Pérez, el migrante venezolano de 28 años de edad que recibió un disparo por la espalda durante un operativo del Servicio de Inmigracióm y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Austin, Texas, el pasado 20 de septiembre.
12-10-26.-El caso de Garcés Pérez «deja muy claras algunas de las preocupaciones que tenemos sobre cómo se están llevando a cabo estos operativos de ICE: Los riesgos durante las detenciones y las preguntas sobre el acceso a atención médica para las personas que están bajo custodia», expone en conversación con TalCual su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch.
Tres semanas después de haber sido baleado por un funcionario de ICE, Garcés sigue detenido en Estados Unidos bajo custodia del gobierno federal, específicamente de los US Marshals, mientras el proceso penal en su contra sigue avanzando. La decisión de negarle la libertad bajo fianza, pese a haber sido herido y estar recién operado, se dio luego de que fiscales federales lo acusaran de agredir y resistirse a funcionarios durante un operativo migratorio.
Wilber Garcés fue operado para extraerle la bala que permaneció alojada en su espalda 11 días después de ser agredido. Lincoln-Goldfinch informó «que todavía siente mucho dolor y ha tenido dificultades para sobrellevar las bajas temperaturas en el centro (de detención) mientras se recupera de la cirugía». Sin embargo, destacó que su estado de salud es estable.
Tras ser consultada sobre las causas en la demora para extraer el proyectil del cuerpo del joven, la abogada experta en inmigración, custionó el retraso en el proceso para que el venezolano fuese intervenido quirúgicamente, pues explicó que en el expediente médico se recomendaba «una intervención urgente para evitar complicaciones graves y problemas de movilidad«.
La defensa de Garcés detalló que la cirugía se practicó justamente al día siguiente de que el venezolano pasara de la custodia migratoria a la penal.
Un operativo, versiones contradictorias
El día que Wilber Garcés fue abordado por agentes federales estaba entregando un delivery de comida para la plataforma DoorDash. Según los documentos judiciales, los funcionarios lo identificaron después de consultar una base de datos que reflejaba una orden de deportación en su contra.
Los oficiales indicaron que el venezolano intentó escapar cuando supuestamente los agentes le ordenaron salir del vehículo y que golpeó a uno de ellos con uno de los retrovisores. Igualmente, alegaron que intentó atropellar a otro funcionario en medio de la persecusión. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, si Wilber Garcés es declarado culpable, podría enfrentar hasta 20 años de cárcel.
No obstante, el migrante contó una versión distinta. Dijo que pidió que se le permitiera estacionar el auto antes de ser detenido y detalló que una de las camionetas oficiales chocó contra su vehículo durante la persecución; lo que lo hizo girar y después fue que uno de los agentes le disparó por la espalda.
Uno de los elementos que genera cuestionamientos es que el agente que disparó contra el venezolano no llevaba una cámara corporal. Un segundo funcionario sí portaba una, pero, de acuerdo con una declaración jurada, citada por Associated Press, en esta no se registró el momento del disparo. La defensa solicita que se divulgue el video completo de la cámara disponible.
Solicitante de asilo
Wilber Garcés llegó a Estados Unidos en diciembre de 2023, por el puerto de entrada de San Ysidro, en California, tras ser beneficiario de una cita mediante la aplicación CBP One.
El venezolano había solicitado asilo y obtuvo un permiso de trabajo. En su contra también hay una orden de deportación y la abogada Lincoln-Goldfinch explicó que esta se emitió luego de que Garcés no compareciera a una audiencia migratoria; pero destacó que la notificación fue enviada a una dirección anterior, pese a que él había informado a las autoridades un cambio de domicilio.
En la actualidad, Wilber Garcés enfrenta dos procesos distintos en EEUU: el caso migratorio y el proceso penal. Luego del cambio de custodia del ICE a los US Marshals, la defensa informó que el recurso de habeas corpus, mediante el cual se cuestionaba la detención del migrante quedó en pausa mientras avanza el proceso penal.
TalCual consultó a la abogada sobre la posibilidad real de una sentencia de 20 años de prisión, pero ella dijo: «No podemos hacer comentarios sobre una posible sentencia» y destacó que la defensa penal «está siendo evaluada y no queremos especular sobre el proceso ni sobre cuál podría ser el resultado».
Preocupación por los operativos de ICE
Para la abogada Kate Lincoln-Goldfinch, la situación con este venezolano abre preguntas sobre los riesgos que enfrentan las personas durante los operativos migratorios realizados por ICE y las condiciones médicas dentro de los centros de reclusión.
Añadió que las inquietudes no se limitan al venezolano Wilber Garcés, sino que forman parte de una discusión más amplia sobre lo que ocurre con otras personas bajo custodia migratoria.
Hay al menos dos casos de migrantes que fueron asesinados a tiros durante operativos migratorios: Lorenzo Salgado Araujo, en Houston, Texas, el 7 de julio de este año, luego de que un agente de ICE le disparó durante una intervención vehicular. Araujo era un mexicano de 52 años de edad que trabajaba en la construcción. Murió en el hospital.
Johan Durán era un colombiano de 25 años que murió tras recibir un disparo por parte de un agente de ICE en una intervención de tránsito.