Mi palabra
“La mentira más común es aquella con la que
un hombre se engaña a sí mismo”
Nietzsche
Por: Narciso Torrealba
Las mentiras de la oposición, es una cadena interminable, antes y
después de los terremotos, pero tan bien llevadas, porque ahora para
desmentirlas, es con la palabra de la nueva era de la comunicación: Fake
News. La gran mayoría de los atrevidos economistas, atacan al gobierno
siguiendo los patrones establecidos por la hipocresía mediática del
imperialismo. Van y vienen en sus escritos, pero no se atreven a tocar el fondo
del problema, porque ni siquiera para disimular se refieren a la soga en el
cuello representada por el dólar y menos tocan las sanciones y el bloqueo
impuesto por el desquiciado Donald Trump.
Quisiera ver, aunque sea uno de los persistentes opositores, muchos de
ellos muy acelerados, queriendo aprovechar el momento de los dos
terremotos, reconociendo aunque sea el 5% del esfuerzo titánico de la
presidente encargada Delcy Rodríguez, quien sabe perfectamente lo que
significa el acoso del imperialismo en la persona de Trump, y para muestras
un botón –como dicen popularmente–el atropello e invasión del 3 de enero y
después las burlas de un mandatario, quien llegó al poder, con el único aval: la
montaña de dólares, el cual le ha servido para tapar su inmoralidad del pasado,
como si no hubiese hecho absolutamente nada; un verdadero intocable del
capitalismo salvaje.
La tragedia propia de la naturaleza, con dos terremotos con minutos de
diferencia, está demostrando lo caradura, que son los permanentes críticos del
gobierno incluyendo a los amos y dueños de una parte, de lo que era el
glorioso PCV, ya que, se encuentran en la cola de la oposición, con la misma
posición oportunista, queriendo pescar en rio revuelto. Por su parte la
presidenta encargada Delcy Rodríguez, no deja de dar la cara, con toda la
responsabilidad del caso y no hay sitio, que no haya sido visitado y atendido
por esta mujer, el cual está demostrando el temple y la estrategia de una
verdadera patriota en medio de las grandes dificultades.
En todas las ruedas de prensa, atendidas de manera responsable por la
presidenta encargada, ha demostrado la paciencia para manejarse en medio de
periodistas; la gran mayoría inclinados hacia el lado de la oposición e incluso,
algunos de ellos, viendo hacia el gobierno de los Estados Unidos, para
terminar, aplaudiendo el comportamiento propio de un asaltante y asesino,
como Donald Trump, que después de cometer sus fechorías parece un
angelito. Todas las críticas, hacía Delcy Rodríguez, se van apagando, a pesar,
que en algunos casos no dejan de tener razón, pero una cosa es querer
encender el país, cuando la prioridad es atender al pueblo de manera urgente y
la otra es hacer oposición sana y constructiva, aunque sea movimiento una
carretilla de escombros.
Por mi parte, me apoyo en varios pensamientos, donde exaltan el valor
de las mujeres, empezando por el de Anne-Louise Germaine Necker, escritora
francesa: “Es fácil ser mujer cuando se es insensible”. Sigo con uno de Jean-
Baptiste-Camille Corot, pintor francés: ¡Viva la conciencia, viva la sencillez!
Y es que Delcy, es tan sencilla y consciente del grave problema que está
enfrentando, tanto en el orden político, como económico, que cualquier paso
en falso, es propicio para que los gringos, con el descarado Trump, a la cabeza
conviertan a Venezuela en el estado 51, como anhela y sueña la oscurantista y
pitiyanqui María Corina, quien, se encuentran disfrutando en el exterior los
dólares del inmerecido premio Nobel de la paz, y de vez en cuando suelta sus
alaridos, para que sepan de su vida, y así seguir haciendo el triste papel de
arrastrada a los pies de Trump.