Mi palabra
Abre brecha, compañero
Que ya sopla viento de agua
Y ya hay que espantar el perro
Antes que se eche la miada
Ali Primera
“Quien se excusa se acusa”
Gabriel Meurier
Por: Narciso Torrealba
Una frase muy popular reza ¡Desde que inventaron las excusas se acabaron los culpables y todo el mundo queda bien! Han pasado 27 años de haber llegado el comandante Chávez, al poder, inaugurando una nueva visión de gobierno, pero a partir de ese momento las excusas del imperialismo, para utilizar a la oposición venezolano, con sus parapetos hablantes para atentar de distintas maneras tratando echar abajo el proceso bolivariano no han cesado, pero en todas han fracasado, hasta que pudo más la desesperación y las necesidades urgentes del petróleo, el cual les hizo explotar la poca racionalidad, cuando salieron con el disparate del 3 de enero y las consecuencias ampliamente conocidos.
La crisis del capitalismo salvaje y el debilitamiento indetenible del imperialismo, como hielo, cuando lo va tocando el ardiente sol de esta época, los ha puesto a bailar de cabeza y en ese cortejo se ha sumado el Javier Milei, quien lejos de parecerse un presidente de Argentina, se asemeja a un mercenario gringo desvariando, al anunciar el apoyo militar incondicional a las fuerzas intervencionistas de los Estados Unidos e Israel, en su ataque contra Irán, en momentos, cuando están siendo golpeadas por las fuerzas revolucionarias de ese país, pero Milei, para hacer el papel de un payasito callejero en nombre del imperialismo está de turno las 24 horas.
Lo cierto es, que por mucho palabrerío hueco de Trump, y su más cercano colaborador, Marco Rubio, no pueden ocultar el verdadero objetivo, que no es otro, que tratar de remendar el capote –como dicen en el argot taurino– ya que, por muy fino en el manejo de la situación en el medio oriente, se les ha puesto mucho más complicada de lo que la tenían, y los iraníes, conocedores de la forma, como habían aplastado países vecinos y un poco más alejados entre ellos: Irak, Libia y Siria, el cual les sirvió de lección y se fueron preparando en medio de las amenazas, sabiendo que en cualquier momento llegaba el ataque de Estados Unidos e Israel, con cualquier pretexto o excusa suficientemente aderezado con el poder mediático.
Se presentó el ataque, y el binomio de la muerte –Trump- Netanyahu– pensaron, que todo estaba de echar un disparo o misil, para espantar a los iraníes, como a una bandada de palomas, cuando buscan algo de comer en el suelo desesperadas y hasta los momentos, la llamada guerra del medio oriente, se ha venido apagando, pero todas las informaciones apuntan –a pesar del poder mediático del imperialismo– a un completo descalabro por parte de los agresores gringos y sionistas, más allá del desastre, que van dejando en medio de una guerra, el cual se desarrolla con misiles, y no con bombas nucleares, porque las muestras de Hiroshima y Nagasaki, lo dice todo.
En estos momentos, todo parece indicar, que el imperialismo han buscado refugio rápido y violento en lo que siempre han tenido, como su propio patio trasero, ya que, las visitas y bravuconadas de Marco Rubio y la ambigüedad del mismo Trump, quien por momentos se expresa, como el propio ogro salido de la cueva y en otros se presenta con expresiones cargadas de sutilezas, como si estuviera enamorando a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, echando a un lado el secuestro de la pareja presidencial, los muertos y heridos; porque a partir de ese momento el desfile de emisarios de piel blanca, como le gusta a los racistas no se detienen y lo que hablan con el gobierno es un secreto bien guardado, pero la intuición del pueblo va más allá de las simples especulaciones.
El imperialismo anda buscando la puerta para escapar, ya que, ve muy cerca el alto al fuego y para ellos es humillante no salir con la frente en alto inventando victorias, porque contrariamente se han conseguido un pueblo iraní, con dignidad y dispuesto a defender la soberanía de su patria, hasta con la muerte. Pero además el cambio violento en el intercambio comercial va traer consecuencias gravísimas, sobre todo con el petróleo, la verdadera razón de esta guerra, porque lo ha dicho el mismo Trump, en medio de sus exiguos ratos de sinceridad al no quedarle otra, después de echar en el olvido el argumento estúpido y risible, como reflejo de su propia persona, al acusar al presidente Nicolás Maduro, de dirigir un Cártel, que no aparece, ni siquiera en las comiquitas. Por lo demás, lo que le espera a toda Latinoamérica es luchar contra un monstruo herido, como es el imperialismo y su pichoncito, que casi no se ve por lo arrastrado, pero el veneno si, el Javier Milei.