Por: Italo Urdaneta
La periodista Andreina Ramos, (creo que ese es su nombre), la misma que utiliza casi a diario las redes sociales para presentar sus videos y hacer uso del periodismo mediático y farsario al que nos tiene también acostumbrado la colega Carla Angola, desde uno de esos laboratorios comunicacionales que operan desde EEUU, en favor de la derecha, está vez se dejó mostrar como una ciudadana común y de paso patriota, que le duele que EEUU haya anunciado que logró un convenio para apoderarse de 65 mil millones de barriles de petróleo, a futuro, desde Venezuela, anunció antes el presidente Trump.
Viendo está inédita actuación de la colega Ramos, nos hace ver que en su mente conviven, de manera extraña, dos personalidades: la de una periodista mediática al servicio de la causa fascista que representa la líder de la oposición MCM, y la de una venezolana que dice ahora que le duele lo que está haciendo Trump, en contra de nuestro país.
En nuestro caso, no terminamos de entender como funciona una doble personalidad en un cuerpo humano, en un ser pensante, que se preparó de manera intelectual para ejercer la noble profesión del periodismo, que tiene como base fundamental, recordamos, contribuir a mantener la paz, apoyar la solidaridad y buscar la manera de expresar ideas que permitan resolver los problemas que puedan estar afectando a los pueblos más vulnerables, no solo los de Venezuela, sino también los de otros países o regiones, así estén distantes.
Pues si, ahora vemos a esta flamante compañera del periodismo quejarse como ciudadana común, pero no como periodista, pues denota que no puede hacerlo por cuanto hay la sospecha, y así lo entendemos, que su pluma está comprometida en favor de la causa que representa la Machado, y eso es poner en riesgo la contribución económica, que presuntamente pudiera estar recibiendo.
Hoy sorpresivamente vemos a esta colega, repetimos, inspirada a hablar como venezolana, más no como periodista mediática al servicio de la extrema derecha fascista que lidera la diabólica MCM, para decir, quizás por primera vez, verdades a medias de lo que está aconteciendo en Venezuela, pero olvida o pretende que el pueblo no recuerde que venía desde antes apoyando todos los llamados criminales e irresponsables de la Machado y de su gente para que Trump invadiera a nuestro país, que por desgracia es también el suyo y el de la propia frustrada que desea ser presidente a la fuerza.
Ahora resulta, para sorpresa de muchos, que le duele ver, sin mostrar ningun arrepentimiento, que el genocida que domina al mundo se quiere apoderar de todo el petróleo de los venezolanos, solo porque ve que apoya más a Dinorat Figuera, admite, quien sigue extrañamente activa como presidenta de la AN de 2015, y a la presidenta (e) Delcy Rodríguez, descartando a todas luces a su líder, que está a punto de sufrir un colapso ante la frustración que la embarga.
¿Acaso no era eso lo que le pidió la oposición a EEUU que invadiera y se apoderara de Venezuela?
Los venezolanos en su mayoría sabemos que estamos pagando las consecuencias -y hay que admitirlo- frente al desatino de la oposición venezolana que alentó, todo el tiempo, que se invadiera nuestra nación.
Muchas veces a través de nuestros escritos lo advertimos, haciendo ver que esos llamados irresponsables y anti patriotas, no eran la vía expedita para solucionar los problemas internos de nuestra nación, pero por el contrario, y debemos recordarlo, la voz y la pluma de esta periodista contribuyeron a que la invasión armada sucediera, sin importar las víctimas inocentes que brutalmente fueron asesinadas injustamente, mientras dormían.
Ahora Ramos viene con el lamento, con la chilladera, que no creemos que sea verdaderamente sincera, aunque en el fondo la aplaudimos, pero su show denota que el dolor que lleva por dentro es más por ver que la Machado no está siendo tomada en cuenta por el venerable Trump, que por amor a Venezuela. Y la verdad, aunque duela, debe ir adelante…
A propósito, eso de acusar o señalar a la gente de haber cometido presuntos hechos delictivos, sin mostrar pruebas, no es hacer buen periodismo, ni como tampoco lo es usarlo a ciegas a favor de una causa política que solo ha pedido desgracias en perjuicio de la gran mayoría del pueblo venezolano.