Nicolás y Cilia, le pesan a Trump y no haya que mentira inventar

Mi palabra

“Un hombre debe tener siempre

el nivel de dignidad por encima del nivel del miedo”

Eduardo Chillida

“Aunque la verdad de los hechos resplandezca,

siempre se batirán los hombres

en la trinchera sutil de las interpretaciones”

Gregorio Marañón

Por: Narciso Torrealba

El autor intelectual del secuestro Donald Trump, sigue con la misma verborrea y no dice absolutamente nada nuevo, que acuse con pruebas a la pareja presidencial de ser unos narcotraficantes muy peligrosos, como lo expresó horas antes de la comparecencia al juicio; ratificando una vez más de ser un auténtico parlanchín acostumbrado a vomitar sandeces, al no tener la razón, ni explicación, ya que, su comportamiento muy lejos de un jefe de estado, es la misma de un vulgar guapetón apoyado por el sanguinario imperialismo, el cual sigue inventando guerras para obtener jugosas ganancias con el escandaloso negocio de la fabricación de armas del capitalismo salvaje.

El principal acusador de la pareja presidencial, es precisamente Trump, por su millonaria riqueza, que unida al poder mediático se convierte en el gran sostén del capitalismo, pero paradójicamente sobre él llueven y se acumulan incontables acusaciones tanto del orden moral, político, militar, y económico, porque no es cualquier cosa, hasta a dónde ha llevado a los Estados Unidos, al atacar a Irán, el cual se encuentra defendiéndose y las respuestas han sido tan contundentes, que algunos países acostumbrados a girar en la misma órbita del imperialismo, han rechazado la guerra, como es el caso del presidente de España, Pedro Sánchez, quien prácticamente le gritó a Trump ¡No a la guerra!

La situación de Trump, es sumamente comprometedora por donde usted la mire, ya que, la hegemonía mundial del imperialismo está seriamente golpeada, porque se ha conseguido –como dice un refrán muy popular– la horma de su zapato –Irán– en medio de una tarea, que tiene asignada, como buen peón de las grandes corporaciones y por eso no se cansa de repetir las mismas gafedades y entre esas expresiones sin ningún sentido se encuentran las acusaciones contra el presidente Nicolás Maduro y su compañera de vida y lucha Cilia Flores., quienes han comparecido a un juicio con la frente en alto y la dignidad de los verdaderos revolucionarios, cuando defienden la soberanía de su patria.

Todas las encuestas tienen de cabeza al mandatario Trump, y a su principal colaborador y asesor, Marco Rubio, ya que, el descenso es por un tobogán y por eso, andan buscando en que apoyarse y ven en la pareja presidencial –Nicolás y Cilia– la muleta para seguir andando en medio del panorama por demás oscuro, que se les presenta a los republicanos en las próximas elecciones, ya que, nos podemos imaginar la tragedia, que les espera si salen choqueando de la guerra contra Irán y por eso la tarea urgente de Trump, es impedir que salga absuelto de toda culpa la pareja presidencial, porque es el entierro definitivo de dos mentirosos compulsivos, que a través del dinero y el poder que le confiere la presidencia del país, más poderoso del mundo, se cree que pueden seguir engañando para hacer lo que les da la gana.

Definitivamente, Trump, no haya, como esconder o justificar el disparate de secuestrar al presidente constitucional de Venezuela. Una de las últimas declaraciones es para reír, de no haber golpear directamente al pueblo venezolano y a todo aquel, que siente amor por su patria, cuando se atrevió a decir lo siguiente: “Recibimos 100 millones de barriles de petróleo en la primera semana. No solo hemos cubierto con creces el costo total del ataque, sino que probablemente hayamos ganado cuatro o cinco veces más lo que costó» Esto significa lo que siempre hemos considerado del imperialismo y sus representantes directos, como Trump, unos degenerados en representación de una élite, al despreciar al ser humano por el petróleo. A esa clase de personas, se están enfrentando, Maduro y Cilia, cuando acuden a un juicio absurdo y totalmente amañado por el poder imperial.

Las mentiras preparadas, como boda de millonario, no se van a detener, porque el caso –Maduro, Cilia– significa una guerra mediática entre la verdad y la mentira, pero cuando no se tiene elementos probatorios se recurre a lo que siempre ha hecho el imperialismo: inventar algo, que lo pueden llevar a largar cualquier proceso, como hicieron descaradamente con Irak, cuando el anfitrión de María la inhabilitada, George W. Bush, se encargó de sacar las supuestas armas químicas de exterminio masivo, como pretexto para la invasión y al final, no consiguieron nada y todo se quedó en el aire, pero el salvaje atropello siguió su curso, hasta apoderarse de lo que le veían de valor, para dejar hambre, miseria y desolación. Ese mismo libreto lo comenzaron aplicar en Venezuela, con el secuestro de la pareja presidencial, con las conocidas consecuencias, que nada puede justificar.

¡Manos fuera de Venezuela! ¡Gringos go Home!

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