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Un Comentario

  1. 1

    Hecframar

    Bueno, soy de la edad provecta, no deseo una invasión a mi país, y menos una guerra civil; mi posición política siempre ha sido a la derecha de Fidel y a la izquierda de Sartre. No cambiaría mi nación por un rollo de papel higiénico; ni vendería mi pensamiento a cualquier proxeneta de la política; y mi razón, hasta el último aliento de mi vida, prevalecerá sobre dogmas y paradigmas, que merman la capacidad de raciocinio.

    Mi terruño, mi patria Venezuela, siempre ha tenido problemas, primero por la «carencia cultural», y segundo consecuencia de lo primero, al elegir nuestros gobernantes usando «gringolas», para evitar mirar hacia los lados, que es donde los candidatos dejan la mierda que los acompaña; y por supuesto, siempre esperamos que el elegido nos resuelva nuestros problemas, y los crucificamos: por la basura que se bota en las vías, la violación de la luz roja del semáforo,la corrupción, la inseguridad, el abandono de nuestros dioses, la disociación, la imbecilidad, la paranoia, la irresponsabilidad, el adulterio, el bachaquerismo,etc, todos nuestros males es culpa del gobierno que nos dimos. Ese es el dilema, que no hemos podido resolver, y para guinda de la torta, yo, persona «pensante y decente», con títulos universitarios, buen poder adquisitivo, escojo como presidente en plena calle a un ciudadano maula que nadie conocía, y que nos lleva cual Flautista de Hamelin, al ahogamiento inesperado.

    Ya la cagamos, ¿ahora, “a llorar al valle»; a esperar que vengan nuestros «libertadores» para que nos desaparezcan como nación, y nos conviertan en una Libia, Irak, Afganistan, Yemen, Palestina, etc; en un país, sin Maduro, «en libertad», sin papel higiénico, destruido, pero sin «el dictador»? ¿Que hacer?. La única solución que percibo es combatir; no permitir que el invasor regrese vivo a su hogar, y que el apátrida traidor no encuentre hueco donde esconderse. Dejar que «los muertos» que porten las pancartas » welcome marines», sean el señuelo para el piloto del helicóptero invasor, mientras le apuntamos con nuestras armas. Luchar y luchar; sin prisioneros; que el ocupante añore el Vietnam donde pudieron huir, y la Corea donde tuvieron que negociar al verse derrotados. No podemos esperar que otros nos salven cuando ya seamos escombros.

    Como viejo, estoy preparado en la vanguardia; es mejor morir en combate, llevandome al infierno algún invasor o traidor; que morir en manos de un matasanos que le saca todos los ahorros al familiar para salvar al anciano que ya ha vivido lo suficiente; arrinconado con la sombra y la tristeza en un ancianato; o escuchar a un sacerdote semanalmente hablando de una resurrección, que ni el mismo se lo cree. ¿Que tal viejitos? Se imaginan por cada viejo un invasor o un traidor.

    «LOS QUE SON CAPACES DE CEDER LA LIBERTAD ESENCIAL PARA OBTENER UN POCO DE SEGURIDAD TEMPORAL, NO MERECEN NI LIBERTAD NI SEGURIDAD.» BENJAMIN FRANKLIN.

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Ensartaos 2019