Gabriel Rafael Puerta Aponte (Venezuela, 23 de junio de 1943) es un dirigente político y excandidato presidencial venezolano. Participó en la guerrilla marxista venezolana en las décadas de 1960 y 1970. Fue líder fundador del partido Bandera Roja. Luchó contra la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez en sus años de adolescencia, siendo miembro de Acción Democrática (AD). En 1960 Puerta Aponte ingresó en el partido marxista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) formado de una división de Acción Democrática. Al ser ilegalizado, el MIR asumió a la lucha armada contra los gobiernos de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni. Puerta Aponte perteneció al Frente Guerrillero Manuel Ponte Rodríguez, que operó en las montañas del oriente venezolano desde 1964 hasta 1966. En ese año el frente fue desmembrado, reorganizado y renombrado como Frente Guerrillero Antonio José de Sucre, perteneciente al MIR. En diciembre de 1969, Gabriel Puerta Aponte se separó del frente y fundó el 20 de enero de 1970 el partido de extrema izquierdaBandera Roja (BR).Debido a sus actividades subversivas (secuestro de varios empresarios como Enrique Dao y Carlos Domínguez, así como el intento de secuestro del integrante de AD Gonzalo Barrios), Puerta Aponte fue arrestado en 1973 por la policía e inteligencia DISIPy confinado en el Cuartel San Carlos. Logró fugarse de esa prisión en enero de 1975 con 22 compañeros guerrilleros mediante un túnel secreto.1 Después de proseguir la lucha armada, siempre con su organización Bandera Roja y contando con la alianza de otras organizaciones de extrema izquierda (como el Partido de la Revolución Venezolana), fue nuevamente arrestado en mayo de 1982 en Caracas, siendo amnistiado en 1988.Apoyó en febrero de 1992 el intento de golpe de Estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez. Puerta Aponte se involucró en la asonada a través del contacto hecho con Ronald Blanco La Cruz y Antonio Rojas Suárez. Posteriormente respaldó otro intento de golpe en noviembre de ese mismo año. Noel Rodríguez y la traición histórica de Gabriel Puerta
Por: Neri La Cruz | Domingo, 20/01/2013
Los traidores en cualquier circunstancia suelen estigmatizarse por siempre haciéndose cautivos de esa terrible denominación en el retrovisor de sus actuaciones. Y casi siempre pueden demostrarse actuaciones pretéritas, en el mismo tenor de la traición que ahora con razón se les endosa. Y eso ha pasado con patética realidad histórica en el caso de Gabriel Puerta Aponte, celebre ex guerrillero, ahora de mano de la más falaz oligarquía. Por eso la historia concatena sus hechos y expone sus realidades. Noel Rodríguez, aquel muchacho estudiante de Economía en la UCV, que todos los días repleto de sentimientos revolucionarios, tomaba el autobús en la esquina de Cruz Verde, militante del partido que Puerta Aponte fundara, murió físicamente ultrajado, por el grupo de exterminio de la vieja Disip en 1973. Unos días antes Gabriel Puerta había sido detenido por esa misma policía política.
El nunca de esto ha dicho nada. Y a lo mejor, o a lo peor, nunca nada dirá. Pero también, unos años después conjunto al otro declarado traidor, Carlos Betancourt “Gerónimo”, Gabriel Puerta traza un comportamiento abruptamente sospechoso en torno a la Masacre de Cantaura y la muerte de una veintena de compatriotas, que suscribían los preceptos revolucionarios más genuinos de aquellos tiempos. Serios testimonios existen, referentes a que Gabriel Puerta condujo desde la delación más tenebrosa, la acción criminal de Cantaura hace treinta años. Se ha hecho público inclusive, que este personaje tramaba en el escenario guerrillero, juicios de guerra a excelentes guerrilleros que se atrevieran a envestir sus endebles posiciones anti imperialistas. Entonces no es nada falaz, estimar todas estas actitudes siniestras del ex guerrillero, a sabiendas de hoy y desde hace varios años se anota con la más cruel y extravagante oposición, ubicándose en la más extrema y anacrónica derecha venezolana. No es un cuento el apoyo sucesivo de este traidor, a Rosales, a Pablo Pérez y últimamente a Capriles Radonsky, por quien se despellejaba en aras de lograrle votos. De verdad entonces, que menos dificultad entonces puede haber en mente sensata alguna, para pensar que Gabriel Puerta Aponte estuvo seriamente comprometido en una delación a Noel Rodríguez. Y ahora, cuando por exhaustivos trabajos de la revolución, el cuerpo silente de Noel, puede describir algunas verdades, el dedo acusador de la conciencia revolucionaria apunta a Gabriel Puerta como el oscuro encubridor de aquel espantoso asesinato.