Arrástrate y llegarás lejos!… María Corina aferrada desvergonzamente a las gónadas de Trump!

José Sant Roz
Los últimos restos de las pútridas gónadas de Trump las acaparó ABSOLUTAMENTE todas ellas, doña María Corina Machado. No dejó para nadie más. No ha existido un ser ABSOLUTAMENTE más arrastrado a los gringos, en el mundo, que esta fulana doña María Corina Machado. Qué valor y qué fuerza para colgarse, para adueñarse de todo, ella sola. Con sus manos que son como garras o garfios. Aferrada a patadas y dentelladas contra todo aquel venezolano quien someramente, aunque fuese a la distancia al menos hubiese querido sobarlas o contemplarlas.
Más arrastrada que la Keiko Fujimori, mil veces más abyecta que el mismísimo Milei, que el Noboa, que De la Espriella o el Bukele, el Mulino, el Abinader, el Kast…
El estado de abyección de doña María Corina Machado, sin duda que puede ser extraordinariamente dañino para los planes gringos, porque podría desintegrar a la oposición.
Y por esta misma razón los gringos comienzan ya a sentir cierta repugnancia por sus alaridos y sus poses, y por lo tanto se ha decidido mantenerla frenada, con las riendas tensadas, muy bien sujetadas porque se podría desbocar en sus ardientes y desmesuradas jaladas. Al imperio no le conviene a un ser tan vilmente rastrero, al punto que podría encharcarlo todo en el continente, alterándole al Departamento de Estado sus planes, sobre todo para hacerse con nuestro petróleo de por vida. Y ya el propio Marco Rubio se lo ha pedido, que modere sus contorsiones y reptadas, sus admoniciones y amenazas, porque le puede trastocar a los gringos lo ya conseguido con Delcy, y otras medidas tomadas para un mayor control, mesurado y a largo plazo de los minerales de Venezuela.
Doña María Corina es la que vive en permanente ritornelo diciendo que las sanciones SÍ SON NECESARIAS, que la presión desde el imperio SÍ FUNCIONA Y DAN EXCELENTES RESULTADOS, que el fulano bloqueo y finalmente la presión económica y diplomática contra Maduro debilitaron y dieron al traste con la “dictadura”. Que fue genial, toda una maravilla la invasión del 3 de enero, considerándolo ella, el acto más heroico de los mariners en 100 años. Superior a la Batalla de Midway, a la de Guadalcanal, a la del Golfo de Leyte o la Batalla de Okinawa.
Que ella SÍ va a cobrar en cuanto sus agentes tomen el poder. Por eso, en cuanto recibe el fulano premio nobel sale en cuatro manos, en volandas, a entregárselo a Trump y a decir que nadie lo merece más en este mundo que el susodicho cerdo naranja.
Da asco, da grima el nivel de humillación que ha logrado desde que corrió por allá en 2002 a mostrar sus esmirriadas rodillitas a George W. Bush, aquel 31 de mayo de 2006. Desde entonces cuánta sentina ha corrido… Increíble pero incierto…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *