José Sant Roz
- Chávez para nosotros vienen siendo el Bolívar del siglo XXI, así como el equivalente a Sucre en este siglo lo vendría siendo Maduro. Maduro mantuvo el legado antiimperialista de Chávez. Maduro ha sido el más leal a los valores y principios chavistas. Jamás le falló a nuestro Comandante, jamás se quebró, jamás flaqueó o se sometió a los dicterios gringos. Fue incansable sosteniendo la revolución bolivariana, y manteniendo su política soberana, al lado de Cuba y de los pueblos rebeldes del mundo. Maduro sabía que los gringos lo querían matar, y la última vez que habló con el pedófilo y asesino Trump, supo que su suerte estaba echada. Le ofrecieron irse a Rusia y Cuba, y lo rechazó como un insulto, como una asquerosa ofensa.
- Venían las amenazas cada vez más cerca de Venezuela, se movilizaban destructores y el portaaviones más grande del mundo hacia nuestras costas, comenzaron a bombardear lanchas de pescadores tratando de amedrentarlo. Cerraron nuestro espacio aéreo, y no obstante nuestro Presidente Maduro se mantuvo firme. Salía a la calle a marchar con el pueblo. Demostraba un coraje al nivel de Cipriano Castro frente a la jauría de los criminales europeos y gringos. Realmente Maduro es un hijo digno de Bolívar y Chávez.
- Si Maduro hubiera logrado un escondite más seguro, una protección mejor planificada, habría ordenado a las Fuerzas Armadas a luchar y a resistir. Hubiera dado la pelea, y hasta la vida. Maduro fue sorprendido por hechos y circunstancias que aún desconocemos. Y nosotros estamos obligados a mantener ese espíritu noble y grandioso de su rebeldía, de su coraje. Los que se entregan, los que se doblegan y se rinden la historia no los absorberá.
- Maduro y Cilia Flores serán ejemplos gloriosos de nuestra historia, de nuestra patria. Y porque apenas esta lucha está comenzando. A nosotros nos toca un papel fundamental en la historia de América Latina. Lo que ocurrió el 3 de enero pasado, debe tener en los días por venir una revancha y una contundente respuesta. Millones de venezolanos así lo deseamos, y lo sostenemos como lo dice el himno de Cuba, porque MORIR POR LA PATRUIA ES VIVIR.
2 respuestas
¡¡Por favor!! Maduro ya se había entregado a la burguesía nacional e internacional desde hace años y había traicionado completamente el legado de Chávez. Maduro pulverizó TODAS LAS CONQUISTAS SOCIALES que se habían logrado con Chávez y solamente se dedicó al hedonismo que da el poder y tratar de conservarlo incluso sacrificando a su pueblo llevándolo con su políticas neoliberales a la mas completa miseria. La crisis salarial ha afectado a más de 9 millones de trabajadores y trabajadoras tanto del sector público como del sector privado y a millones de pensionados y pensionadas de Venezuela y, por supuesto, a sus respectivos núcleos familiares con todas las consecuencias que en lo económico, lo social, lo familiar y en la emigración ello ha significado. Los avances logrados durante algunos gobiernos de la IV República respecto al trato digno a los trabajadores y también con Chávez durante los 13 años de su período gubernamental, se echaron por la borda con Nicolás Maduro al frente del gobierno. Y no se puede alegar que es por las sanciones o el bloqueo del imperio sobre la economía sino por las decisiones que en materia económica y laboral ha tomado el gobierno ante esa realidad que en vez de beneficiar a los trabajadores han beneficiado al enemigo histórico de esta clase social y del propio gobierno. Un ejemplo de ello es mantener congelados los sueldos de los trabajadores públicos desde marzo del año 2022 y el sueldo mínimo en 130 bolívares, menos de 1 dólar mensual hasta octubre de 2025, una cifra ridícula paradójicamente en un gobierno que se dice socialista, revolucionario y chavista. Ese salario no es de Vida, sino de muerte.
Muy concreto y bien explicado, saludos