Ahora se grita: “Trump CÑ de tu madre!”, cuando nos quitan la electricidad…

José Sant Roz
Ayer lunes, fue un día difícil, luego de un domingo tenebroso, estallaron gritos histéricos: “-Trump coño de tu madre!” Porque en los edificios, si sólo fuera que te quedas sin luz, pero es que te quitan el agua, y lo hacen durante muchas horas. El lunes 28 de octubre, pues, amanecimos sin electricidad con un corte que se prolongó hasta las once, luego la quitaron a las 5 de la tarde para volverla a reponer a las diez de la noche, y dos horas después la volvieron a quitar durante cuatro horas. Cómo será en esos edificios de 8, 10 0 12 pisos en medio de una gran oscurana y que además de pronto se produzca un temblor. Sin ninguna duda que más será los muertos en caídas por las escaleras que por otra cosa.
Algo preocupante, y que no se le ve solución a corto plazo porque los gringos con esa guerra en Asia Occidental están urgidos de petróleo y por supuesto de seguir hundiéndonos, porque usan hasta nuestros recursos eléctricos para llevárselo. Esto no es cosa que la gente pueda creer que la va a arreglar fácilmente doña Delcy ni mucho menos la premio nobel auto-exiliada doña María Corina.
Por la noche de ayer lunes, alguien desesperado gritó: “Ahora eres tú Trump el gran coñísimo de tu madre!”. La verdad que fue un frito por lo menos a dos kilómetros a la redonda. Otro vecino replicó: “-Para esa vaina quieres llevarte el petróleo, hijo de puta!”
Un vecino que toda la vida ha sido ardiente opositor, de los que aman a los gringos, me dijo: “No nos conviene cacerolear porque en este momento estamos en buenos tratos con los estadounidenses…”.
Porque se ha insistido por los medios que los gringos están desaforadamente extrayendo petróleo de la Faja del Orinoco y que para eso se requiere harta electricidad, y no es que ellos estén trayendo plantas para esos menesteres. Nunca lo han hecho. Eso a ellos les importa un pito.
Con Maduro veníamos teniendo dificultades con la electricidad los cuales estábamos superando con muchos esfuerzos, pero no a estos niveles en la que nos la están quitando 8 y hasta diez horas diarias. Añádase a esto, los consabidos problemas de suspensión también del servicio de agua en los edificios. La regla es que uno cada día se acueste sin luz y se levante en plena oscurana, tanteando para encontrar sus vainas y ver cómo se las arregla para pasar el día.
Muchos ancianos que viven en edificios de 8, 10 y 12 pisos y hasta más, se encuentran serias dificultades al momento de tener que salir de sus apartamentos, ya sea para comprar algo o a consecuencias de alguna emergencia. Sumamente peligroso es tanto subir como bajar escaleras en tinieblas.
La cosa ha cambiado un poco. Lo saben ahora aquellos que gritaban y caceroleaban al tiempo que coreaban “-Maduro coño de tu madre”, que el verdadero culpable de lo que estamos padeciendo en Venezuela se encuentra en la Casa Blanca.
Que siempre ha estado allí.
Porque desde el 3 de enero todo ha venido empeorando, y lo que nos espera será aún más tétrico por lo que sabemos de la historia reciente de otros países invadidos por EE UU. Nadie sale de abajo con “ayuda” de los gringos, sino todo lo contrario. El ejemplo más elocuente es Puerto Rico. Ya los puertorriqueños se cansaron de protestar por los habituales y corrientes cortes de electricidad al punto que ya encontraron la manera de vivir con ellos. Los gringos nunca han ayudado a nadie en este mundo, como tampoco jamás dan puntada sin dedal. Punto, hermanos del alma, fantasmas sin destino…

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